domingo, 25 de septiembre de 2022

DBSNL // Capítulo 267: Revancha

DBSNL // Capítulo 267: Revancha

“Si algo he aprendido, es que la paz es solo momentánea…”



El enemigo observa su alrededor confuso, suspendido en el aire sobre el cráter provocado por su despertar.


De repente, sobre el límite del cráter, Piccolo aterriza; su capa ondea al viento.


El namekiano observa atentamente al enemigo, fijándose en su cola, con cierta peocupación.


- “No cabe duda…” – murmura Piccolo. – “Pero, ¿qué hace aquí…?”


El saiyajín mira a Piccolo y sus cejas se levantan como quien ha visto un fantasma.


El namekiano se quita el turbante y la capa y los deja caer al fondo del cráter.


El guerrero forcejea con su camisa de fuerza sin éxito mientras gruñe a través de su máscara.


Piccolo sonríe con cierta picardía.


- “¿Quieres pelear?” – dice el namekiano.


De repente, el enemigo se abalanza sobre Piccolo a una velocidad de vértigo, obligando a Piccolo a saltar hacia atrás para esquivar al saiyajín, que cae con ambos pies sobre el suelo, con todas sus fuerzas, provocando que parte de la cúpula de piedra que seguía en pie se desprenda hacia el interior del cráter.


Piccolo toma distancia y se pone en guardia.


El monstruo embiste e intenta propinar una fuerte patada al namekiano, que se agacha para esquivarla, pero el saiyajín gira en el aire para intentarlo de nuevo; el namekiano detiene la coz con sus brazos frente al pecho, saliendo repelido, deslizándose de pie sobre el suelo.


El monstruo ataca de nuevo, pero Piccolo lo esquiva saltando por encima de él y le propina una coz en la espalda.


El saiyajín, al no poder usar las manos, se estampa de cara contra el suelo.


Piccolo camina hacia él, mientras el guerrero se intenta levantar, poniéndose de rodillas.


- “No sé cómo has regresado…” – dice el namekiano. – “Hubiera sido mejor que te quedaras en el infierno.”


En ese instante, el Gran Saiyaman, sin su máscara, sale volando del cráter y aterriza junto a Piccolo.


- “Goten…” – dice Piccolo.


El mestizo se fija en la cola del enemigo.


- “¡¿Un saiyajín…?!” – se sorprende Goten. – “¿Él ha hecho todo eso?”


El monstruo mira por encima del hombro al recién llegado y levanta las cejas, sorprendido.


- “K… Ka…” – titubea. – “Kakarotto…”


En el despacho de Magenta, el empresario protesta.


- “¡QUIERO VER LO QUE ESTÁ PASANDO!” – exclama. – “¡¿DÓNDE ESTÁ HEDO?!” 


El doctor, acompañado de los Gamma, entra en el despacho, tablet en mano.


Carmine no tarda en acercarse a Hedo y arrebatarle la table de malas maneras para entregársela a su jefe.


- “¡Déjame ver!” – dice Magenta, inquieto.


Las imágenes muestran al saiyajín de rodillas frente a Piccolo y al Gran Saiyaman.


- “¿Qué…? ¿Qué significa esto…?” – titubea Magenta. – “¡¿No se supone que eres el mejor en esto?!”

- “Le dije… le dije que no estaba listo…” – dice Hedo. – “No sé cómo ha podido pasar…”


Magenta aprieta un botón de la tablet, activando un altavoz del dron.


- “¡ESPABILA, MALDITO INÚTIL!” – exclama Magenta. – “¡¡ESPABILA Y PELEA!!”


El saiyajín cierra los ojos con fuerza, como si tuviera una pesadilla. Un recuerdo corrupto se reactiva en su mente. Un páramo verde bajo un cielo azul. Un pequeño cráter. Dos guerreros frente a él.


De repente, por la pared derruida del despacho, aterrizan Pan y Ub.


- “¡AH!” – exclama Magenta. – “¡VOSOTROS!”

- “¡¿DÓNDE ESTÁ MI HIJO?!” – exclama Pan, furiosa.


Goku, aún aturdido en el suelo por la explosión, empieza a despertar con la voz de su madre.


- “Mma…. Mamá…” – murmura el pequeño. 

- “¡GOKU!” – exclama Pan.


El pequeño abre los ojos.


- “¡MAMÁ!” – exclama con una sonrisa.


Goku se levanta e intenta correr hacia ella, pero Carmine lo agarra del cuello de su gi y lo levanta, sujetándolo en brazos, y le pone una pistola en la sien.


- “¡NO LO TOQUES!” – exclama Pan, asustada.


Toda la conversación está siendo retransmitida por el altavoz.


- “¡Ma… mamá…! ¡Papá…!” – llora el pequeño. – “¡¡BUAAAAAAAH!!” – estalla en un sonoro llanto.


El eco de los lloros de Goku retumba por toda la base.


El monstruo abre los ojos repentinamente.


- “Kakarotto…” – repite el enemigo.


Un aura sinuosa incolora nace del saiyajín y poco a poco se torna dorada.


- “¡¡KAKAROTTOOOOO!!!” – brama al cielo.


Piccolo y Goten se quedan estupefactos al sentir el incremento repentino de poder del guerrero.


El monstruo lucha contra la camisa de fuerza, que empieza a desgarrarse.


