domingo, 11 de febrero de 2024

DBSNL // Capítulo 335: Omnisen

DBSNL // Capítulo 335: Omnisen

“Un mundo nuevo nacerá de esta semilla.”



El nuevo Onisen se eleva lentamente sobre el cráter aún humeante de la cámara del núcleo. El androide tiene los ojos cerrados y luce el brillante núcleo azul en su pecho.


Mirai Trunks lo mira con el ceño fruncido, temiendo de lo que es capaz la nueva versión del androide.


Son Gohan observa al androide desde el suelo.


- “¿Y ahora qué…?” – murmura el mestizo.

- “Así empieza.” – advierte Zahha, sorprendiendo a Gohan.


Zamas y Champa observan al enemigo con miedo, igual que todos los que los rodean.


- “Alabáis a los mortales…” – murmura Gowas. – “Pero no es un Dios ni un demonio quien os trae la verdadera destrucción.”


Raichi sonríe en su laboratorio.


- “Un mundo nuevo nacerá de esta semilla.” – dice el tsufur. – “Pero para sembrarla en el jardín, primero hay que arrancar las malas hierbas.”


El holograma se desvanece por completo y toda luz del laboratorio se apaga.


Las piedras verdes y moradas del cuerpo de Onisen se tiñen del mismo azul que luce el núcleo en el centro de su pecho.


Cell mira a Onisen con cierto interés.


Onisen abre los ojos y un estallido de energía invisible sacude la zona como una gran onda expansiva, haciendo que todos los presentes sientan el impacto.


- “Pero… ni siquiera… ni siquiera se ha movido…” – titubea Marron.



Dibujado por Ipocrito



Mirai Trunks pasa al ataque y se abalanza sobre el androide con la intención de partirlo de un espadazo vertical… pero la espada atraviesa al enemigo como si fuera un fantasma.


- “¡¿EH?!” – se sorprende el mestizo.


Onisen agarra a Trunks del cuello con la mano izquierda.


- “Agh…” – se ahoga el mestizo, desprevenido.

- “¡TRUNKS!” – exclama Son Gohan.


El hijo de Goku sale volando para socorrer a su amigo.


Los ojos de Onisen se iluminan, listo para disparar contra Trunks a bocajarro.


- “Esta vez no vais a detenerme.” – dice el androide, con la voz de Raichi retumbando sobre la voz Onisen.


Son Gohan alcanza a Onisen y se prepara para propinarle un puñetazo, pero el androide lo mira y desata la energía de sus ojos en un disparo tan potente que sorprende al hijo de Goku, que es engullido por el torrente de ki azulado y remitido al suelo.


Broly es el siguiente en atacar, intentando sorprender a Onisen por la espalda, pero el androide lanza a Trunks contra él, haciendo que el saiyajín se frene al recoger al mestizo en el aire.


Onisen dispara de nuevo con sus ojos y Broly se da la vuelta para proteger a Trunks, recibiendo el impacto directo contra su espalda y empujándolo hacia el horizonte.


Freezer lanza dos kienzan contra el enemigo, pero Onisen levanta el brazo apuntando con el dorso de su mano en su dirección, iluminando la piedra shintai y desintegrando los discos como por arte de magia. 


- “¡¿EH?!” – se sorprende el demonio del frío.


Zahha observa en silencio el combate desde el suelo.


Mientras tanto, Cell se eleve lentamente hacia Onisen.


- “Vaya, vaya…” – dice la creación de Gero, haciéndose notar. – “No está nada mal…” – añade en tono burlón.

- “Je…” – ríe la voz de Raichi. – “No me interesan los halagos de una creación inferior.”

- “Inferior, ¿eh?” – repite Cell, molesto.


Onisen dispara de nuevo con sus ojos, pero Cell usa el Shunkanido para evadirlo y reaparecer detrás de él y contraatacar con una patada que atraviesa al enemigo como antes hizo la espada de Trunks.


Onisen se da la vuelta e intenta propinar un revés a Cell, pero éste usa la técnica yadrat de nuevo para evadir el ataque.


