miércoles, 30 de septiembre de 2020

DBSNL // Capítulo 166: Amenonuhoko y Amenoukihashi

DBSNL // Capítulo 166: Amenonuhoko y Amenoukihashi

“Las comunicaciones no funcionan.”



Son Gohan y Pino han llegado al Cuartel General de la Patrulla Galáctica, cuyas ruinas flotan en el espacio.


- “¿Qué ha pasado aquí?” – se pregunta Gohan, aterrado ante tal escena.

- “No detecto señales de vida.” – dice el androide. – “Es terrible…”

- “¿Quién ha podido hacer algo así?” – murmura el mestizo.


De repente, alguien aparece en la nave, sorprendiendo a Gohan y a Pino.


- “¡Cell!” – exclama Gohan, sorprendido al ver al insecto.

- “¿Qué haces tú aquí?” – le pregunta Pino, molesto con su presencia.

- “Tranquilo, trozo de chatarra” – se burla Cell. – “Ahora no somos enemigos.”

- “Este no es el momento.” – les interrumpe Gohan. – “¿Qué sabes, Cell?”


El insecto echa un vistazo por la ventana de la nave.


- “Creo que sé quién ha podido hacer esto…” – responde Cell.

- “¿Quién ha sido?” – pregunta Gohan.


Cell no responde. Algo lo ha distraído.


- “¿Qué ocurre?” – pregunta Gohan.

- “Es extraño…” – dice el insecto. – “Desde aquí tampoco puedo sentir la Tierra.”


Gohan se preocupa al oír a Cell.


En el planeta de Hit, el asesino y Trunks se preparan para partir. Strai, Cheelai y Punch ayudan a preparar la vieja nave de la Corporación Cápsula, cargando suministros para el viaje. La pequeña Kik intenta colaborar transportando un pequeño tarro de legumbres caseras.


Trunks se acerca a Cheelai.


- “Creo que tenemos suficiente.” – dice el mestizo.

- “No hagas ninguna tontería” – responde la patrullera brench.

- “Ya me conoces.” – sonríe Trunks.

- “Por eso lo digo.” – replica Cheelai, golpeando tiernamente con el puño el brazo del mestizo.


Hit se despide de su mujer y sus hijos.


- “Volveremos lo antes posible” – dice Hit. – “Os encontraremos.”

- “Estaremos bien.” – responde Strai. – “Mañana partiremos con la nave de Trunks. Cheelai conoce un lugar en el que estaremos a salvo.”


Hit agarra a Punch de los hombros.


- “Cuida de tu madre y de tu hermana.” – le dice el asesino. – “Y haz caso de lo que te diga la muchacha de la patrulla.”


Punch, con lágrimas en los ojos, asiente.


Hit coge a la pequeña Kik en brazos.


- “¿Vas a pórtate bien, renacuajo?” – dice el asesino.


La pequeña asiente con una sonrisa.


- “Bien.” – sonríe Hit. – “Solo estaré un tiempo fuera. Nos veremos muy pronto.”


En unos minutos, Trunks y Hit suben a la nave y se despiden mientras se cierra la compuerta.


La nave no tarda en despegar.


- “Las comunicaciones fallan.” – dice Trunks. – “No logro establecer contacto con el Cuartel General de la Patrulla Galáctica.”

- “Lo más probable es que ya haya sido atacado.” – dice Hit. – “Shiras busca venganza.”

- “¿Y qué hacemos?” – pregunta el mestizo.

- “Conozco a alguien que puede respondernos a algunas preguntas.” – dice Hit.


Hit se acerca al tablero de mandos y teclea las coordenadas.


- “¿A dónde vamos?” – pregunta Trunks.

- “Al Planeta Maldito” – responde Hit. – “Rumbo a Konats.”


Mientras tanto, en Magorza, Vegeta y Jiren se separan tras un choque y sus auras se disipan antes de que los dos caigan de rodillas al suelo, agotados y magullados. Su ropa está hecha trizas.


- “Casi lo tienes, Vegeta” – sonríe el haiirotoko.


El saiyajín contempla sus manos, sorprendido ante su propio poder. Vegeta cierra los puños y una pícara sonrisa se dibuja en su rostro.


- “Estoy listo.” – dice el saiyajín.


Jiren y Vegeta se levantan con dificultad.


- “Aún no.” – responde el haiirotoko.

- “¿Qué?” – replica Vegeta, confuso.


De repente, la voz de Kaiosama llega hasta el saiyajín.


- “¡Vegeta!” – exclama el Kaio del Norte. – “¡Al fin logro contactar contigo!”

- “¿Qué ocurre?” – pregunta el saiyajín.

- “¡La Tierra ha sido atacada! ¡Es terrible!” – anuncia Kaiosama.


Vegeta aprieta los dientes.


- “Tengo que irme.” – le dice a Jiren.

- “No estás listo.” – responde el haiirotoko. – “No puedes marcharte.”

- “No te estoy pidiendo permiso.” – responde Vegeta.


Jiren recapacita un instante. Entiende al saiyajín, pero marcharse ahora podría poner en riesgo la victoria contra tan terrible enemigo. 


- “Entiendo cómo te sientes, Vegeta” – dice Jiren. – “Pero si das un paso en falso, todo habrá sido en vano.”

