domingo, 9 de julio de 2023

DBSNL // Capítulo 306: Recolectores

DBSNL // Capítulo 306: Recolectores

“Ese demonio no deja nada al azar.”




Mirai Trunks y los demás siguen caminando.


- “Esto no parece tener fin, Trunks.” – dice Bra.

- “No lo entiendo…” – murmura el mestizo. – “Mi ojo no capta ninguna ilusión…”

- “Si nuestro combate ha terminado, ¿por qué seguimos aquí?” – pregunta Pan.

- “Puede que Shido no esté muy contento con el resultado…” – dice Baicha con cierta chulería.

- “Ese demonio no deja nada al azar.” – interviene Granola. – “Puede que nuestra tregua no sea su plan inicial, pero sin duda entra dentro de sus posibilidades.”

- “¿Tan calculador es?” – se sorprende Pan.

- “Tiene una mente científica…” – dice Bra.


De repente, Piccolo se detiene.


- “¿Qué ocurre, Piccolo?” – pregunta Pan.

- “Oigo algo…” – advierte el namekiano. – “Alguien se acerca.”

- “No siento ninguna presencia…” – dice Bra.


Mirai Trunks empuña su espada, alertando a todos.


- “Vamos a tener que pelear.” – advierte el mestizo.


Una polvareda se alza en el horizonte.


Mientras tanto, en Goten, Trunks, Avo y Cado se recuperan del combate.


- “¿Cómo lo habéis hecho?” – pregunta Avo.

- “Nos habéis salvado…” – dice Cado.

- “Aprendemos rápido.” – le guiña un ojo Goten.

- “Nos alegramos…” – sonríe Avo.

- “Ese Shido…” – refunfuña Trunks. – “Usar a Hildegarn de esta forma…”

- “Al menos hemos acabado con él, esta vez.” – dice Goten.


Avo y Cado agachan la cabeza, asustados.


- “Veréis…” – dice Cado.

- “En realidad…” – dice Avo.

- “¿Qué ocurre?” – pregunta Trunks.

- “Eso no es del todo cierto…” – revela Cado.

- “¿Qué queréis decir?” – duda Goten.

- “No somos los únicos.” – revela Avo.

- “¡¿CÓMO?!” – exclama los muchachos al unísono.


El resto de participantes escuchan a Shiras, que revela la próxima prueba.


- “Busco a cinco voluntarios.” – anuncia el demonio.


Nuestros amigos se miran entre sí.


- “¿Qué hacemos?” – pregunta Gohan.

- “Me toca.” – dice Turles. – “Me estoy aburriendo.”

- “Está bien.” – asiente Reitan. – “Te acompañaré.”

- “Yo también iré.” – dice Liquir.


Reitan y Liquir comparten una sonrisa cómplice.


- “¿No te unes, Cooler?” – pregunta Liquir.

- “Podría…” – sonríe el tirano. – “Pero prefiero mantener un ojo encima de mi hermano.”

- “Jujuju…” – ríe Freezer. – “Creo que nuestro enemigo es lo suficientemente interesante para acaparar el foco…”

- “Yo iré.” – interrumpe Dabra.


Shido sonríe.


- “Falta uno…” – recuerda.


Ub da un paso al frente.


- “Yo seré el quinto.” – dice el terrícola.


Gohan se sorprende.


- “¿Estás seguro?” – dice el mestizo.

- “Sí.” – dice Ub. – “Ya quedan pocos guerreros…”


Ub observa a su alrededor. Gohan, Vegeta, Cell, Freezer y Cooler son los únicos que quedan. 


Shido teclea al aire.


- “Pues está decidido.” – anuncia. 


Mientras tanto, un ejército de dorobochi ha rodeado Mirai Trunks y los demás. La banda de Granola y nuestros amigos luchan contra un centenar de enemigos.


Piccolo alarga sus brazos ya garra a dos dorobochi por el cuello y los estampa de cabeza, el uno contra el otro. Granola dispara a discreción, atravesando a sus objetivos. Mirai Trunks usa su espada para cercenar a todo el que se acerca. Pan usa el espejismo para evadir a un grupo de enemigos a los que Bra sorprende por la espalda. Ikose usa el Kikoho para lanzar por los aires a grandes grupos de enemigos. Marron usa los kienzan como cuchillas. Baicha repele a sus enemigos con los Colmillos de Lobo. Hermila ha lanzado sus esferas y las usa para rebotar disparos y masacrar enemigos. Botamo carga entre la multitud. Shansua emana una nube de vapor candente. Soshiru avanza entre enemigos electrocutándolos. Yuzun agarra a un dorobochi y le muerde el cuello.