- “Hmm…” – murmura el androide tsufur.


Desde una distancia prudencial, Cell hace levitar una gran cantidad de rocas alrededor del enemigo y con un gesto hace que todas se abalancen sobre él, atrapándolo en centro de la gran masa esférica que se forma.


- “Je…” – sonríe Cell.


Pero Onsien atraviesa la roca como un fantasma, evadiendo su encarcelamiento.


- “Tsk…” – protesta Cell. – “¿Qué demonios…?”

- “Puede que seas una maravilla en tu planeta…” – dice Raichi. – “Pero ante mi creación resultas algo primitivo.”


Gowas contempla a Onisen con pesar.


- “Maestro Gowas.” – dice Zamas.


El viejo ira-aru mira a su antiguo pupilo con cierta sorpresa al oírlo referirse a él con ese respeto.


- “Somos conscientes de nuestros errores.” – dice el Dai Kaioshin. – “Ser Dioses no nos hace perfectos.”

- “Debería…” – responde Gowas.

- “No somos más que una proyección de los errores de los mortales.” – dice el joven ira-aru. – “A veces podemos ser egoístas, vanidosos, perezosos o vengativos… porque somos como ellos.”

- “Nuestro deber es ser perfectos.” – dice Gowas.

- “Estoy de acuerdo.” – responde Zamas. – “Pero es un ideal al que aspiramos. El puesto no convierte nuestras decisiones en perfectas. Nuestra palabra no debe ser ley solo por ser nuestra.”

- “Hmm…” – murmura el anciano.

- “Que el odio de su pasado no le impida ver un futuro.” – insiste Zamas. – “El error no es equivocarse; es no aprender de ello.”

- “Joven Zamas…” – murmura el anciano. – “Te has vuelto un hombre sabio.”

- “Gracias, Maestro.” – responde Zamas, que se dispone a hacer una reverencia.

- “Hablas como todo un Dai Kaioshin.” – lo detiene Gowas, poniéndole la mano sobre el hombro, que dibuja una media sonrisa cansada.


Zamas sonríe con melancolía al reconocer en el rostro del anciano a su viejo Maestro.


Mientras tanto, Cell dispara a discreción contra el enemigo, que iluminando la piedra en el dorso de su mano derecha hace que los ataques desaparezcan al aproximarse a él.


Dabra chasquea los dedos y materializa así las llamas negras y rojas sobre el enemigo, pero éstas se desvanecen al instante de aparecer.


- “Maldita sea…” – protesta el diablo.


Liquir dispara una bocanada de energía, pero el ataque sufre el mismo destino que los de Cell.


- “¿Qué está pasando…?” – refunfuña el kurama.


Mientras tanto, Piccolo socorre a Son Gohan, que se encuentra tumbado en el suelo, con la parte superior de su gi roto y con su piel quemada.


- “Despierta, chico…” – dice Piccolo.

- “Piccolo…” – murmura Gohan, intentando abrir los ojos, pero casi sin fuerzas.


Lejos de allí, Mirai Trunks también despierta, encontrándose a Broly inconsciente sobre él, con la espalda aún humeante.


- “Broly…” – dice Trunks, que se incorpora con la ropa rota. – “¿Estás bien?” – lo sacude para intentar despertarlo.


Goten observa el combate, sintiéndose frustrado.


- “¿No hay nada que podamos hacer?” – se pregunta.


Trunks, mientras tanto, trastea en la columna de Gamma 2 frente a Marron e Ikose, que lo observan trabajar.


- “Parece que podré ayudarte…” – dice el hijo de Vegeta. – “Creo que puedo…”


El mestizo aprieta con fuerza la espalda del androide como si fuera un masajista.


Un fuerte “clack” estremece a Marron e Ikose.


Trunks se aparta con ciertas dudas.


- “¿Qué tal…?” – pregunta el mestizo, después dar la vuelta a Gamma 2 colocarlo bocarriba.


El androide mueve ligeramente su pie y una sonrisa se esboza en el rostro de los presentes.


