miércoles, 28 de julio de 2021

¡ENCUESTA DBSNL!

Hola a todos,

Me gustaría que, si tenéis un minutito, respondierais a esta encuesta: Aquí

Gracias a todos por seguir leyendo estas historias.

El domingo vuelve DBSNL y haré lo posible para que la semana que viene tengamos DBZ/S - Saga Black Reimagined.

Un saludo,

Batosai_91

domingo, 25 de julio de 2021

DBSNL // Capítulo 207: Ajedrez en la sombra

DBSNL // Capítulo 207: Ajedrez en la sombra

“No pienso entregarme a la Patrulla Galáctica, pero podemos trabajar juntos esta vez.”



En Kabocha, Trunks, Retian y Shula han embarcado en la nave cangrejo de los Nádor. Shosa los acompaña en el salón de actos. 


El mestizo se coloca el arma en la espalda y ésta se pega a los imanes de su chaleco.


- “La funda se desintegró durante su viaje…” – lamenta Trunks. – “Tendré que hacerle una nueva…”

- “Mi gente se encargará de eso.” – dice el lupino.


Reitan se cruza de brazos, suspicaz.


- “Los Nádor habéis cambiado de bando con suma facilidad…” – dice el herajín.

- “No hemos cambiado de bando.” – responde Shosa. – “Hemos elegido uno.”

- “La verdad suele tener ese efecto.” – dice Shula.

- “Si no protegemos el Universo, no habrá botín a repartir.” – dice el lupino. – “No pienso entregarme a la Patrulla Galáctica, pero podemos trabajar juntos esta vez.”

- “Gracias.” – dice Trunks.


Shosa observa el brazo malherido del mestizo.


- “Deja que mis hombres echen un vistazo a tu brazo.” – dice el lupino. – “Necesitas atención médica especializada y urgente.”


El titánico vehículo se eleva en el cielo del Kabocha y pone rumbo al espacio.


Desde la superficie del planeta Okure observa la nave perderse en la oscuridad.


La nave lleva un rastreador en una de sus patas, que la herajín sigue desde un dispositivo de bolsillo.


En Jung, los patrulleros liberados, con la ayuda de nuestros amigos, han puesto fin a la rebelión. Los hombres de Heeter han sido arrestados.


- “No encontramos a su líder.” – le dice un patrullero a Krilín.

- “¿Seguro?” – pregunta el terrícola.

- “Miramos donde nos indicó…” – responde el agente. – “Pero no está… y la nave es demasiado inestable actualmente para seguir buscando.”

- “Maldito…” – refunfuña Krilín.


Pino, Gohan y uno de los patrulleros liberados han volado hasta los restos de la nave con la que llegaron al planeta.


- “¿Podrá repararse?” – pregunta el mestizo.

- “Lo siento, pero no tenemos los recursos necesarios en este planeta…” – dice el patrullero. – “Pero sin duda podremos prestaros una de las nuestras.”

- “Agradecemos vuestra ayuda.” – dice Gohan.

- “Lo que sea para los héroes de Snack.” – sonríe el agente.


Pino se acerca a los restos.


- “Recataré lo que pueda.” – dice el androide.

- “Bien.” – asiente Gohan.


En la Capital del Imperio, Freezer ha sido informado de que Daigen y su nave han desaparecido del radar.


- “¿Nos ha traicionado?” – se pregunta Shisami.

- “No me importa.” – dice Freezer. – “Es un simple soldado.”

- “¿No quiere que le persigamos?” – insiste el akaburu.

- “No.” – dice el tirano. – “Tenemos asuntos más importantes.”


El demonio del frío mira de reojo al pequeño robot blanco, que espera de pie junto a su trono.


- “¿Sabemos algo de ese peón tuyo?” – pregunta Freezer.

- “Aún no.” – dice el robot. – “La tarea que le encomendamos o es sencilla…”


Turles, en una nave de la patrulla galáctica prestada por los saiyajín de Sadala, entra en la atmósfera de un planeta desarrollado. Grandes ciudades pueden verse desde el espacio.


- “Probemos otra vez…” – murmura el saiyajín.