Una gran llamarada de ki amarillo estalla y se alza hacia el cielo; puede verse desde el despacho de Magenta, a través de la cúpula derrumbada.


Todos escuchan el bramido del saiyajín.


- “¿Qué ha sido eso?” – se pregunta el chico de Isla Papaya.


El enemigo, ahora luciendo su cabello dorado de Súper Saiyajín, se yergue mientras su aura disminuye hasta el tamaño habitual.


Piccolo y Goten están cegado por el resplandor que emite el monstruo.


- “¿Súper Saiyajín…?” – se pregunta el namekiano, observando el aura dorada. – “¡¿EH?!” – algo le llama la atención.


Un rayo de ki rojo chasquea alrededor del enemigo.


El renacido embiste a Piccolo en un abrir y cerrar de ojos; como una centella se presenta frente a él, listo para propinarle una violenta patada.


El namekiano se da cuenta de que los ojos del saiyajín tienen un fino halo morado alrededor de su pupila verde.


Piccolo levanta su brazo izquierdo para protegerse, pero el golpe es tan fuerte que se lo rompe.


- “¡¿AH?!” – se sorprende el namekiano.


El golpe lo estrella contra el suelo, en el que rebota, y el monstruo lo caza al vuelo con una fuerte patada en el estómago, como quien chuta una pelota, lanzándolo a varios metros de distancia.


- “¡¡GRRAAAAAAAAH!!” – brama el saiyajín a través de la máscara.


Goten se transforma en Súper Saiyajín y se abalanza sobre el enemigo, pero éste lo intercepta agarrándole la cara al vuelo y estampándolo contra el suelo, incrustándolo en él.


Mientras tanto, Magenta y Carmine, que sigue encañonando a Goku, retroceden lentamente hacia la salida.


- “Muy bien… todos quietos…” – sonríe Magenta, que sigue con un ojo puesto en el dron. – “Doctor Hedo, que los Gamma se encarguen de estos dos…”


Los Gamma dan un paso al frente, pasando por al lado de Magenta y Carmine, fingiendo obedecer las órdenes… pero de repente, Gamma 1 agarra el brazo del jefe de seguridad y se lo dobla, poniéndoselo en la espalda, haciendo que Goku caiga al suelo, y estampa a Carmine contra la pared, dejándolo inconsciente.


- “¡MAMÁ!” – corre Goku hacia Pan.


La muchacha lo abraza.


- “Hijo…” – sonríe ella, aliviada.


Magenta da una patada desesperada en la espinilla a Gamma 1, que ni se inmuta.


- “¡¡IMBÉCIL!!” – protesta el empresario. – “¡¿QUÉ SE SUPONE QUE ESTÁIS HACIENDO?!”

- “Justicia.” – responde Gamma 2.


Magenta, furioso y frustrado, se encara a Hedo.


- “¡¡HEDO!!” – grita. – “¡¡DESCONÉCTELOS!! ¡SON DEFECTUOSOS!”


El Doctor, asustado, teclea en su reloj.


- “Doctor…” – dice Gamma 1.


Hedo se detiene y mira a su creación con dudas.


- “Estamos haciendo lo correcto.” – añade Gamma 2.


El doctor parece que va a apretar el botón de su reloj, pero finalmente se detiene.


- “¡¿QUÉ HACES?!” – protesta Magenta.

- “Los Gamma están programados para ser héroes…” – dice Hedo. – “Y se supone que soy el mejor en esto, ¿no es así?” – añade con cierto retintín.


Los Gamma sonríen orgullosos de su padre.


Mientras tanto, Piccolo y Goten reciben un duro castigo por parte del enemigo, que demuestra un poder sobrecogedor.


El monstruo carga de frente contra ellos con los brazos hacia los lados y los arrolla, llevándoles a través de la arboleda que rodea la base militar, haciéndolos chocar contra todos los árboles que se topan a su paso.


Goten cae por el camino al chocar contra una roca, y el enemigo lanza a Piccolo hacia delante, hacia el interior del bosque.


La mano del saiyajín se envuelve en un flameante ki morado que luego lanza.


Piccolo parece sorprendido ante el poder destructivo del ataque que se aproxima hacia él tiñendo la zona de morado.


Una gigantesca explosión sacude el bosque.


Unos segundos después del estallido, la humareda se disipa lentamente, revelando el resultado; la arboleda ha sido convertida en un árido desierto.


El monstruo camina lentamente hacia el centro de la explosión cuando, de repente, recibe un rodillazo de Goten en la nuca… pero ni se inmuta.


Goten retrocede y observa asombrado al impertérrito enemigo.


- “¡No es justo!” – se queja el mestizo, incrédulo.


El monstruo se da la vuelta lentamente y mira con ojos de loco a Goten.


- “Kakarotto…” – gruñe el enemigo.


Goten frunce el ceño.


- “No sé quién eres ni qué quieres de mi padre…” – dice el mestizo. – “Pero has llegado tarde, ¡así que tendrás que vértelas conmigo!”


Son Goten se transforma en Súper Saiyajín 2.


El monstruo camina hacia él con paso firme y Goten se prepara.


- “¡Ka… Me…!” – recita el mestizo, realizando la técnica de la escuela Tortuga.


El enemigo no se detiene.