- “Lo entiendo” – dice el saiyajín. – “Pero no puedo quedarme aquí de brazos cruzados.”


Jiren reflexiona un instante.


- “Será mejor que hables de nuevo con Iwen.” – sentencia el haiirotoko.


Janemba y la fusión metamor surcan el espacio a través de la técnica transdimensional del diablo. Al hacerlo, sus consciencias se entrelazan. Bra, Pan y Ub se encuentran cara a cara en una sala de infinita oscuridad.


El chico está sentado en el suelo, acurrucado y asustado. 


- “¿Ub?” – dice Pan, acercándose al chico. – “¿Eres tú?”


El chico levanta la cabeza al oír a su amiga.


- “¿Pan?” – responde el chico.


La muchacha intenta acercarse a él, pero Ub la rechaza.


- “¡No te acerques!” – dice el chico de Isla Papaya.

- “Tranquilo, Ub” – intenta reconfortarlo ella.

- “Ten cuidado, Pan” – advierte Bra.

- “¡No os acerquéis!” – insiste Ub. – “¡No quiero haceros daño!”

- “No me harás daño.” – sonríe Pan, ofreciéndole la mano. – “Somos amigos.”


Ub se sorprende ante la confianza de la risueña muchacha.


- “He matado… He matado a mucha gente…” – titubea el chico, mirando al suelo, avergonzado y dolido. 

- “No has sido tú” – responde Pan. – “Tú jamás harías eso.”


La sonrisa de la muchacha tranquiliza a Ub.


- “Vámonos a casa, Ub” – insiste la hija de Gohan.


El chico, pese a las dudas, extiende la mano hacia ella, pero la oscuridad que envuelve al muchacho se enrolla en su cuerpo como tenebrosos tentáculos que tiran de él con vehemencia, alejándole de su amiga.


Pan agarra el brazo del chico para ayudarle.


- “¡No voy a soltarte!” – exclama Pan.

- “¡Déjame!” – dice Ub. – “¡Matadme! ¡No dejéis que haga daño a nadie más!”

- “¡No voy a rendirme!” – dice Pan. – “¡Vienes conmigo!”

- “¡Escúchame!” – exclama Ub. – “¡Tenéis que detenerme!”


La oscuridad cada vez agarra al chico con más fuerza, pero las manos de Bra se unen a las de Pan.


- “¡Basta de excusas!” – dice Bra. – “¡Si queremos hacernos más fuertes, tendremos que trabajar juntos!”


Ub y Pan se sorprende gratamente al ver a Bra tan decidida.


- “¿Quieres compensar el daño que has hecho?” – le dice la hija de Vegeta. – “¡Pues sal de aquí y enfréntate a tus demonios!”


Las dos chicas tiran de Ub con fuerza hasta liberarlo.


En ese instante, Janemba y la fusión aparecen sobre un planeta que desconocen, perdido en lo más profundo del universo.


- “¿Dónde estamos?” – se pregunta la fusión. – “¿Qué ha pasado?” – añade mientras mira sus manos. – “Seguimos fusionadas…”


Janemba se agarra la cabeza como si sufriera una terrible jaqueca


- “¡¡¡YAAAAAAHH!!!” – exclama en un estremecedor y ensordecedor grito.


En Konats, Broly sigue encarcelado en su prisión atemporal, cerca del Amenoukihashi. Salabim realiza los últimos preparativos. 


- “Date prisa, brujo” – dice Garlick. – “Estoy impaciente por ver si ese Maestro del que tanto presumes es tan extraordinario como lo pintas.”

- “Paciencia” – dice el brujo. – “Ya casi está. Solo falta un pequeño detalle.”

- “¿Qué es lo que necesitas ahora?” – responde Shiras, algo molesto. – “No tienes más que exigencias…”


El Kashvar mira de reojo al patrullero y responde.


- “Activar un mecanismo como éste requiere mucha energía.” – explica Salabim. – “El Amenouhoko es el encargado de recolectarla, pero éste no ha sido muy colaborador… Las otras llaves han hecho su aportación, pero aún no es suficiente, así que tendremos que utilizar otro mecanismo…”

- “¿De qué se trata?” – pregunta Garlick.


Salabim sonríe.


- “Ya tenemos un plan en marcha.” – revela el brujo. – “Pronto estará listo.”


En Monmaas, Goku sigue atrapado por los trucos de Arak. El brujo le muestra la Dragon Ball, tentándole una vez más.


- “¿Por qué no vuelves a intentarlo?” – se burla el kashvar. 


Son Goku respira hondo e intenta calmarse y concentrarse.


- “No puedo sentir ninguna energía fuera de esta sala…” – se da cuenta el saiyajín. – “¿Por qué? ¿Dónde estoy?” – se pregunta.

domingo, 27 de septiembre de 2020

DBZ - SAGA BU REWRITE / Capítulo 6: La astucia de Dabra

DBZ - Saga Bu Rewrite / Capítulo 6: La astucia de Dabra



En el sótano de la nave, Babidí medita su próximo movimiento.


- “¿A qué guerrero enviamos al segundo nivel?” – pregunta Dabra.

- “¡Que salga Yakon!” – responde el brujo.