Pero de repente, la nave de Turles desaparece y reaparece en un rincón remoto del espacio, junto a un planeta del Sector Dormideus.


- “Bastardos…” – refunfuña el saiyajín. – “Otra vez este truco…”


Turles programa de nuevo su nave. El objetivo aparece múltiples sistemas de distancia.


- “No me rendiré…” – dice el saiyajín. – “¡Esta vez lo lograré!”


La nave pone rumbo de nuevo al misterioso planeta.


En una sala de entrenamiento del palacio del Emperador, Tapion practica con su espada.


- “Si es cierto lo que dicen y el horror del que hablaba mi planeta ha renacido…” – piensa el guerrero mientras da estocadas al aire. – “…tengo que estar preparado. ¡No dejaré que la oscuridad de los Kashvar se apodere del Universo!”


En un puerto espacial de la Capital, Curd despide a los dos tech-tech.


- “Esperamos noticias vuestras tan pronto como sea posible.” – dice el soldado.

- “No será fácil convencer a los nuestros…” – dice Pinot.

- “…pero creo que las noticias que traemos deberían ser suficiente.” – añade Merlot.


En una luna cercana, el planeta luce una zona de batalla, repleta de cráteres. Liquir, en el centro de uno de ellos, cae de rodillas al suelo, agotado.


- “Si quiero enfrentarme a esa oscuridad de la que tanto me advirtió el Maestro Sidra, tengo que ser capaz de usar todas mis colas…” – dice el kurama. – “¡Tengo que volver a ser el Guardián del Fruto!”


En Jung, Gohan, Pino, Krilín, Ten, Mai y Baicha se preparan para partir. Pino entrega a Mai su rifle.


- “He podido recuperarlo.” – dice el androide.

- “¡Genial!” – dice ella, cargándolo en su espalda.

- “El rifle y el radar.” – añade Pino.

- “No necesitamos nada más.” – dice Gohan.


Los patrulleros han acondicionado una de sus naves platillo para nuestros amigos.


- “¿Dónde iréis vosotros?” – pregunta el mestizo.

- “Sin el Cuartel General, llevaremos a los prisioneros a alguna prisión que haya mantenido el control tan pronto como sea posible.” – dice el agente. – “Después nos dirigiremos a un remoto planeta que consta como último refugio de la Patrulla Galáctica.”

- “Veo que tenéis protocolos para todo…” – sonríe Gohan.

- “Todo gracias al Gran Jaco” – dice el agente.

- “Vaya…” – murmura el mestizo. – “Y eso que no parece gran cosa, a simple vista…”


En el planeta refugio de la Patrulla Galáctica, en un campamento militar formado con las naves y tiendas de campaña, algunos patrulleros juegan a un deporte similar al voleibol, otros duermen la siesta sobre sus vehículos o en hamacas improvisadas.


De repente, una nave irrumpe en el espacio aéreo, alertando a todos los presentes y armando un gran revuelo.


Cheelai, que descansaba en la nave pulpo de la Time Patrol, sale al exterior mientras bosteza.


- “¿Quién es?” – pregunta la brench a varios patrulleros que pasan corriendo por delante de ella.

- “¡No es una nave de la patrulla!” – dice uno.

- “¡Pero se ha identificado con códigos antiguos!” – dice otro.

- “¿Códigos antiguos?” – se extraña Cheelai.


La nave toma tierra y abre su compuerta; un individuo con ropa de la patulla se apea. Los presentes se sorprenden al verlo.


- “¿Quién es?” – se pregunta un joven agente.

- “¡Él…!” – exclama un veterano. – “¡Él es…! ¡Es Meerus!”


El expatrulllero saluda con una sonrisa.


- “Hola a todos.” – dice Meerus.

miércoles, 21 de julio de 2021

DBZ/S – SAGA BLACK REIMAGINED / Capítulo 16: Dai Kaioshin

DBZ/S – Saga Black Reimagined / Capítulo 16: Dai Kaioshin




En el presente, donde hasta hace poco se encontraba la Atalaya de Kamisama, un gigantesco cráter ha deformado la Tierra. Entre los restos de palacio, Trunks flota sin energías. Su cuerpo, pálido, parece convertirse en piedra.