-  “¡Ha… Me…!” – continúa Goten, materializando una esfera de ki celeste entre sus manos.


El monstruo se encuentra frente a él, a menos de un metro de distancia.


- “¡¡HAAAAAAA!!” – dispara Goten.


El ataque engulle al enemigo.


Pero de repente, el brazo del monstruo brota del torrente de ki y agarra por el cuello a Goten, obligándole a cesar el ataque.


El mestizo intenta liberarse, pero el enemigo le aprieta el cuello.


- “Tsk…” – lucha Goten, fútilmente.


Pero de repente, el monstruo recibe un rodillazo de Piccolo en la cara y sale repelido hacia un lado, cayendo al suelo y avanzando varios metros de distancia.


Goten cae al suelo de rodillas y se frota el cuello, aliviado.


- “Piccolo…” – sonríe Goten. – “¿Cómo has…?”


El namekiano sonríe. Su aspecto es distinto; su piel es más clara, amarillenta, y las arrugas de su cuerpo parecen menos marcadas.


- “Si algo he aprendido a lo largo de los años, es que la paz es solo momentánea…” – dice Piccolo. – “Me he estado preparando para el próximo combate, perfeccionando mis habilidades.”

- “No esperaba menos de ti…” – dice Goten.


El enemigo se levanta. Su bozal se ha roto con el impacto y se cae al suelo, revelando su rostro. Su ojo derecho, lado que encajó el golpe de Piccolo, ha sufrido un pequeño derrame.


- “Además, esta es una revancha…” – dice el namekiano.

- “¿Revancha?” – pregunta Goten, sorprendido. – “¿Es que lo conoces?”

- “Tu padre y yo le mandamos al infierno hace mucho tiempo.” – dice Piccolo.

- “¿EH?” – los ojos de Goten se abren con sorpresa.


El saiyajín clava su mirada en Piccolo y Goten.


- “Es el hermano de Son Goku.” – revela el namekiano. – “Raditz.”

domingo, 18 de septiembre de 2022

DBSNL // Capítul 266: Proyecto Daikon

DBSNL // Capítulo 266: Proyecto Daikon

“¿Qué ocurre, Doctor?”



Una alarma retumba en el cuartel subterráneo de la Red Ribbon.


- “Ya están aquí.” – murmura Carmine, mirando un monitor. – “¡¿Eh?!” – se sorprende al ver los hermanos 1 y 2. – “¡Son los Gamma!”

- “¡¿Cómo?!” – se sorprende Magenta, que se acerca a la pantalla.


Gamma 1 y Gamma 2 aterrizan en la antigua base cargando con el Gran Saiyaman, semiinconsciente, de rodillas. Cada uno lo sujeta de un brazo. El Gamma 2 saluda al dron que lleva la cámara.


- “Puede que esos dos no sean tan inútiles después de todo…” – dice Magenta. – “Dejadlos pasar.”


Una compuerta se abre y los hermanos arrastran a Goten al interior de la base.


Magenta, Carmine y Hedo reciben a los héroes.


- “¿Qué tenemos aquí?” – pregunta Magenta como saludo. – “El Gran Saiyaman…”

- “Buen trabajo.” – le dice Carmine a los Gamma.


El pequeño líder se acerca al oído de Goten, que a duras penas reacciona.


- “Te haré pagar la inversión que nos hiciste perder a mí y a mi socio, Jaguar… ¿lo recuerdas?” – dice Magenta. – “Pagaréis el daño que los tuyos habéis hecho al legado de mi abuelo…”

- “Llevadlo a una celda.” – dice Carmine. – “Es un activo valioso.”

- “Ya tiene un nuevo juguete extraterrestre, Doctor Hedo.” – sonríe Magenta. – “Y este ya está vivo.”


Hedo hace que los Gamma le sigan hacia un ascensor cercano.


Mientras tanto, en el exterior, Ub, Pan y Piccolo esperan escondidos sobre una colina cercana.


- “Espero que esto salga bien…” – se preocupa ella.

- “Confiad en Goten.” – dice Trunks, por un comunicador en su oído.


El mestizo está acampado con el Rey en Ciudad Central, observando en el monitor imágenes del interior de la base secreta.


Una pequeña mosca robótica está posada en el hombro de Gamma 1.


- “Ha funcionado…” – murmura el Rey. – “¿Es un diseño de su madre?”

- “Se reiría usted si supiera su procedencia…” – sonríe Trunks.


Goten acaba encerrado en una celda, tirado en el suelo.


Los androides siguen a Hedo de vuelta a los niveles superiores. 


La mosca abandona a Gamma 1 y revolotea por los pasadizos del laboratorio.


El pequeño animal robótico se cuela por los conductos de ventilación y viaja de sala en sala, retransmitiendo todo lo que capta. 


Son Goten mastica una senzu que tenía guardada bajo la lengua.


De repente, la mosca llega a una gigantesca sala de laboratorio, de varios pisos de altura, en el centro de la cual hay un cilindro de cristal lleno de un gas verdoso en el que puede intuirse una figura humanoide encadenada.


- “¿Qué es eso?” – se pregunta Trunks al verlo en pantalla.


La mosca se acerca al cristal. En él se lee: “Proyecto Daikon”.


- “¿Es un nuevo androide?” – se pregunta Trunks.