Cell carga contra Onisen e intenta propinarle un puñetazo, pero éste le detiene el golpe con la mano, agarrándole el puño.


El insecto le apunta con su mano libre, poniéndola a tan solo unos pocos centímetros de la cara de Onisen, y dispara.


El ataque atraviesa a Onisen sin tocarlo, pero eso libera la mano de Cell, que pasa a través de los dedos del enemigo.


Cell sonríe, pues comprende el funcionamiento de la nueva habilidad de su contrincante.


Pero Onisen alarga los tentáculos de su cabeza y los enrolla alrededor de los brazos y en las piernas de Cell, evitando su huida.


Onisen dispara con sus ojos y el ataque impacta de lleno en el torso de Cell, desintegrando su coraza, revelando su piel grisácea, que empieza a desintegrarse ante el incesante torrente de energía.


El cuerpo de Cell cede y el insecto es partido en dos.


- “¡¡GHAAA!!” – escupe sangre Cell.


Pero el insecto aprieta los dientes y regenera repentinamente su mitad inferior, aprovechando su resurgir para propinar una patada por sorpresa en el rostro de Onsien, que por primera vez hace impacto.


Cell agarra los tentáculos del enemigo y tira de ellos para acercárselo de nuevo y darle un cabezazo, pero Onisen se torna intangible y lo atraviesa.


Onisen recupera la distancia con Cell, que sonríe y lo mira con aires de superioridad.


- “¿Qué pasa, tsufur?” – lo provoca el insecto. – “Solo soy una creación primitiva…”

- “Tsk…” – protesta el androide de Raichi.


La coraza de Cell se materializa de nuevo sobre su cuerpo.


Freezer, de brazos cruzados, ha estado observando el combate.


- “Así que hay una forma de hacerle daño…” – sonríe el tirano.


De repente, Turles y Reitan salen del cráter, ambos transformados, cada uno por un flanco del enemigo, intentando sorprender al enemigo.


- “¡¡HAAAA!!” – disparan a la vez, haciendo que ambos ataques empareden al androide.


Pero las piedras de Onisen se iluminan y los ataques de ki se desvanecen.


- “¡¿QUE?!” – se sorprenden los guerreros de la Time Patrol.


Onisen ni los mira, pues su atención está puesta en Cell.


- “No molestéis.” – sentencia el androide.


Una onda expansiva de ki invisible sacude de nuevo el terreno de combate y repele a ambos guerreros.


Cell carga contra Onisen.


Mientras tanto, Piccolo ha llevado al malherido Son Gohan hasta Zamas y lo deja en el suelo.


- “¡Abuelo!” – corre el pequeño Goku a abrazarlo.

- “Papá…” – se agacha Pan. – “¿Estás bien?”

- “Hay que curarlo.” – dice el namekiano. – “¡Zamas!”


El ira-aru enseguida se agacha y pone sus manos sobre el mestizo.


- “Ahora mismo…” – dice Zamas.


Pero la luz de sus manos es débil.


- “Vamos, Gohan…” – murmura el Dios, esforzándose pese a mostrar claros signos de cansancio.


Gowas observa a Son Gohan.


- “¿Quién es?” – pregunta el anciano.

- “Es mi padre.” – dice Pan.

- “Es el hijo de Son Goku.” – responde Piccolo.

- “El más grande de los guerreros.” – añade Zamas.

- “¿El más grande?” – levanta una ceja Gowas, con cierto desdén e incredulidad.

- “Este chico arrancó la Espada Z y recibió la bendición del viejo Madas y los Kaioshin.” – dice Champa.


Gowas se acerca a Zamas y pone la mano sobre su hombro.


- “¿Eh?” – se sorprende el joven ira-aru.


Zamas deja paso a Gowas, que se agacha a su lado y pone las manos sobre Gohan.


Con un estallido de luz, Gohan despierta.


- “¡AH!” – se sobresalta el mestizo. – “¿Qué ha…?”


Goku Jr y Pan lo abrazan enseguida.


- “Je…” – sonríe Piccolo.