- “Está en vuestras manos…” – piensa el chico, mientras se precipita hacia el abismo con una sonrisa en su rostro.


En el futuro, Son Gohan, los Kaioshin y Babidí presencian el renacer de Majin Bu, con Dabra aún inconsciente en el suelo.


El monstruo hace estiramientos.


- “Bu…” – dice el brujo, desconcertado por el aspecto de su criatura. – “¿Eres tú?” – pregunta sin respuesta.


Babidí mira de reojo a Shin y a Gohan. El horror del primero y la sonrisa del segundo confirma sus sospechas.


- “¡ES BU! ¡ES MAJIN BU!” – celebra el brujo. 


Son Gohan se acerca al monstruo.


- “Hola, Bu” – saluda el mestizo. – “¿Cómo te encuentras?”


El monstruo mira a nuestro amigo de arriba abajo con cierta desconfianza.


- “Tengo hambre” – responde Bu.

- “Lo suponía…” – dice Gohan, rascándose la cabeza. – “Tendremos que encontrarte algo de comer…”

- “Podría comerte a ti.” – sonríe Bu.

- “¡Ja, ja, ja!” – ríe Gohan. – “Comer gente está mal. ¡Además! Te aseguro que hay comida mucho más rica.”

- “¿De verdad?” – se ilusiona el monstruo.


Babidí ahora mira furioso a los Dioses.


- “Grrr…” – gruñe el brujo. – “No me arrebataréis mi monstruo...”


El brujo corre hacia Bu.


- “¡MAJIN BU! ¡SOY TU AMO!” – exclama Babidí. – “¡MÁTALOS A TODOS! ¡TE LO ORDENO! ¡MÁTALOS!”


Shin y Kibito se asustan y se ponen en guardia. Gohan mira al brujo con cierta vergüenza ajena. 


El monstruo parece confuso.


- “¿Eres mi Amo?” – pregunta Bu.

- “¡MI PADRE TE CREÓ!” – dice el brujo. – “¡Y YO TE HE DESPERTADO!”

- “Hmmm…” – duda Bu, que mira a Gohan de reojo, como si buscara su confirmación.

- “Es cierto.” – reafirma Gohan. – “Él es el hijo del brujo que te encerró en esa esfera.”

- “¡Oh!” – exclama Bu.


Babidí se extraña de que Gohan siga apoyándole, pero insiste en sus órdenes.


- “¡Eso es!” – reitera el brujo. – “¡TIENES QUE OBEDECERME!”

- “¿Y si no quiero?” – pregunta Bu.

- “¡TE ENCERRARÉ DE NUEVO!” – exclama Babidí.

- “No lo hará.” – dice Gohan, tajante.


El brujo se sorprende al oír a Gohan.


- “¿Eh?” – se extraña Bu.

- “¡¡¿CÓMO DICES?!!” – protesta el brujo.

- “Si te encierra, nada impedirá que los Kaioshin le maten.” – dice el brujo. – “Además, yo no lo permitiría.”

- “¿Porqué?” – pregunta Bu, extrañado.

- “Porque me caes bien.” – sonríe el mestizo. – “En el fondo no eres malo. Y, sé que suena extraño, pero en otro mundo somos amigos.”

- “¿Amigos?” – repite Bu, confuso.

- “¡¡BASTA DE CHÁCHARA!” – insiste el brujo. – “¡MÁTALOS A TODOS! ¡HAZLO YA!”


Majin Bu mira de reojo a Gohan de nuevo y responde.


- “No quiero.” – dice Bu.

- “¡¿QUÉ?!” – se enfada y asusta el brujo a partes iguales. – “¡Ya verás…!” – refunfuña, extendiendo sus manos hacia Bu.


Pero Gohan le tapa la boca con la mano.


- “Calladito.” – dice el mestizo.


Bu sonríe al ver que tiene un nuevo amigo.


Shin da un paso al frente.


- “Déjamelo a mí.” – dice el Dios.


El Kaioshin del Este usa su poder para materializar una mordaza y cuerdas que restringen al brujo.


- “Bien” – sonríe Gohan. – “Ahora tengo que pedirte un favor…” – le dice a Bu.