- “¡¿Yakon?!” – se sorprende el demonio. – “¿Va a utilizar a Yakon en el segundo nivel?”

- “Puede que esos terrícolas sean más fuertes de lo que pensábamos…” – dice Babidí. – “Ten en cuenta que Pui-pui ha sido derrotado sin poder siquiera defenderse…”

- “Tiene razón…” – recapacita Dabra. – “Pero si Yakon los mata tan pronto, yo no podré divertirme con ellos…”

- “Nuestro objetivo es despertar a Bu… No lo olvides.” – responde en brujo.

- “Sí, ¡perdóneme, señor!” – se disculpa el demonio, que se ha dejado llevar por sus ansias de violencia.


En el nivel dos, nuestros amigos esperan la llevada de su adversario.


- “No viene nadie…” – murmura Gohan. – “¡Sal de una vez!”

- “¿Por qué no hundimos el suelo y pasamos al siguiente nivel?” – sugiere Vegeta.

- “¡Os he dicho que no!” – exclama Shin. – “¡Eso podría despertar a Majin Bu!”

- “Por lo que estoy viendo, Bu no debe ser gran cosa…” – responde Vegeta. – “…como Dabra.”

- “¡¿Eh?! ¡¿Dabra?!” – se sorprende el Kaioshin.

- “No creo que ese Dabra sea para tanto.” – insiste el saiyajín. – “Si tenemos cuidado con su escupitajo, creo que podríamos ganarle.”

- “¿De verdad creéis eso?” – pregunta Shin, que mira a Gohan y Piccolo.

- “Es posible…” – responde el mestizo.

- “Hace siete años nos enfrentamos a un adversario llamado Cell, y Son Gohan lo derrotó.” – explica el namekiano. – “Dabra aún no ha demostrado su verdadera fuerza, pero no creo que sea más fuerte que Cell.”


Shin se queda asombrado.


- “¿De verdad este joven es tan fuerte?” – se pregunta mientras observa a Gohan, cuyo carácter despreocupado confunde al Dios.


En ese instante, la puerta de la sala se abre y de ella surge el próximo gladiador de Babidí; una enorme criatura verde y monstruosa, de ojos saltones y enorme boca.


- “¿A quién me como primero?” – pregunta el extraterrestre.

- “Mira que eres feo…” – le dice Vegeta, dando un paso al frente. – “Yo seré tu contrincante.”


Shin se preocupa al ver el nuevo enemigo.


- “¡Ese es Yakon!” – exclama el Dios. – “¡Ten cuidado, Vegeta!”


La bestia embiste al saiyajín, que esquiva el puñetazo enemigo, pero se sorprende al sentir que ha recibido un arañazo en el pecho. El corte es poco profundo, pero ha herido su orgullo.


Vegeta mira a su adversario y se da cuenta de que dos grandes garras afiladas como cuchillas han surgido de la cara posterior de los antebrazos del monstruo.


- “Maldita sea…” – gruñe el saiyajín.


Babidí, que observa la pelea a través de su bola de cristal, celebra la victoria.


- “¡Eso es!” – exclama el brujo. – “¡Hazles mucho daño!”


Piccolo y Gohan se sorprenden al ver la velocidad del gladiador.


- “Para ser tan grande es muy rápido…” – dice el namekiano.

- “¡Deberíamos pelear juntos!” – exclama Shin.


La voz de Babidí retumba en la sala.


- “¡Muy bien, Yakon! ¡Así se hace!” – dice el brujo. – “¡Te voy a trasladar al Planeta Oscuro para que puedas acabar pronto con ellos!”


Dabra se sorprende al escuchar a Babidí.


- “El planeta de noche perpetua… ¿Cree que es necesario?” – pregunta el demonio. – “Creo que Yakon puede con ellos de todas formas…”

- “Es posible, pero si la nave sufre daños, Bu podría despertar antes de tiempo…” – responde el brujo.

- “Muy inteligente…” – dice Dabra.


Babidí extiende sus manos hacia la bola de cristal.


- “¡PAPARAPPA!” – exclama, transportando a nuestros amigos y a Yakon al Planeta Oscuro.


Vegeta, Gohan, Piccolo y Shin se encuentran repentinamente sumidos en una oscuridad absoluta.


- “¡No veo nada!” – exclama el mestizo.


La voz de Yakon se oye entre las sombras.


- “Yo sí puedo veros…” – sonríe el monstruo.


Vegeta se cruza de brazos.


- “Vaya estupidez…” – murmura el saiyajín.


De repente, el aura dorada de Súper Saiyajín lo envuelve e ilumina el lugar.


- “¡¿QUÉ?!” – se sorprende Yakon, que ha quedado al descubierto.

- “Ahora yo también puedo verte” – se burla Vegeta.


Babidí se sorprende al ver la transformación del saiyajín.


- “¡¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?!” – exclama el brujo. – “¡¿QUÉ ESTÁ HACIENDO?!”

- “Solo brilla un poco…” – dice Dabra.


El brujo saca un medidor como el que usó Yamu en Satán City y apunta a su bola de cristal.


- “¡¡3000 KIRIS!!” – exclama Babidí, asustado. – “¡¿CÓMO PUEDE UN TERRÍCOLA DESPRENDER TANTA ENERGÍA?!”