Pero de repente, una cola peluda marrón ondea entre el gas verdoso.


- “¡¿EH?!” – se asusta Trunks. – “Pero, ¡¿qué…?!”


Piccolo y los demás se preocupan al oír a Trunks.


- “¡¿Qué ocurre?!” – pregunta Pan. – “¡¿Va todo bien?!”

- “Hay algo… en el laboratorio…” – dice Trunks. – “Proyecto Daikon…”

- “¡Vi ese nombre en el despacho de Magenta!” – exclama Ub.

- “¿Qué es?” – pregunta Piccolo. – “¿Has podido verlo?”


Trunks frunce el ceño.


- “Parece… parece un…” – dice el mestizo.


Pero de repente, Trunks escucha a un niño llorar a pleno pulmón a través de la pantalla. El sonido llega por unos conductos de ventilación.


- “¡¡BUUAAAAH!!” – brama el niño.

- “¿Eh?” – se sorprende el hijo de Vegeta. – “Debe ser…”

- “¡GOKU!” – exclama Pan, que reconoce el lloro de su hijo a través del pinganillo.

- “¡¡BUAAAAAH!!” – sigue el pequeño.


El humanoide enjaulado frunce el ceño, recordando el eco de un llanto similar. Una mordaza metálica que se desconecta del aparato que le asistía en la respiración.


Las alarmas suenan en todo el complejo.


Magenta y Carmine se sobresaltan en su despacho subterráneo.


- “¡¿Qué significa esto?!” – pregunta Magenta. – “¡¿Dónde está Hedo?!”


El Doctor y los Gamma, que subían en ascensor, también se preguntan qué ocurre.


Hedo saca una tablet y la mira.


- “¿Qué ocurre, Doctor?” – pregunta Gamma 2.

-  “¡AAAAAH!” – la cara de Hedo muestra el horror. – “Es… el laboratorio primario…”

- “¡¿Eh?!” – se sobresaltan los Gamma.


El cristal del tanque se resquebraja. Las cadenas que atan al monstruo se rompen.


Todo el laboratorio tiembla. Las tuberías estallan con gas a presión. La mosca pierde la conexión. Alarmas a todo volumen.


Son Goten, ya recuperado, se pregunta si han sido detectados.


- “Esto se está complicando…” – murmura el mestizo. – “Será mejor que busque a Goku y…”


La jaula de cristal estalla, inundando el laboratorio con gas.


El suelo tiembla también para Ub, Pan y Piccolo.


- “¡¿Un terremoto?!” – se pregunta Pan.


Pero de repente, Piccolo siente una presencia que le estremece.


- “¡¡AH!!” – exclama el namekiano. – “Esta… esta energía…”


Una columna de ki fucsia de unos pocos metros de diámetro brota del suelo y se pierde en cielo, y progresivamente aumenta su tamaño hasta tornarse quilométrica, convirtiéndose en una explosión cegadora. Un fuerte vendaval sacude la zona.


Tras el destello, poco a poco se calman los efectos de la explosión.


El despacho de Magenta ha perdido una de sus paredes, quedando abierto al gran cráter central donde antes se encontraba la base subterránea, ahora expuesta al exterior.


- “Ah…” – dice casi sin voz. – “El laboratorio…”


Una figura humanoide se eleva en el centro del cráter hasta salir a la superficie.


Magenta se fija en él y se queda aterrado.


- “Es… es él…” – titubea el empresario.

- “El Proyecto Daikon…” – retrocede Carmine.


Entre los escombros, los Gamma han protegido a Hedo.


- “Es terrible…” – se preocupa el Doctor. – “No está listo… ¿Cómo ha pasado esto?”


Sobre la colina cercana, Piccolo es el primero en ponerse en pie. El namekiano mira a su adversario y una gota de sudor recorre su frente.


- “Piccolo…” – dice Pan. – “¿Lo conoces?”

- “¿Quién es?” – pregunta Ub.


El saiyajín de melena larga, vestido con pantalón azulado, una camisa de fuerza grisácea, y un bozal metálico se eleva lentamente en el centro del cráter.



Dibujado por Ipocrito

domingo, 11 de septiembre de 2022

DBSNL // Capítulo 265: Devuélveme a mi Goku

DBSNL // Capítulo 265: Devuélveme a mi Goku

“Tenemos que acelerar el proceso.”



Ub y Pan llegan al rascacielos de Magenta Labs, en la Capital Central, cuyo logotipo corona el edificio; una pastilla blanca y roja, con una letra “M” roja en la mitad blanca y una “L” blanca en la mitad roja. El cielo está nublado. Llueve.


- “¿Dónde estará?” – pregunta Ub.

- “Su despacho debe estar en el ático…” – dice Pan.

- “Bajito y acomplejado, ¿eh?” – murmura el chico.


De repente, las alarmas suenan en todo el edificio. Soldados salen de todas partes, a pie de suelo y en los balcones, armados con rifles. También torretas se activan en la fachada.


- “¡¿AH?!” – se asustan los dos héroes.


El cielo se llena de disparos láser que nuestros amigos esquivan continuamente.


- “¡Busca a Goku!” – dice Pan. – “A estos déjamelos a mí.”


Ub asiente y asciende hacia el ático.


Pan se detiene en el aire y aprieta los puños.