Pero de repente, algo alerta al mestizo.


- “¡¡ESE KI…!!” – exclama sorprendido pero ilusionado. – “¡¡…ES…!!”


En las ruinas de la Corporación Cápsula, la máquina del tiempo ha aparecido y se posa en el suelo.


La cápsula se abre y Trunks se apea de un salto.


El mestizo echa un vistazo a su alrededor, apenado ante tanta destrucción.


- “He vuelto…” – murmura Trunks.


De repente, el joven siente un ki en el horizonte.


- “¡¿Cómo?!” – se sorprende Trunks. – “¡¡GOHAN!!” – exclama.


El mestizo se transforma en Súper Saiyajín y sale volando a toda velocidad.


Mientras tanto, en el presente, el Hakaishin levita sobre el cráter.


- “Ese imbécil…” – fanfarronea el Dios. – “Ha muerto por nada… El planeta está condenado.”


Zamas mira al cielo, buscando en su inmensidad.


- “Será mejor que me encargue de ese Son Goku cuanto antes…” – dice el Dios. – “Necesito todo mi poder para reiniciar el Universo.”


En el Planeta Sagrado, Majin Bu aparece acompañado por todos los terrícolas supervivientes: Bulma, Chichi, Gyuma, Número 18, Marron, Oolong, Umigame, Dende y Popo.


Desde el planeta que sirve de refugio a Shin, Kibito y Goku, éstos se sorprenden al sentir el ki de sus amigos.


En el Planeta Sagrado, todo son caras largas hasta que, de repente, Goku y los Dioses aparecen.


- “¡CHICOS!” – exclama el saiyajín.

- “¡GOKU!” – corre Chichi a abrazarle.

- “¿Qué hacéis aquí?” – dice Kibito.


Bu se acerca a Shin y le hace una reverencia.


- “¿Eh?” – se extraña Shin. – “¿Qué ocurre?”

- “Es un placer volver a verte.” – dice Bu.

- “¿Volver a verme?” – repite el Kaioshin, desconcertado.


Pero el Dios pronto percibe algo distinto en Majin Bu.


- “¡¡Eres...!! ¡Usted es…!” – exclama Shin.


De repente, el Kaioshin del Este se arrodilla y hace una reverencia.


- “¡¡Dai Kaioshin!!” – saluda Shin.

- “¡¿EH?!” – se sorprende Kibito, que sin dudar imita a su superior.


Goku sigue hablando con sus amigos, que le han contado todo lo ocurrido.


- “Maldita sea… También Trunks…” – sufre Goku.


Bu se pone serio.


- “Será mejor que nos vayamos de aquí.” – dice el Dai Kaioshin. – “Zamas no tardará en venir.”


Goku asiente.


Bu sonríe.


- “Conozco el lugar perfecto.” – dice el monstruo.


Todos se reúnen alrededor de Bu y, juntos, desaparecen.


Un solo segundo después, Zamas llega al planeta.


- “Maldición…” – gruñe el Hakaishin. – “Estoy seguro de haber sentido su energía justo aquí…”


En el futuro, Trunks ha llegado hasta Gohan y los demás. Vuelve a su estado base y desciende hasta el suelo.


- “Son Gohan…” – se emociona Trunks. – “¿Eres tú…?”

- “Trunks” – sonríe el mestizo. – “Me alegro de verte.”

- “¡Lo sabía!” – exclama el hijo de Vegeta, que abraza a su viejo amigo.

- “Hay mucho de lo que debemos hablar.” – dice Gohan.


Bu no entiende lo que ocurre.


En el presente, la Tierra está siendo azotada por centenares de catástrofes naturales; terremotos, tsunamis, erupción volcánicas, huracanes… todo provocadas por el ataque del Hakaishin


En el frio norte, una aldea está apunto de ser sepultada por un alud de nieve cuando Ten Shin Han aparece para derretir la nieve con un Kiko-ho.


No muy lejos de allí, una presa está apunto de romperse, pero Chaoz utiliza su poder mental para reforzarla con troncos.


En otro punto del planeta, un bosque arde. Los animales huyen despavoridos y las llamas avanzan rápidamente. El Número 17 desciende y apaga el incendio sofocándolo dentro de una barrera de ki.