Piccolo, Granola, Trunks, Pan, Bra e Ikose logran mantener a raya a los enemigos, pero los demás empiezan ceder ante la ingente cantidad. Piccolo es el primero en darse cuenta.


- “¡Trunks, no aguantaremos!” – advierte el namekiano.


Mirai Trunks lanza su espada dando vueltas sobre sí misma, masacrando a los dorobochi que encuentra a su paso y creando un perímetro alrededor del grupo de los luchadores. 


- “¡Será mejor que retrocedamos!” – avisa el mestizo.


Pero de repente y para sorpresa de todos, la turba se calma y deja un segundo de respiro a nuestros amigos. 


Entre los enemigos, solo un individuo sigue avanzando hasta colocarse frente a los demás.


Mirai Trunks reclama su arma.


- “Tú…” – refunfuña el discípulo de Whis. – “Otra vez…”


El dorobochi superior se presenta frente a nuestros amigos.


En el mundo de juguete, Goten y Trunks siguen boquiabiertos ante la revelación de Avo y Cado.


- “Shido está usando a Hildegarn para potenciar a sus luchadores.” – dice Avo.

- “Es terrible…” – murmura Goten.

- “El poder del Makai…” – dice Trunks.

- “Y no solo eso…” – añade Cado. – “Está usando las propiedades del monstruo…”

- “¿Sus propiedades?” – se alarma Goten. – “¿Para qué?”

- “No lo sé…” – dice Avo.


En un laboratorio de ubicación desconocida, el holograma de Raichi observa flotando con las piernas cruzadas frente a un gran ventanal por el que entra una intensa luz.


El verdadero Shido se une a él y ambos observan la misteriosa fuente de luz, ambos satisfechos con el curso de su prueba.

domingo, 2 de julio de 2023

DBSNL // Capítulo 305: Noche de descanso

DBSNL // Capítulo 305: Noche de descanso

“Mi hijo me ha hablado de ti.”



En la Corporación Cápsula, Bulma le ha dado la habitación de Trunks a Punch, que está tumbado mirando fijamente al techo, sin poder dormir. Goku Jr duerme en la habitación de Bra. Gohan Jr duerme en la de su padre; en la estantería hay una fotografía sacada en la boda de Gohan y Videl, en la que Mirai Trunks posa con el novio, los dos sonriendo alegremente, y al lado hay otra fotografía de Bulma sosteniendo al propio Gohan Jr. 


En el campo de batalla, Cado abre los ojos. Aturdido y confuso, se incorpora y mira a su alrededor. Su hermano Avo está sentado a su lado, sujetándose la cabeza con ambas manos. Frente a ellos, Goten y Trunks, de pie y sonrientes; contentos de que todo haya salido bien.


Gohan y Vegeta parecen orgullosos de que los muchachos hayan logrado salvar a los nahuatl. 


- “Je…” – sonríe Vegeta.


Shido no pierde su mueca amable.


- “¿He perdido?” – se hace el sorprendido. – “Vaya…” – suspira.


Gohan lo mira con recelo.


Mientras tanto, en la arena de combate donde tuvo lugar el enfrentamiento de nuestros amigos con la banda de Granola, Mirai Trunks y los demás caminan por una zona rocosa cercana a la metrópolis.


- “¿A dónde vamos?” – pregunta Bra.

- “Tiene que haber una salida…” – dice Pan.

- “Estamos todos agotados…” – suspira Soshiru.

- “¿No podemos descansar?” – se queja Botamo.

- “No seáis quejicas…” – responde Ikose.

- “Para ti es fácil…” – replica Baicha.

- “No empecéis a discutir…” – dice Marron.


Piccolo suspira.


- “Hay que seguir.” – dice el namekiano.


Piccolo se acerca a Trunks, que va en cabeza.


- “¿Crees que hay una forma de salir de aquí?” – pregunta el namekiano. – “Puede que si encontramos el límite… Podamos forzar una grieta como la que usé yo.”