- “Habéis hecho daño a mi abuelo y habéis secuestrado a mi hijo…” – gruñe ella, mientras su cabello empieza a erizarse y sus ojos se iluminan de color verde. – “¡¡NO OS LO PERDONARÉ!!”


El cielo se ilumina como si fuera de día ante la transformación de la enfurecida madre.


Mientras tanto, Ub destruye la cristalera de la oficina con un empujón de ki y entra en el despacho de Magenta, que está vacío y con las luces apagadas.


- “Aquí no hay nadie…” – piensa el chico.


En las pantallas de todo el planeta, las noticias sobre un ataque terrorista a las oficinas de Magenta Labs interrumpen toda la programación.


- “¡Buscan atentar contra mí! ¡Contra mi empresa!” – exclama Magenta, en directo desde su teléfono desde un pequeño jet. – “¡Esos falsos héroes y la Corporación Cápsula no permitirán que nadie se oponga a ellos! ¡Han asesinado a los hermanos Gamma porque intentaron protegerme! ¡No os creáis sus mentiras! ¡Es un complot!”


Ub investiga el ático, buscando en cada cajón.


- “Tiene que haber algo…” – abre carpetas. – “Algún indicio de su paradero…”


El padre, frustrado, decide disparar contra las paredes y una termina revelando una pequeña caja fuerte.


Pan vuela rasa, golpeando a todos los enemigos que se interponen en su camino y disparando ondas de ki contra las torretas.


En el ático, Ub atraviesa la caja de un puñetazo. Después arranca la puerta.


- “¿Qué es esto?” – se pregunta, agarrando una tablet.


El dispositivo se ilumina y aparece el logotipo de Magenta Labs; luego un nombre de archivo: “Proyecto Daikon.


Pero el aparato proyecta una luz azulada sobre el rostro de Ub, escaneándolo.


- “¿Eh?” – se sorprende el chico. 


La luz se torna roja.


Las televisiones muestran la explosión del ático de Magenta Labs.


Pan mira al cielo, donde se eleva una bola de fuego y humo. Escombros y cristales llueven por la fachada.


- “¡UB!” – exclama ella, preocupada.


El chico sale de la humareda, sin sus gafas ni su turbante, pero sano y salvo.


- “No he encontrado su localización…” – dice, desanimado. – “Solo algo en lo que están trabajando…”


De repente, un nuevo ejército los rodea; es el Ejército Real.


- “¡EN NOMBRE DEL REY!” – exclama un soldado por megafonía. – “¡DESCIENDAN CON LAS MANOS EN ALTO! ¡ESTÁN DETENIDOS!”


En el Castillo Real, el Rey perro observa la misión a través de un monitor en su despacho.


- “Jamás imaginé que tendríamos que enfrentarnos a la nieta del Campeón y a los héroes de Satán City…” – dice con un gran pesar. – “Pero estoy atado de manos…”


Pan, con lágrimas en los ojos, vuelve a su estado base y desciende frente al ejército. La muchacha saca una fotografía de su cinturón y la muestra a los soldados, que le apuntan con sus armas.


- “¡ESTA GENTE HA SECUESTRADO A MI HIJO!” – exclama ella, desesperada. – “¡TIENEN A MI GOKU!”


Los soldados, fieles a su misión, siguen apuntando.


En su despacho, el Rey se fija en la foto: Pan carga con Goku Jr. en brazos, los dos sonrientes.


- “Ese chico…” – murmura el perro. – “Se parece mucho a…” – dice mientras sus ojos se abren como platos. – “¡PREPARADME UN COCHE!”


Pan da un paso al frente y los soldados ponen sus dedos en los gatillos.


- “¡DETÉNGASE!” – exclama el líder de escuadrón. – “¡NO DÉ UN PASO MÁS, SEÑORITA PAN!”


Ub desciende al lado de Pan.


La desesperada madre, llorando, se dirige a los soldados.


- “Mi familia ha luchado por el mundo siempre que ha sido necesario… ¡Han dado la vida por ello!” – explica Pan. – “¡Estamos en el mismo bando!”


Los soldados siguen apuntando.


- “Pero la vida de mi hijo está en juego…” – gruñe ella, mientras sus ojos brillan de nuevo. – “Puedo prometeros que no vais a detenerme…”


Un vendaval se alza y rayos de ki chasquean alrededor de la mestiza. El suelo se resquebraja. Tuberías bajo tierra se rompen y vapor sale de las grietas.


Los soldados retroceden instintivamente antes de reafirmarse en su acción y apuntar a la chica de nuevo con el dedo en el gatillo.


Pero de repente, una orden detiene a los militares.


- “¡¡BAJAD LAS ARMAS!!” – exclama el líder de escuadrón. – “¡POR ÓRDEN DIRECTA DEL REY! ¡BAJAD LAS ARMAS!”


Pan se tranquiliza al ver que los soldados obedecen.


Un elegante coche negro llega a la escena y el Rey se apea.


- “¡Quiero oír a la nieta del Campeón…!” – dice el Rey. – “Al menos le debemos eso.”


En ese instante, Goten, Trunks, Piccolo, Gamma 1 y Gamma 2 aterrizan.


- “¡PICCOLO DAIMAOH!” – exclama el Rey, aterrado.