Otros lugares, sin guerreros que puedan protegerlos, son destruidos por completo.


En un búnker subterráneo, bajo las ruinas de un viejo palacio, Pilaf, Mai y Shu se resguardan del desastre.


- “Es el fin del mundo…” – sufre Shu, aterrado.

- “Aquí estamos a salvo.” – dice Pilaf. – “Este búnker soportaría hasta un ataque nuclear…” – presume.

- “La gente está muriendo ahí fuera…” – sufre Mai.

- “¡Que se apañen!” – exclama Pilaf. – “¡Lo primero es salvar nuestro pellejo!”


Un silencio incómodo se apodera de la habitación.


- “Seguro que Son Goku y sus amigos harán algo…” – dice Pilaf. – “Ya deben estar reuniendo las Esferas del Dragón…”


Shu enciende una tableta electrónica en la que se muestra el mapa del mundo, con siete puntos iluminados repartidos por él.


- “No lo parece…” – dice el perro.


De nuevo, el silencio se apodera del búnker.


- “Deberíamos… ¿Deberíamos hacerlo nosotros?” – sugiera Mai.


Los tres personajes se miran entre ellos, dubitativos, sin saber qué decir o hacer.


En un sistema planetario pequeño y remoto, en un planeta árido y oscuro, Son Goku y los demás han aparecido. Una violenta tormenta eléctrica azota el cielo.


- “¿Dónde estamos?” – pregunta Goku.


Shin echa un vistazo a su alrededor.


- “Siento una presencia terrible…” – dice el Kaioshin. – “Me recuerda a…”


Shin mira asustado a Majin Bu.


- “Fue… fue aquí…” – dice Shin.


Bu sonríe.


Cerca de allí, las dos mitades del huevo primigenio de Bu yacen en el suelo.


- “Estaremos seguros aquí.” – dice el monstruo.

domingo, 18 de julio de 2021

DBSNL // Capítulo 206: Amor eterno

DBSNL // Capítulo 206: Amor eterno

“Llevamos el mismo pesar.”



En Jung, una figura femenina de oro azul se presenta frente a nuestros amigos, protegiendo al demonio Sesshoseki.


- “¿Eh?” – se sorprende el diablo. – “¿Quién…?”


En los ojos del demonio puede adivinarse cierta melancolía que ni él mismo comprende.


Gohan ha recuperado la cordura y observa sorprendido el suceso, pues no esperaba que nada ni nadie pudiera detener su poderoso Kamehameha.


- “¿Otro clon?” – murmura el mestizo. – “No…” – frunce el ceño. – “Es distinto…”


Alrededor de la mujer, una nube de brillante polvo cerúleo se forma lentamente, brotando del suelo.


Gohan embiste sin dudar, dispuesto a romper la manifestación rocosa de un puñetazo… pero el polvo se condensa frente a la mujer, formando una placa de oro azul que detiene el golpe del mestizo.


- “¡¿Qué?!” – se sorprende Gohan.


La formación se disipa, formando polvo de nuevo.


La mirada de Gohan y la de la estatua se cruzan un breve instante. Hay lágrimas esculpidas en el rostro de la mujer.


De repente, la nube forma una lanza de cristal que se ensarta en el abdomen del mestizo.


- “¡¿GYAAH!?” – escupe sangre Gohan.


Un torrente de polvo azul empuja al mestizo, alejándolo de la mujer y de Sesshoseki.


El demonio está casi tan sorprendido como nuestro amigo.


- “¿Quién…? ¿Quién eres…?” – pregunta, dubitativo, el diablo.


En el planeta de Zeno, Moro esboza una misteriosa sonrisa.


- “Asa Gao…” – murmura el brujo. – “Ha pasado mucho tiempo…”


En Kabocha, Retsu está tumbado en el suelo, bocabajo, desangrándose. Reitan se acerca a él.


- “Has… has traicionado… a tu raza…” – dice Retsu, sin fuerzas.


El malherido herajín aprieta con fuerza el mango de la espada de ozaru rota, que sigue en su mano.