- “Entiendo…” – murmura Piccolo.


Shido sonríe mientras las pantallas se desactivan.


- “¿No vas a traer a Goten y Trunks de vuelta?” – pregunta Gohan.

- “No os preocupéis.” – responde Shido. – “Os encontraréis en la siguiente fase.”

- “¿Otra fase?” – frunce el ceño Reitan.


Dabra da un paso al frente.


- “Shido…” – murmura el diablo. – “No sabía que la curiosidad de un demonio podía llegar tan lejos.”

- “¿Crees que eso es lo que me mueve?” – sonríe Shido. – “Creo que si soy un demonio por ese pecado.”

- “Hmm…” – gruñe Dabra. 

- “Puede que los Dioses consideren la curiosidad de un mortal como un defecto, pero yo la considero su mayor virtud.” – sonríe Shido con cierto orgullo.

- “Hablas como Moro.” – refunfuña Vegeta.

- “Vamos, Vegeta…” – replica Shido. – “Los saiyajín deberíais entenderme mejor que nadie.” – sonríe. – “¿No es eso a lo que has dedicado tu vida? ¿A superar tus límites? ¿A preguntarte qué hay más allá?”

- “Si tu forma de pensar se parece tanto a la de Moro, ¿por qué lo traicionaste?” – pregunta Dabra.

- “¿Traición, decís?” – responde Shido. – “La búsqueda de la verdad no es su monopolio.”


Shido reactiva las pantallas holográficas.


En la Corporación Cápsula, Punch camina a oscuras por los pasillos.


- “¿A dónde vas?” – le sorprende Bulma, vestida con su bata de laboratorio.

- “Eh…” – se excusa Punch. – “Solo salía a tomar el aire…”


Bulma enciende la luz del corredor. Punch va completamente vestido con su armadura y su abrigo.


- “Claro…” – dice Bulma. – “Pues te acompaño.” – sonríe.


Los dos salen al balcón. Ella se enciende un cigarrillo.


- “No sé cuántas veces habré dejado de fumar…” – suspira. – “Pero la Tierra siempre está a punto de ser destruida… Cuando no es por un ataque extraterrestre, es por un androide que viene del futuro o por el despertar de un mago milenario o de un Dios dormido…” – da una calada y saca el humo. – “El estrés…”


Punch no dice nada, solo mira las estrellas.


- “Mi hijo me ha hablado de ti.” – dice Bulma, sorprendiendo al hijo de Hit. – “Dice que eres un joven muy talentoso.”

- “Supongo que lo heredé de mi padre.” – dice Punch, con cierta timidez.

- “También me ha hablado de él.” – añade Bulma. – “Creo que ambos cargaban con un peso que pocos entenderíamos… por eso se entendían.”

- “¿Un peso?” – pregunta Punch.

- “Sacrificarlo todo para que los demás tengan una segunda oportunidad.” – dice Bulma.


Punch aprieta los puños con rabia y tristeza.


- “No te pediré que no te marches.” – dice Bulma. – “Si algo he aprendido con los hombres de esta familia es que son todos unos cabezotas… y tú eres como de la familia.” – sonríe, sorprendiendo a Punch. – “Pero permíteme darte un consejo.”


Punch asiente.


- “No intentes hacerlo solo.” – sonríe Bulma. – “Estás rodeado de gente que quiere ayudarte.”

- “No quiero poner a nadie en peligro…” – dice Punch.

- “Esos dos pequeñajos te ven como un hermano mayor, sobre todo Gohan.” – dice Bulma. – “Si te marchas, nadie los detendrá. Saldrán en tu búsqueda y se meterán en líos. ¿No es mejor que estés a su lado para protegerlos?”


Punch suspira, recapacitando.


- “Aprovecha la noche para descansar.” – Bulma le pone la mano en el hombro.

- “Es un buen consejo.” – interviene Ogilvie.


La voz sobresalta a Bulma.


- “¡AAAAH!” – se asusta ella.


Bulma mira a su alrededor, aún con el corazón en la boca. Finalmente se da cuenta de que el erizo está de pie en mitad del jardín.


- “¡¿ES QUE QUIERES MATARME?!” – exclama Bulma.

- “Lo siento, es que yo suelo dormir de día.” – se disculpa con una reverencia.


A Punch se le escapa una media sonrisa.