- “Tsk…” – protesta el namekiano. – “Qué injusto… Nadie nunca exclama ¡Oh! ¡Es Kamisama…!” – refunfuña.


Los soldados apuntan al extraterrestre.


Los hermanos Gamma dan un paso al frente y se colocan frente al namekiano.


- “Su Majestad…” – dice Gamma 1. – “Creo que deberíamos hablar en privado.”

- “Estos hombres tienen información sobre Magenta Labs que debería conocer.” – dice Trunks.

- “La Red Ribbon está detrás de todo.” – dice Goten.

- “¡¿LA RED RIBBON?!” – se sorprende el Rey.


En el estadio del torneo, Satán se ha curado gracias a una senzu. 


- “No he podido proteger a mi nieto…” – dice cabizbajo. – “Lo siento…”

- “No se preocupe…” – dice Krilín. – “Seguro que Pan, Ub y los demás traerán a Goku sano y salvo.”


Mientras tanto, Lapis, Mai, Ten Shin Han, Chaoz, Marron, Bra y Baicha ayudan a poner a todo el mundo a salvo. 


En la enfermería, Lázuli le ha traído una semilla a Marron, que se levanta de un brinco.


En la Capital Central, una tienda de campaña improvisada, el Rey se ha reunido con Trunks, Goten, Piccolo, Pan, Ub y los Gamma.


- “Lo que me contáis es terrible…” – dice el Rey.

- “En la Corporación encontraréis pruebas de lo que os cuento.” – dice Trunks. – “Mi madre os enseñará lo que haga falta si visitáis nuestras instalaciones en la Capital del Oeste.”

- “Solo tengo que mirar a esta muchacha y a su hijo para saber que no mentís…” – dice el Rey, mirando con nostalgia a Pan. – “Todo encaja.”

- “Pero necesitará pruebas contra Magenta Labs si quiere convencer a la opinión pública…” – dice Ub.

- “Seguramente ya no queda nada en este edificio…” – dice Gamma 2. – “El Señor Carmine es eficiente en su trabajo.”

- “Pero hay otro lugar…” – revela Gamma 1.


En el viejo cuartel de la Red Ribbon, en ruinas, el jet de Magenta Labs aterriza verticalmente sobre un decadente helipuerto. La base sobre la que se ha posado se hunde bajo tierra y revela un gran complejo subterráneo que parece una ciudad oculta bajo una gran cúpula.


Magenta y Carmine, que lleva a Goku llorando bajo el brazo, descienden del avión y son recibidos por un científico bajito y rechoncho.


- “Bienvenido, Señor Magenta.” – saluda el doctor. – “¿Quién es el renacuajo?” – pregunta extrañado al ver a Goku.

- “Lo hemos rescatado del ataque de la Corporación Cápsula.” – dice Magenta.

- “¡QUERO A MI MAMÁ!” – llora Goku.


Hedo se queda mirando al pobre niño con cierta duda.


- “¿Cuál es el estado del Proyecto Daikon?” – pregunta Magenta, llamando la atención del Doctor.

- “Necesita tiempo…” – responde Hedo. – “La última prueba no fue del todo satisfactoria…”

- “Tenemos que acelerar el proceso.” – dice Magenta.

- “¿Acelerarlo, señor?” – se preocupa el Doctor.

- “Hay que estar preparados por si los monstruos de la Corporación Cápsula se presentan…” – se enciende un nuevo puro Magenta.


En la Universidad de Satán City, Gohan deja una carpeta sobre la mesa de su despacho.


- “¡Buaaah!” – bosteza el mestizo, quitándole las gafas y dejándolas sobre la mesa. – “Vaya día agotador… y parece que ha sido un torneo interesante… Pero llevo un rato sin sentir ningún ki… ¿Habrá terminado ya?” – enciende un pequeño televisor en la pared.

domingo, 4 de septiembre de 2022

DBSNL // Capítulo 264: Nuevo Orden Mundial

DBSNL // Capítulo 264: Nuevo Orden Mundial

“Forzaré tu naturaleza para que todos puedan verla.”



Son Goten y Gamma 1 han subido al ring y se miran desafiantes.


- “Acabarás en la enfermería como tu amiga.” – le provoca Gamma 1.


Goten aprieta los puños.


El presentador alza la mano. Los dos se ponen en guardia.


- “Hajime!” – exclama, bajando el brazo.


Los dos desaparecen.


En el cielo, los dos contrincantes intercambian golpes a una velocidad de vértigo; invisibles para la mayoría de espectadores.


Ten Shin Han regresa a la grada. Los demás están concentrados en el combate.


- “¿Qué has descubierto?” – pregunta Krilín, sin dejar de mirar al cielo.

- “Marron está siendo atendida.” – dice Ten.


Krilín y Lázuli miran a Ten, alarmados.


- “¡¿Quién ha sido?!” – pregunta la Número 18, furiosa.


Ten Shin Han mira a Gamma 1.


- “Tsk…” – se levanta Lázuli.

- “Goten me ha pedido que no actuemos.” – dice Ten. – “Démosle una oportunidad de averiguar lo que ocurre.”


El Gran Saiyaman y Gamma 1 intercambian un puñetazo y los dos se golpean la cara. 


Tras el choque, se separan y dan volteretas hacia atrás hasta aterrizar en el ring.


La gente tarda unos segundos en reaccionar y luego aplauden.