Reitan clava la espada de Trunks en el suelo y se agacha para hablar con su tío.


- “Retsu… tío…” – dice el vengador. – “Yo jamás quise esto… Trabajé a tus órdenes toda mi vida… Hice lo que me pediste… Siempre… Tu fuerza y tu convicción ha guiado a nuestra raza durante años…”

- “Hasta… que… nos traicionaste…” – increpa Retsu.

- “Hasta que el poder te corrompió.” – responde Reitan. – “Acusaste de traición a todo aquel que intentaba aconsejarte… Incluso a tu propia hermana…”

- “Hice lo que tenía que hacer…” – gruñe Retsu. – “Por mi pueblo…”


Reitan se pone en pie.


- “Yo también.” – dice el vengador. – “Por mi pueblo y por mi familia.”


Dos gotas caen al suelo. Retsu se esfuerza para darse la vuelta. Quejoso, mirar a Reitan y se da cuenta de que éste está llorando. 


- “Si tu convicción es tan fuerte… ¿por qué lloras?” – se mofa Retsu, forzando una sonrisa. – “No hay lágrimas en mi rostro.” – añade con su último aliento.


Reitan cierra los ojos con fuerza, intentando exprimirlos y así dejar de llorar. Se seca las lágrimas con el antebrazo.


Trunks se acerca a Reitan y le pone la mano en el hombro.


- “Enfrentarte a un ser querido nunca es fácil…” – dice el mestizo. – “Por muy equivocados que estén.”


En Jung, Gohan se ha puesto en pie de nuevo y se arranca la lanza de cristal, sangrando por la herida de su abdomen.


El demonio mira detenidamente a la mujer, y un extraño y breve recuerdo le embarga. Conoce a esa mujer. En su memoria, la muchacha sonríe tiernamente.


- “¡¿EH?!” – se sorprende el diablo.


Gohan cauteriza su herida y se pone en guardia, reavivando su aura.


- “No dejaré que me sorprenda de nuevo…” – piensa el mestizo.


La mujer alza su mano y el polvo a su alrededor se convierte en láminas de cristal que vuelan hacia Gohan como si fueran cuchillos.


El mestizo salta para evitarlos, pero éstos lo persiguen.


Gohan dispara una potente onda de ki que desintegra gran parte de ellos, pero los demás rodean el ataque y flanquean al mestizo, que se ve obligado a huir de nuevo.


Mientras tanto, cerca de allí, Krilín y los patrulleros liberados recuperan el aliento después de su fuga.


Uno de los patrulleros se da cuenta del revuelo que se ha formado en el planeta.


- “Una… una revolución…” – murmura el agente.


Otro mira al cielo sorprendido.


- “¡¿Qué es eso?!” – exclama el hombre.


Todos miran al cielo, donde un dragón de cristal azul persigue a un hombre envuelto en fuego dorado.


- “Son Gohan…” – sufre Krilín.


El mestizo, frustrado, desciende rápidamente hasta el suelo; aprieta sus puños y hace estallar su aura.


- “¡¡GYAAAAAAH!!” – grita a pleno pulmón.


Su poder estalla mientras el dragón de cristal cae sobre él. El monstruo se desintegra al entrar en contacto con la explosión de luz.


El mestizo ha recuperado su forma más salvaje.


- “Grrrr…” – gruñe Gohan.


En Kabocha, Reitan ha enterrado el cuerpo de Retsu y ha clavado los fragmentos de la espada de colmillo de ozaru como lápida.


- “Parece que lo respetabas…” – dice Trunks, algo sorprendido.

- “Fue un padre para mí durante mucho tiempo…” – responde Reitan. – “Soy el guerrero que ves gracias a él.”


El mestizo sonríe, melancólico.


- “Creo que puedo entenderte.” – dice Trunks.


Reitan se cruza de brazos.


- “¿Cómo saldremos de este planeta?” – pregunta el herajín.

- “Tenemos una nave” – sonríe el mestizo, señalando la nave cangrejo con el pulgar.

- “¿Quieres llevarte la nave de los Nádor?” – se sorprende Reitan. 


Shula desciende a su lado.


- “Habéis tardado…” – bromea el ira-aru.