- “No debería existir un humano de tales características…” – murmura Dabra.

- “¿Crees que el medidor está estropeado?” – se pregunta el brujo. – “Si de verdad tiene 3000 kiris, Yakon no podrá con él… ¡Solo tiene 800!”


En el nivel dos, Yakon sonríe, desconcertando a Vegeta.


El monstruo abre su gigantesca boca e inhala con todas sus fuerzas, creando una corriente de aire que aspira la luz que emana Vegeta y deja al saiyajín en su estado base. Yakon engulle la energía de Vegeta.


- “¡¿QUÉ?!” – se sorprenden nuestros amigos.


El saiyajín ha quedado atónito. 


- “¡Volvemos a estar a oscuras!” – exclama Gohan.

- “Ese monstruo ha absorbido la energía de Vegeta…” – dice Piccolo.

- “¡¡Claro!!” – exclama Shin. – “¡Yakon se alimenta de energía lumínica! ¡La luz que desprende Vegeta le ha servido de alimento!”


El monstruo eructa, satisfecho con su aperitivo.


- “Muy sabrosa…” – sonríe Yakon.


Vegeta se pone en guardia.


- “Maldición…” – refunfuña el saiyajín.


Gohan se acerca al saiyajín.


- “¡Luchemos juntos, Vegeta!” – sugiere Gohan.

- “¡NI SE TE OCURRA INTERVENIR!” – protesta Vegeta, furioso. – “¡No necesito tu ayuda para nada!”


El monstruo prepara de nuevo sus garras.


- “Veo que no tienes intención de transformarte de nuevo…” – dice Yakon. – “Así que ya puedo matarte.”


Yakon se abalanza sobre Vegeta, y éste retrocede esquivando los zarpazos del monstruo.


- “Puedo sentir tus movimientos…” – dice el saiyajín. – “Pero no creas que se me han acabado los recursos.” – sonríe.


Vegeta repele a Yakon con una patada.


El saiyajín alza la mano derecha y una pequeña esfera de energía blanca se genera en su palma.


- “¡HYAAA!” – exclama el saiyajín al lanzar su técnica hacia el cielo.


Yakon contempla confuso la luz ascendente.


Cuando la esfera a tomado suficiente altura estalla y se convierte en una luna llena que baña con su luz toda la zona de combate.


- “¡Es la técnica que usó en la Tierra!” – exclama Gohan.

- “Una luna artificial…” – sonríe Piccolo.


Vegeta se cruza de brazos con una sonrisa chulesca.


- “No es que necesite verte para derrotarte…” – dice el saiyajín. – “Pero quería que tú y tu amo supierais lo mucho que nos habéis infravalorado.”


Yakon no parece tener miedo.


- “¡Solo me has proporcionado un nuevo almuerzo!” – celebra el monstruo.


Yakon abre su boca y empieza a aspirar la luz que emite la esfera, pero de repente recibe una patada en el abdomen. Vegeta se ha lanzado contra él a toda velocidad.


El monstruo se arrodilla dolorido y mira a Vegeta, pero el saiyajín coloca la mano derecha a escasos centímetros de su rostro y prepara una esfera de energía.


Yakon, asustado, mira al saiyajín.


- “Cómete esto” – sentencia Vegeta, forzando su mano dentro de la boca del monstruo. – “¡BIG BANG ATTACK!”


La esfera de energía de Vegeta se introduce en las fauces del monstruo y estalla en su estómago, haciendo explotar al monstruo en pedazos.


La compuerta que da paso al siguiente nivel se abre enseguida.


- “Ya van dos” – dice Piccolo, que es el primero en saltar al agujero.

- “¡Pronto llegaremos al último nivel!” – celebra Gohan.

- “Esto es más aburrido de lo que esperaba…” – suspira Vegeta.


Shin se queda boquiabierto una vez más.


- “Son aterradores…” – piensa el Dios.


Babidí, que lo ha visto todo, empieza a estar realmente preocupado.


- “Yakon… Yakon ha muerto…” – titubea el brujo. – “Ese tipo lo ha matado de un solo ataque…”

- “El muy imbécil no ha podido resistirse a la luz de esa esfera” – dice Dabra. – “Si no hubiera perdido la concentración, podría haber ganado.”

- “No… No es eso…” – dice Babidí. – “Esos tipos no son normales…”

- “No se preocupe” – le tranquiliza el demonio. – “Yo estoy aquí para protegerle.”


Dabra sonríe.


- “Yo mismo iré al nivel tres.” – anuncia el diablo. – “Bu pronto tendrá la energía que necesita.”

- “Dabra… Si te ganan…” – duda Babidí. – “¿Has calculado bien tus posibilidades?”

- “¿Posibilidades? Ju, ju, ju” – ríe el demonio. – “Soy el Rey de los Demonios. No existe ningún mortal en el mundo capaz de derrotarme.”


En el nivel tres, nuestros amigos esperan.


- “Me toca a mí” – dice Gohan, que hace unos estiramientos para calentar.

- “No deberías tener problema.” – dice Piccolo.


De repente, la compuerta se abre y revela al mismísimo Dabra.