- “No está mal…” – dice Gamma 1. – “¿Pero no piensas pelear en serio?”


Goten se arranca la capa.


- “Je…” – sonríe el número 1.


Goten se pone en guardia.


- “¿Eh?” – se extraña ahora Gamma 1. – “¿No vas a transformarte?”

- “Si quieres que luchemos a ese nivel, será fuera del torneo.” – dice Goten. – “Aquí hay demasiada gente.”


Gamma 1 parece confuso.


- “Quieres ocultar tu verdadera naturaleza, ¿eh, saiyajín?” – frunce el ceño el androide.


Gamma 1 apunta a Goten con el dedo.


- “Bang” – dice el androide.


Un rayo de ki rojo perfora a Goten… que resulta ser un espejismo. El disparo impacta en las escaleras de la grada, asustando a la gente de los alrededores.


Gamma 1 se da la vuelta rápidamente y se encuentra a Goten frente a él, con el puño en alto. El androide anticipa el ataque golpeándole con el canto de su mano… pero es otro espejismo.


El verdadero Goten está agachado frente a él. Su puño brilla con energía amarilla electrizante.


- “¡¡Bankoku Bikkuri Punch!!” – exclama Goten al golpear en el abdomen al enemigo.


La electricidad rodea a Gamma 1, que sale repelido al otro extremo del tatami.


Goten suspira mientras el comentarista se acerca al humeante Gamma 1, tumbado en el suelo, y empieza la cuenta atrás.


 “¡Diez! ¡Nueve!” – canta el árbitro.


Pero como si nada, el androide se levanta.


- “¿Eh?” – se sorprende Goten.


Gamma 1 se sacude el polvo.


- “Me decepcionas, hijo de Goku.” – le espeta el androide.


Goten frunce el ceño.


Gamma 1 hace el gesto de crujirse el cuello y luego los puños, en silencio.


- “Forzaré tu naturaleza para que todos puedan verla.” – dice el androide. – “Todos sabrán lo peligrosos que sois los saiyajín y la organización para la que trabajáis.”

- “¿Organización?” – se extraña Goten.


Gamma 1 ataca a una velocidad de vértigo y Goten reacciona por los pelos esquivando el puñetazo.


El androide avasalla al mestizo con una tormenta de patadas y puñetazos, haciéndolo retroceder hasta el límite del ring.


Arrinconado, Goten se eleva por los aires. Gamma 1 lo persigue.


En el cielo continúa el combate, cada vez más alto. Un dron les sigue, retransmitiendo a la gran pantalla del estadio.


- “¡Vamos, Gran Saiyaman!” – exclama Gamma 1. – “¡Deja de fingir que eres humano!”


Gamma 1 agarra a Goten del cabello y tira de él para propinarle un rodillazo en la cara.


- “¡Ah!” – se queja el mestizo.


Goten recibe un fuerte castigo.


- “No puedo darle lo que quiere…” – piensa el mestizo mientras encaja los golpes del enemigo. – “No sin saber de qué se trata toda esta farsa…”


De repente, todas las pantallas del estadio estallan.


Krilín busca a Chaoz, por si ha tenido algo que ver, pero Ten le responde con un gesto indicando que aún no ha regresado.


En el cielo, Goten ve de reojo como el dron que los seguía explota.


Gamma 1 embiste de nuevo, listo para darle un fuerte puñetazo en la cara, pero Goten lo detiene.


- “¿Eh?” – se sorprende el androide. 


Los ojos de Goten brillan de color verde. Su cabello se eriza y ondea al viento.


- “Al fin…” – sonríe Gamma 1.


El aura dorada de Goten estalla y empuja al androide.


El Gran Saiyaman se ha transformado en Súper Saiyajín.


- “¿Es esto lo que querías?” – pregunta Goten.


Gamma 1 mira de reojo al dron, pero no lo encuentra.


- “¿Eh?” – se extraña el androide. – “¿Dónde está…?”


En el palco, Trunks se apoya en la barandilla, mirando al cielo.


- “Esto no me gusta…” – murmura el mestizo.


Goten mira fijamente a su adversario.


- “Bueno, no importa…” – dice Gamma 1. – “¡No permitiremos que tú y tus amigos de la Corporación Cápsula sigáis haciendo de las vuestras!”

- “¿De qué estás hablando…?” – dice Goten, confuso.

-“¿Crees que nadie se ha dado cuenta?” – dice el androide. – “Extraterrestres y demonios trabajando para la Corporación Cápsula, ¡para establecer un nuevo orden mundial!”

- “¡¿QUÉ?!” – Goten no da crédito.


Gamma 1 se pone en guardia.


- “¡Hoy cambiará todo!” – exclama el androide. – “¡La Red Ribbon protegerá el mundo!”

- “¡¿Has dicho la Red Ribbon?!” – se sorprende Goten.


Gamma 1 embiste de nuevo y Goten esquiva el puñetazo.


- “¡Tus poderes no te librarán de la justicia!” – exclama el androide, que insiste con una tormenta de golpes.


Goten detiene o esquiva cada uno de ellos.


- “¡Te equivocas!” – exclama el mestizo. – “¡¿No ves que hasta el Numero 17 y la Número 18 se dieron cuenta?!”

- “¡Eran defectuosos!” – replica el número 1.