- “Je, je…” – ríe Trunks.

- “Trunks sugiere que nos llevemos la nave…” – bromea Reitan.

- “Bien.” – dice Shula.

- “¿Bien?” – se sorprende de nuevo el herajín. – “Los Nádor no lo permitirán…”


Shosa desciende junto a Shula.



- “Los Nádor os ayudaremos.” – dice el lupino.

- “¿Eh?” – murmura en silencio Reitan, sorprendido.

- “Le he enseñado de lo que son capaces los demonios.” – dice Shula.

- “Desconocía el alcance de la situación.” – dice Shosa. – “Contad con el apoyo de mi familia.”


Trunks y Reitan asienten.


En Jung, Son Gohan, desatado, embiste a la misteriosa mujer de oro azul.


El demonio sigue mirando a la mujer con estupor y un nuevo recuerdo cruza su mente.


Una muchacha de piel azulada, pelo blanco, y marcas tribales moradas rodeando sus ojos lo abraza.


- “A… Asa…” – murmura el demonio. – “¡¡ASA!!” – exclama con desesperación.


Gohan propina un puñetazo a la cabeza de la estatua, haciéndola estallar. La mujer se derrumba hecha añicos.


El demonio cae de rodillas al suelo.


- “Asa…” – lamenta el diablo, con lágrimas en los ojos.


Gohan clava su mirada airada en él, pero al verle tan apenado, su conciencia regresa.


- “Has perdido, demonio…” – dice el mestizo.

- “La he perdido…” – murmura Sesshoseki. – “Otra vez…”

- “¿Eh?” – se extraña Gohan. – “Tú eres quien nos ha atacado… ¡Solo defiendo a mis amigos!”


Sesshoseki mira de reojo a la roca en la que estaba preso Baicha.


- “Ni siquiera te has dado cuenta…” – dice el demonio. – “…de que tus amigos salvaron al chico hace tiempo.”


Pino, Ten Shin Han y Mai, con Baicha en brazos, observan desde la distancia. El mestizo observa la escena con cierto miedo.


- “Luchas con un odio que iguala el mío…” – continúa Sesshoseki.

- “No… ¡Te equivocas!” – exclama Gohan. – “¡Lucho para proteger la Tierra y recuperar a todos a los que habéis asesinado!”


Krilín se une a Pino y a los demás, todos con cara de preocupación.


Gohan se queda estupefacto, dubitativo, sin saber como reaccionar a las acusaciones del demonio.


De repente, un torbellino de polvo azul rodea al mestizo.


- “¡¿EH?!” – se inquieta Gohan.


El demonio empieza a emitir sonidos guturales y finalmente escupe la esfera de cinco estrellas. La tormenta de polvo cesa. El diablo recupera su forma previa.


- “Aquí tienes.” – ofrece Sesshoseki la Dragon Ball.

- “¿Por qué?” – se sorprende el mestizo.

- “Llevamos el mismo pesar. Puede verlo en tus ojos.” – dice el diablo. – “No dejes que te consuma como a mí.”


En el planeta de Zeno, Moro observa el desenlace a través de su magia.


- “Cobarde…” – murmura el brujo, malcarado.


En Jung, Gohan ha regresado a su estado base y ha aceptado la esferal, que ha vuelto a su forma original.


- “Gracias…” – dice el mestizo.


De repente, Sesshoseki empieza a emitir un extraño humo negro.


- “¡¿Qué ocurre?!” – se preocupa Gohan.

- “Moro no tolera la insubordinación.” – sonríe el demonio, aceptando su final. – “Os deseo suerte.”


Sesshoseki desaparece.


De repente, algo brilla con luz roja en el bolsillo de Gohan.


- “¿Eh?” – se extraña el mestizo.


Gohan busca y en él resulta la Bella Durmiente.


- “¿Cómo ha llegado aquí?” – se extraña el mestizo, que no recuerda haberlo cogido.


Krilín y los demás corren hacia él.


- “¡¡GOHAN!!” – celebran, contentos.

- “¿Estáis todos bien?” – pregunta el mestizo. – “¡¿Baicha?!”


El pequeño sonríe y abraza al mestizo.