- “¡¿DABRA?!” – se asusta el Kaioshin.


El demonio parece seguro de sí mismo.


- “Quiero felicitaros.” – anuncia Dabra. – “Habéis alcanzado el nivel tres… Pero ahora os toca enfrentaros a mí.”

- “Vaya… ¿Babidí ya saca a su número uno? Parece que el brujo se ha puesto nervioso…” – se burla Vegeta.


Gohan da un paso al frente.


- “Vamos allá…” – sonríe el saiyajín.

- “¿Eh?” – se sorprende Dabra. – “¿No vais a atacarme todos juntos?”

- “Con el chico vas a tener suficiente” – sonríe Piccolo.


Dabra frunce el ceño y rechina los dientes.


- “Osáis subestimarme…” – gruñe el diablo.


Mientras tanto, en la Torre de Karín, Trunks dejó de sentir el rastro de sus amigos cuando entraron en la nave.


- “¿Qué debe estar pasando?” – se preocupa el chico.


Videl se prepara para marcharse.


- “Creo que debería volver a casa.” – dice la muchacha. – “Mi padre debe estar muy preocupado. ¡Muchas gracias por vuestra hospitalidad!”

- “Por nosotros no te preocupes.” – dice Karín. – “Puedes quedarte todo el tiempo que necesites.”

- “No tenemos muchas visitas” – añade Yajirobe.

- “Os lo agradezco” – sonríe ella. – “Pero mi padre va a armar un gran revuelo en Satán City si cree que me ha pasado algo malo.”


En la Mansión Satán, la policía investiga la zona y toma muestras de tejido y sangre. Decenas de helicópteros sobrevuelan la ciudad y un centenar de coches patrulla recorre las calles.


- “¡Quiero saber lo que le ha ocurrido a mi hijita!” – exclama Satán. – “¡Entrad en cada casa si hace falta!”

- “Sí, señor” – responde un agente.

- “¡Y averiguad quién demonios es ese Gran Saiyaman!” – exclama el Campeón.


Mientras tanto, Babidí ha enviado a nuestros amigos a un planeta desértico, rocoso, con pequeños lagos de agua oscura y el cielo rojo como la sangre.


Gohan, transformado en Súper Saiyajín, pelea contra Dabra. Los dos se enzarzan en un intercambio de golpes. El combate parece parejo, pero ninguno de los dos está dando el máximo.


Gohan logra repeler a Dabra con una patada en su abdomen, pero el diablo pronto reacciona y contraataca escupiendo una llamarada por su boca. 


El mestizo esquiva el ataque y se abalanza sobre Dabra, dispuesto a propinarle un puñetazo, pero éste resulta ser solo una ilusión.


- “¡ESTOY AQUÍ!” – se burla Dabra desde la distancia, a la vez que invoca una gran bola de fuego que lanza contra el chico.


Dabra alcanza a Gohan y su ataque estalla, repeliendo al mestizo y lanzándolo a un lago.


Gohan no tarda en salir de nuevo a la superficie, con su gi verde roto. El chico se arranca la ropa, quedando solo con el conjunto negro interior.


Mientras tanto, Vegeta, Piccolo y Shin observan el combate desde tierra firme.


- “Esa magia es peligrosa…” – dice Piccolo.

- “¿Deberíamos ayudarle?” – pregunta Shin.

- “No me hagáis reír…” – protesta Vegeta. – “El chico está perdiendo el tiempo…”

- “Hace mucho que no tiene una pelea de este nivel.” – le excusa el namekiano. – “Déjale calentar.”


Vegeta exhala molesto.


- “Su actitud me irrita casi tanto como la de su padre…” – refunfuña el saiyajín.


Dabra se abalanza sobre Gohan y al aproximarse le sorprende con un escupitajo.


El mestizo lo detiene con su mano enfundada en el guante de Gran Saiyaman, que enseguida empieza a convertirse en piedra.


El chico se saca la prenda rápidamente, y la lanza contra al suelo. El guante se rompe como un jarrón. 


Dabra invoca una espada en su mano derecha y la levanta sobe su cabeza, sujeta con las dos manos, dispuesto a partir a Gohan en dos.


El saiyajín detiene el espadazo entre sus manos, y tras un breve forcejeo, el mestizo rompe la espada por la mitad.


El diablo, sorprendido, retrocede para recuperar distancias. Los dos fragmentos de la espada caen al lago que sobrevuelan.


- “Admito que me habéis sorprendido…” – dice Dabra. – “Sois mucho más fuertes de lo que esperaba… Sobretodo tú… Pero no estás a mi nivel.”


El diablo aprieta sus puños y una terrible aura roja lo envuelve.


El poder de Dabra sorprende a todos los presentes.


- “Estaba ocultando su verdadera fuerza...” – murmura Piccolo.

- “¡Os dije que teníamos que acabar con él juntos!” – les recrimina Shin.


Vegeta parece molesto, pero se limita a observar.


Babidí observa el combate a través de su bola de cristal.


- “¡Déjate de juegos, Dabra!” – protesta el brujo. – “¡Hazle más daño! ¡Tenemos que resucitar a Bu!”


A pesar del poder mostrado por el diablo, una media sonrisa se dibuja en el rostro del mestizo.