- “Tienes respuestas para todo, ¿eh?” – suspira Goten.


Goten se revuelve y propina una patada giratoria al androide y luego le propina un puñetazo ascendente en la barbilla que lo eleva varios metros hasta que logra recuperar la estabilidad.


- “Tsk…” – protesta Gamma 1, magullado.


El androide apunta al mestizo con sus dedos como pistolas.


- “¡MUERE, INVASOR!” – exclama Gamma 1.


Un centenar de rayos de ki rojos se aproximan al mestizo.


El Gran Saiyaman repele todo los posibles, pero son tantos que algunos se cuelan, precipitándose sobre el estadio.


- “¡EL PÚBLICO!” – se preocupa Goten.


En medio del atasco, Lapis y Mai ven como la gente baja del coche ante lo que parecen fuegos artificiales.


- “¿Qué es eso…?” – se pregunta ella.


Sin dudarlo, Ub, Pan, Trunks, Ten Shin Han, Yamcha, Krilín y Lázuli interceptan todos los que se precipitaban sobre las gradas y los repelen.


En el cielo, Goten acaba la paciencia. Un rayo de ki chaquea en su aura.


Mientras tanto, Magenta apaga con rabia el puro en la barandilla del palco.


- “Ese idiota de Gamma 1 lo está echando todo a perder…” – gruñe mientras deja caer la colilla. – “¡Plan B, Carmine!”


Carmine, sin dudar ni un instante, saca un arma de su chaqueta y apunta a Satán.


- “¿Eh?” – se sorprende el Campeón.


Un disparo pasa casi inadvertido entre el ruido del gentío.


De repente, en el tatami, algo cae del cielo como un meteorito y se estrella en el centro del ring.


El Gran Saiyaman, transformado en Súper Saiyajín 2, ha caído del cielo sobre Gamma1, que se ha estrellado de cara contra el suelo, con el brazo inmovilizado en la espalda. Goten tiene una rodilla sobre él.


El presentador camina hacia el ring con miedo.


- “Mi padre ya me había advertido que este trabajo era peligroso…” – murmura en voz baja. – “Esto me pasa por no hacer caso…”


El hombre se acerca tímidamente.


- “¿Empiezo a contar?” – pregunta acercando el micro al Gran Saiyaman.

- “El torneo se ha acabado.” – dice Goten. – “¡La gente corre peligro!”


Gamma 2, aún en la zona de participantes, decide intervenir y se prepara para embestir al Gran Saiyaman, pero alguien lo retiene agarrando su capa al vuelo.


- “Tú te quedas a hablar conmigo.” – dice Piccolo entre las sombras.


La gente empieza a abandonar el recinto corriendo. Se forman colas y multitudes en las escaleras.


Trunks regresa al palco para ayudar con la evacuación cuando se encuentra con Satán en el suelo, con un disparo en su abdomen.


- “¡Mr. Satán!” – exclama Trunks.


Pan y Ub escuchan el grito.


- “¡Abuelo!” – exclama Pan, preocupada.


Los dos acuden al palco.


- “¡Abuelo! ¿Estás bien?” – se agacha ella.

- “Se han llevado… a Goku…” – dice Satán. – “Lo siento… Intenté…”


Ub aprieta los puños con ira.


- “¡¿Quién?!” – exclama el chico de Isla Papaya.

- “Ma… Magenta…” – dice Satán.


Trunks frunce el ceño.


- “Las oficinas de Magenta Labs están en la Capital Central.” – dice el hijo de Bulma. – “Puede que se dirijan allí.”


Sin decir nada, Ub se marcha volando.


- “¡Espera! ¡UB!” – se preocupa Trunks.

- “¡Yo también voy!” – dice Pan.


Ten Shin Han aterriza junto a Satán y le coloca la mano sobre la herida, sustituyendo a Pan, que se pone en pie.


- “Chaoz debe estar a punto de llegar con semillas senzu.” – dice Ten. – “Estará bien.”


Pan sale volando tras Ub.


En el atasco, Lapis observa a los dos chicos alejándose del estadio.


- “Algo ha ocurrido…” – dice el androide.


De repente, Gamma 2 sale disparado rompiendo la pared de la zona cubierta del estadio y aterriza de cabeza en el centro del ring, junto a Gamma 1 y Goten.


- “¿Eh?” – lo miran los dos.


El namekiano sale caminando tras él.


- “¡Piccolo!” – sonríe Goten.


Piccolo se cruje los dedos mientras avanza.


- “Parece que la Red Ribbon planea algo gordo.” – dice el namekiano. – “Hay que hacerles hablar.”

- “Daimaoh… Rey de los Demonios…” – dice Gamma 2, arrastrándose hacia su compañero. – “¡El mal jamás triunfará!”

- “¿Pero de qué habla ese?” – se pregunta Krilín, que aterriza junto a los demás.

- “Bien dicho, hermano…” – dice Gamma 1.


Goten recapacita un instante y se levanta, soltando a Gamma1.


- “¿Eh?” – todos se sorprenden ante el gesto.


El mestizo regresa a su estado base.


- “De verdad parece que lucháis con convicción.” – dice el Gran Saiyaman. – “No os convenceremos luchando. Por favor, escuchadnos.”


Los androides se miran el uno al otro, confusos.