- “Gracias, Maestro.” – dice Zamas, haciendo una reverencia de rodillas.


Son Gohan se pone en pie y se da cuenta de que vuelve a tener su cola de saiyajín.


- “¡Mi cola!” – se sorprende, dando una vuelta sobre sí mismo, siguiéndola.

- “¿Es que no la querías?” – pregunta Gowas.

- “Se lo agradezco.” – sonríe Gohan, con una reverencia. – “La necesitaré.”


Son Gohan mira al cielo, donde Onisen pelea con Cell, y se pone serio.


El insecto dispara el Rayo Mortal de Freezer a discreción, pero los ataques atraviesan al enemigo como si nada.


Piccolo se acerca a su pupilo.


- “¿Qué opinas, Gohan?” – pregunta el namekiano.

- “¿Sinceramente?” – pregunta Gohan, con una media sonrisa impostada.

- “¿Tan fuerte es?” – se asusta Piccolo.


En ese momento, Mirai Trunks aterriza cargando con Broly sobre su hombro.


- “¡Trunks!” – se alegra Son Gohan.

- “¡Gohan!” – sonríe Trunks.


Goten e Ikose asisten a Broly y lo tumban en el suelo para que los ira-aru puedan ayudarle.


Trunks se acerca al mestizo.


- “Me alegro de que estés bien…” – dice el hijo de Vegeta. – “Porque necesitaremos unir nuestras fuerzas.”

- “Iba a proponerte lo mismo.” – sonríe Gohan.


Cell carga de nuevo contra Onisen, pero el androide esta vez lo sorprende interceptándole con un fuerte puñetazo en el abdomen.


- “¡Agh…!” – Cell se dobla sobre sí mismo.

- “¿Creías que solo iba a defenderme?” – sonríe Onsien.


El androide propina un codazo a Cell en la nuca que lo precipita contra el suelo.


El insecto se estrella de cara contra el pavimento, incrustándose en él.


Un estallido de energía llama la atención de Onisen, que lo ve por el rabillo del ojo.


- “Hmm…” – murmura el androide.


Pero Onsien está decidido a acabar con Cell.


El androide levanta la mano hacia el cielo y genera una esfera de ki azul que luego lanza contra el insecto.


Pero en un parpadeo, alguien aparece para salvar a Cell desviando el ataque hacia el cielo de una patada.


El recién nacido guerrero, vestido con ropa metamor, se posa en el suelo delante de Cell.


- “¿Estás bien?” – pregunta la fusión de Goten y Trunks.


Cell se da la vuelta, poniéndose bocarriba con los brazos y las piernas abiertos.


- “Teníais que ser vosotros dos…” – suspira el insecto.

- “Je…” – sonríe la fusión.


El guerrero metamor asciende hasta Onisen.


El androide los analiza en un instante.


- “Una fusión, ¿eh?” – murmura Onsien.


Gohanks desenfunda su espada.


- “No subestimes nuestra fuerza.” – sonríe el guerrero metamor.

- “No lo hago.” – sonríe en androide. – “Pero no os servirá de nada.”


Gohanks lanza su espada, que atraviesa al enemigo sin tocarlo.


La fusión usa el salto temporal para intentar sorprender al androide, apareciendo detrás de él, recogiendo su espada e intentando atacarle de nuevo.


Pero una vez más, Onsien se torna intangible.


- “El salto temporal…” – dice el androide. – “¿No tenéis ningún truco nuevo?”


Onisen se revuelve y propina un codazo en el abdomen a la fusión, que lo encaja retrocediendo ligeramente, y luego los sorprende con un golpe en el pecho con el dorso del mismo brazo, para finalizar iluminando la piedra de su mano y disparando a bocajarro un potente torrente de energía que logran esquivar inclinándose rápidamente hacia atrás, pero que aun así chamusca su flequillo.


- “Ay, ay… *fuu – fuu*” – soplan hacia arriba, intentando apagarlo.

- “Os lo he advertido.” – dice Onisen.

- “Tsk…” – protesta Gohanks, preocupado.


La fusión se pone en guardia.

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