- “Tienes razón.” – dice Gohan. – “No estoy a tu nivel.”


El mestizo aprieta sus puños. Dabra retrocede instintivamente al sentir una fuerte corriente de aire empujándole.


- “¡HAAAAAAAA!” – grita Gohan a pleno pulmón.


El poder del mestizo provoca que el agua bajo él se desplace, crenado grandes olas que rompen contra la costa cerca de nuestros amigos. Las nubes sobre él son empujadas hacia el horizonte.


Su cabello se ha erizado aún más, rayos de energía chasquean a su alrededor; se ha transformado en Súper Saiyajín 2.


- “¿Y si luchamos en serio de una vez?” – fanfarronea Gohan.


Dabra frunce el ceño, furioso al ver que Gohan ha estado conteniéndose.


- “Disfrutaré matándote, muchacho” – le amenaza el demonio.


Piccolo sonríe orgulloso. Shin está asombrado ante el poder de Gohan. Vegeta parece frustrado.


Dabra y Gohan se abalanza el un contra el otro y se enzarzan en un nuevo intercambio de golpes. Los dos logran conectar algunos puñetazos y patadas. Es un combate parejo, pues Dabra suple sus carencias con astucia.


El demonio usa ilusiones para confundir a Gohan, rodeándole con copias que le atacan a la vez, haciendo que el mestizo yerre en sus ataques e intentando sorprenderle por la espalda.


Vegeta se impacienta.


- “¿Qué está haciendo…?” – refunfuña el saiyajín. – “Ya debería haber ganado este combate…”

- “¿Tú podrías hacerlo mejor?” – replica Piccolo.

- “¡No merece el poder que tiene!” – protesta Vegeta. – “¡Un poder como ese no debería desperdiciarse en alguien como él!”

- “Cálmate, Vegeta” – le advierte el namekiano.

- “¡El idiota de Kakarotto y tú lo habéis consentido!” – grita Vegeta.


Dabra oye la discusión y una sonrisa se dibuja en su rostro.


- “¡Señor Babidí!” – avisa al brujo por telepatía. – “¡Devuélvanos a la nave! ¡He descubierto algo importante!”

- “¿Eh?” – se extraña Babidí, un poco desconfiado.

- “¡Podremos resucitar al Monstruo Bu!” – insiste Dabra.

- “Espero que tengas razón…” – responde el brujo.


Babidí recita su conjuro y los devuelve a la nave.


- “¡PAPARAPPÁ!” – exclama.


Nuestros amigos reaparecen en el nivel tres, sin aviso previo, algo que les desorienta; momento que Dabra aprovecha para escapar.


- “¡¿A dónde vas?!” – exclama Gohan. – “¡¿Huyes?!”

- “Tranquilos…” – sonríe Dabra, mientras la puerta lateral de la sala se cierra a su paso. – “He encontrado a un guerrero que peleará en mi lugar.”

- “¡¿Qué?! ¡¿Cómo dices?!” – replica el mestizo.


La puerta se cierra, dejando a nuestros amigos solos en la sala.


El demonio regresa junto a su Amo.


- “Explícate, Dabra…” – exige Babidí. – “Espero que sea un descubrimiento realmente interesante…”

- “Uno de ellos tiene el corazón oscuro” – revela Dabra. – “Estoy seguro de que usted podrá doblegarlo.”

- “¡Eso es estupendo!” – celebra el brujo. – “¡Si pelean entre ellos, podremos obtener una gran cantidad de energía! ¡Por fin resucitará Majin Bu!”


Gohan parece confuso con las palabras de despedida de su adversario. El muchacho ha vuelto a su estado base.


- “¡¿Qué ha querido decir?!” – pregunta el mestizo a sus compañeros.

- “¿Ha encontrado a un nuevo guerrero?” – repite Piccolo.

- “¡¿No será…?!” – se asusta Shin, que sospecha con temor el significado de tales palabras.


Babidí se acerca a su bola de cristal y fija su atención en Vegeta.


- “¡ES VERDAD!” – celebra el brujo. – “¡Su corazón es oscuro! Rabia, envida, frustración… ¡Él no está aquí por el bien del universo! ¡Es perfecto!”


El brujo se concentra para ejercer su hechicería a través de la bola de cristal.


En el tercer nivel, Vegeta siente como Babidí penetra en su mente de repente y se sujeta la cabeza con ambas manos, sufriendo una terrible jaqueca.


- “¡¡AAAAAAAGH!!” – grita desesperado, transformándose en Súper Saiyajín.

- “¡Justo lo que temía!” – exclama Shin. – “¡Vegeta! ¡Babidí intenta aprovecharse de ti! ¡Intenta no pensar en nada! ¡No dejes que se alimente de tus emociones!”

- “¡CÁLLATE!” – grita Vegeta. – “¡ME TALADRAS EL CEREBRO!”


En el sótano de la nave, Babidí sonríe.


- “¡Muy bien! ¡Muy bien! ¡Ya es nuestro! ¡Ji, ji, ji!” – celebra satisfecho. – “¡Y ahora vamos a extraerle todo su poder! ¡Hasta la última gota!”


Gohan da un paso hacia Vegeta, intentando calmarlo. 


- “Vegeta…” – dice el mestizo. – “¡No te dejes manipular!”


Vegeta estalla en una explosión de energía.


- “¡¡YAAAAAAAAAH!!! – grita a pleno pulmón.


Piccolo, Gohan y Shin son empujados por una fuerte corriente de aire.


Vegeta ha cambiado. Su musculatura ha aumentado y las venas de su cuerpo se marcan de forma exagerada. Su aura es violenta, con múltiples rayos de energía chasqueando continuamente a su alrededor. Sus ojos están rodeados por ojeras oscuras. En la frente, la “M” negra de Babidí. 


- “Je, je, je…” – ríe Vegeta con una terrorífica sonrisa dibujada en su rostro.

viernes, 25 de septiembre de 2020

RECOPILACIÓN DE FANART Y BOCETOS


Dibujado por Ipocrito



Dibujado por Ipocrito



Dibujado por Agustín



Dibujado por Alex_




Un caso curioso. Este boceto de Ipocrito debía ser "Elekus". Ipocrito y yo estábamos empezando a trabajar juntos y solo nos comunicábamos por mail... y eso a veces puede dar lugar a malentendidos graciosos XD
En la descripción del personaje, Ipocrito leyó "Águila" en lugar de "Anguila":


Boceto de Ipocrito
 
Dibujo de Ipocrito




MENCIÓN ESPECIAL: El meme de memes de nuestro Discord.


By Ipocrito

miércoles, 23 de septiembre de 2020

DBSNL // Capítulo 165: Incertidumbre

DBSNL // Capítulo 165: Incertidumbre

“¿Es así como se sienten?”



En la Tierra, Krilín ha sentido una energía en la Capital del Oeste y ha seguido su rastro hasta la Corporación Cápsula.


Al descender en el jardín, Krilín se da cuenta de que es el Doctor Brief.


- “Doctor…” – dice el terrícola.


Brief está sentado en una silla del jardín, acariciando a Tama, su gato negro.


- “¡Krilín!” – se sorprende el doctor. – “¡Estás vivo!”

- “Lo estoy.” – dice agachando la cabeza. – “Ten Shin Han y yo” – sentencia.

- “Los demás…” – dice Brief.


Krilín niega entristecido. 


- “Lo siento” – lamenta Brief.

- “Bulma y…” – intenta decir Krilín.


Brief agacha la cabeza y asiente.


- “Lo siento.” – dice Krilín. – “No fuimos capaces de detener a ese monstruo.”


El pequeño gato negro lame la mano del doctor.


- “Estaba trabajando en la cámara de gravedad cuando ocurrió” – dice Brief. 

- “Por eso se salvó.” – dice Krilín. – “Ese demonio no pudo captar su energía.”

- “Bulma tenía que reparar la sala…” – dice Brief. – “Pero le dije que lo haría yo… Que ella se tomara un descanso…” – el doctor se quita las gafas y se frota los ojos.

- “No es culpa suya, doctor.” – dice el terrícola.


Brief se levanta y Tama salta sobre su hombro.


- “¿Bra…? ¿Y Trunks…?” – pregunta Brief. 

- “No lo sabemos.” – responde Krilín. – “Bra y Pan entraron en la sala del Espíritu y el Tiempo, pero la puerta ha sido destruida. Trunks y Goten desaparecieron de forma inexplicable.”

- “Espero que estén bien…” – sufre Brief.

- “Encontraremos un modo de solucionarlo todo.” – dice Krilín. - “Debemos tener fe en Goku y en Vegeta” – añade. – “Ellos siempre encuentran la manera. Seguro que regresarán más fuertes que nunca.”

- “Sí…” – suspira Brief, forzando una media sonrisa. 


Mientras tanto, en el Planeta Sagrado, la fusión sigue enfrentándose a Janemba ante la mirada estupefacta de Shin y Kibito.


Las chicas propinan un latigazo a su enemigo, que se cubre con su brazo derecho. El arma se enrolla en la extremidad de Janemba y las chicas rápidamente rodean al enemigo, atrapándole con su látigo. 


La fusión agarra su propio brazo derecho, del que emana el látigo de ki, con la mano libre.


- “¡HAAA!” – grita la fusión.


Un pulso de energía recorre el látigo hasta el extremo y estalla al alcanzar a Janemba.


- “No te lo esperabas, ¿eh?” – se burla la fusión.


La polvareda se disipa y revela a un herido Janemba que ya se está regenerando.


- “¿Es que no te cansas?” – pregunta la guerrera definitiva, cuya alegría se ha acabado pronto.


De repente, el demonio empieza a convertirse en pequeñas piezas que desaparecen una tras otra.


- “¡Se escapa!” – exclama la fusión. – “¡No te lo permitiré!”


Las chicas se abalanzan sobre el demonio y se agarran a una de las piezas.


La extraña transformación afecta a la guerrera, cuyo cuerpo se divide en un centenar de fragmentos que acompañan a Janemba.


Shin y Kibito se quedan solos en el planeta de los Dioses, en silencio, boquiabiertos ante lo ocurrido.


Mientras tanto, Son Gohan y el Número 16 vuelan de regreso a la Tierra. El mestizo sigue las indicaciones del androide para pilotar la nave.


- “Lo estás haciendo bien, Son Gohan.” – le felicita Pino.

- “Eres un buen instructor.” – responde el mestizo.


Gohan aprieta el botón de su comunicador, intentando contactar con sus compañeros, pero no hay respuesta.


- “Es extraño…” – dice Gohan. – “Sigo sin poder contactar con el Cuartel General.”

- “Debe haber ocurrido algo.” – dice Pino.

- “Tampoco puedo sentir su presencia…” – murmura Gohan. – “Será mejor que nos demos prisa.”


En el planeta Popol, Cell se ha quedado a solas con Tarble y Kale.


- “Se ha llevado a Broly…” – lamenta Tarble.


Kale se acerca a Cell y lo increpa.


- “¡¿Por qué no has hecho nada?!” – le recrimina la saiyajín. – “¡Cobarde!”


Tarble se acerca a su amiga e intenta calmarla.


- “No habría cambiado el resultado.” – dice el saiyajín. – “Además, él no nos debe nada. Ya nos ha salvado una vez.”

- “No es eso” – interrumpe Cell, desconcertando a los saiyajín.


El insecto aprieta sus puños con rabia y hace rechinar sus dientes. En su mente puede ver el rostro de los guerreros Z cuando se enfrentaron a él en su Universo, aterrados ante su poder. También el rostro del terrícola del U2 al que mató durante el torneo.


- “¿Es así como se sienten?” – piensa el insecto. 


Cell coloca los dedos índice y corazón en su frente.


- “Supongo que la Tierra está demasiado lejos…” – murmura Cell. – “Pero puedo sentir otro ki.”


Los dos saiyajín están confusos.


- “¿Qué ocurre?” – pregunta Tarble. – “¿Qué haces?”

- “Manteneos al margen” – les advierte Cell. – “Esto os supera.”

- “¡No abandonaremos a Broly!” – replica la muchacha.

- “No hay nada que podáis hacer” – sentencia Cell, antes de desaparecer con el Shunkanido.


Tarble y Kale se quedan a solas.


- “Insolente…” – refunfuña Kale.


Mientras tanto, en el planeta sin nombre, Hit y Trunks han enterrado a Koros.


- “Tendréis que moveros otra vez.” – dice el mestizo. – “Si él os ha encontrado, pronto lo hará Shiras.”


El asesino parece pensativo.


- “¿Conoces algún lugar donde podáis estar seguros?” – pregunta Trunks.


Hit mira su cabaña. En el patio, Cheelai juega con la pequeña Kik para tranquilizarla, llevándola a caballito, y persiguen a Punch, mientras Strai los observa y ríe.


- “No.” – dice Hit. – “Ya me he escondido lo suficiente.”

- “¿Qué quieres decir?” – pregunta Trunks, confuso.

- “Esta vez seremos nosotros los que vayamos a por Shiras.” – sentencia el asesino. 


Trunks se sorprende ante el cambio de actitud de Hit.


- “¿Estás seguro?” – pregunta el mestizo.

- “Debemos luchar para proteger lo que queremos.” – dice Hit.


El mestizo mira a Cheelai.


- “Sí” – dice Trunks. – “Esta vez será distinto. Juntos podemos ganar.”


En Luud, la Patrulla Galáctica no logra contactar con el Cuartel General. 


- “Llevamos un buen rato intentándolo.” – se preocupa Katopesla. – “¿Qué habrá pasado?”


Nasjorin sale del templo en ruinas y se une a ellos. 


- “Gracias, guerrero.” – le recibe Sheela, ofreciéndole la mano.


El inushi la acepta.


- “Tenemos un mismo objetivo.” – dice Nasjorin. – “No podemos dejar que se salgan con la suya.”

- “¿Quién eres?” – pregunta Katopesla.

- “Me envían los Kaioshin.” – dice el inushi.

- “¿Los Kaioshin?” – queda impresionada Sheela.

- “Este conflicto afecta a todo el Universo” – explica el perro. – “Nadie puede quedarse al margen.”


Katopesla sonríe.


- “Si los Dioses están de nuestro lado, esto será pan comido.” – celebra el patrullero.

- “Hay amenazas que superan incluso a los Dioses.” – dice Nasjorin. – “Debemos trabajar todos juntos.”


Katopesla agacha la cabeza, algo avergonzado por la dosis de realidad que le ha proporcionado el inushi.


- “Ya veo…” – dice el patrullero.


Nasjorin esboza una media sonrisa, pues le complace el entusiasmo del patrullero.


De repente, el Kaioshin Wakari aparece de la nada.


- “Te necesitamos, Nasjorin.” – dice el Dios.

- “Estoy listo.” – asiente el inushi.


Wakari pone su mano sobre el hombro del guerrero.


- “Buena suerte, patrulleros” – se despide Nasjorin, antes de que los dos desaparezcan.


En Konats, Shiras ha llegado con Broly, que sigue encerrado en la técnica del patrullero. Han aparecido en la sala del Amenoukihashi.


- “¡La llave!” – exclama Salabim. – “¡El Amenonuhoko!”


Garlick sonríe satisfecho.


- “Bien.” – murmura el demonio. – “Ya tenemos todas las piezas.”