domingo, 21 de julio de 2019

OLD MAN GOHAN // Capítulo 66: Corazón roto

OMG // Capítulo 66: Corazón roto


La noche ha caído en el Monte Paoz. La primera parte del rito mágico del viejo Kaioshin ya ha terminado y ahora él y Gyuma se encuentran inmersos en la segunda parte del proceso.

El joven mestizo se encuentra sentado en el suelo con las piernas cruzadas y los ojos cerrados. Frente a él, el anciano se ha sentado de la misma forma y le apunta con sus manos.

La mayoría de sus amigos ya se han acostado. Solo Trunks y Karín siguen observando el ritual.

- “¿No tiene sueño, Duende Karín?” – le pregunta el hijo de Vegeta.
- “Me sentiría mal si me fuese a dormir mientras el Sagrado Kaioshin trabaja...” – dice Karín.

Gyuma entreabre un ojo y mira al Dios, que parece estar echando una cabezada.

- “¡Kaioshin!” – exclama Gyuma enfadado.

El anciano abre los ojos sobresaltado.

- “¡¿Qué?! ¡¿Qué ocurre?!” – exclama el viejo.
- “¡Se había dormido!” – le recrimina Gyuma.
- “¡No digas estupideces!” – responde el Dios, ofendido. – “¡¿Cómo me voy a dormir en un momento como este?! ¡Estaba meditando!”
- “Pues parecía dormido…” – insiste el joven mestizo.
- “Puede que lo parezca a los ojos de un mortal… ¡Pero estoy concentrado en utilizar mi poderosa magia!”
- “…” – Gyuma le mira desconfiado.

Karín, que ha oído el intercambio, agacha la cabeza avergonzado.

- “A lo mejor debería irme a dormir…” – suspira el Duende. – “Creo que estamos condenados.”

Mientras tanto, en la Capital del Sur, los analistas del Ejército Real estudian las imágenes recibidas por su aparato de reconocimiento.

- “¿Algo interesante?” – pregunta un Teniente.
- “Nada relevante” – responde el analista. – “Solo un navío, posiblemente pirata.”
- “Pon las imágenes en pantalla” – dice su superior.

El soldado obedece y muestra las fotografías de la embarcación de Bacterian en la gran pantalla que preside la sala de operaciones.

- “Sí, parecen piratas…” – dice el Teniente.

De repente, el militar se percata de algo extraño en la imagen.

- “¡Espera! ¡Reconozco esa bandera!” – exclama el Teniente. – “¡Es el pirata Bacterian!”
- “Pero, ¿no colaboraba con nosotros?” – pregunta un soldado.
- “Desapareció después de los sucesos en la Tierra Sagrada de Karín…” – responde el Teniente. – “¡Amplía la imagen!”

El soldado hace lo que le dicen y la imagen revela al Capitán al timón.

- “Ahí está…” – murmura su superior. – “Debemos comunicárselo al Rey Chappa.”
- “Sí, señor” – responde el soldado.
- “¿Quién es el tipo que le acompaña?” – pregunta otro soldado.
- “¿El otro tipo?” – pregunta el Teniente, que no se había fijado. 
- “Sí, es un poco extraño…” – dice el soldado.

Al ampliar la imagen, la fotografía revela a Majin Bu.

- “Encaja… Encaja con la descripción…” – titubea un soldado al comparar la imagen con un dibujo en la pared.

Cunde el pánico en la sala.

- “¡Avisad a Su Majestad!” – exclama el Teniente.

Las horas pasan. Ikose y Norimaki ya han llegado a la Capital del Oeste, en ruinas después de que el Ejército Plateado se topara con Lupo y Gyuma, pues el ozaru destruyó gran parte de la ciudad.

El General y el Doctor se preparan para instalarse en la Corporación Cápsula cuando, de repente, reciben un mensaje por radio. Senbei responde.

- “Aquí el Doctor Norimaki” – dice Norimaki. – “Adelante.”
- “Hemos encontrado a Majin Bu” – dice el Rey Chappa en persona.
- “¡¿Cómo dice?!” – se sobresalta Ikose al escuchar la notica. – “¡¿Están seguros?!”
- “Se encuentra en un barco con el pirata Bacterian.” – explica el Rey.
- “Tenemos que avisar a Videl y los demás” – dice Ikose.
- “No podemos esperar” – dice Chappa. – “Ya he autorizado el ataque.”

Ikose arranca la radio de las manos de Norimaki.

- “¡¡DETENGA EL ATAQUE!!” – exclama el General. – “¡¡NO HAGA NADA!!”
- “Yo doy las órdenes.” – dice el Rey Chappa.
- “¡IDIOTA!” – insiste Ikose. – “¡MAJIN BU NO ES UN ENEMIGO AL QUE PUEDAN ENFRENTARSE!”
- “Tenemos una nueva bomba diseñada por el mismísimo Doctor Norimaki a partir de la información extraída del androide 16. Bu no nos espera y Bacterian nos ha traicionado.” – dice Chappa. – “Nunca tendremos otra oportunidad como esta. Le aseguro que…”

Ikose ignora a Chappa e interrumpe las comunicaciones, cambiando el canal de la radio.

- “¡¿Acabas de colgar al Rey?!” – exclama Senbei asustado.
- “Tengo que avisar a Videl…” – dice Ikose mientras trastea la radio.

En el Monte Paoz, el ritual continúa. Los demás duermen cuando la radio recibe una señal. Shapner es quien responde.

- “Aquí el General Shapner” – dice el soldado.
- “¡HAN ENCONTRADO A BU!” – grita Ikose. – “¡VAN A ATACARLE!”

Todos los presentes se quedan petrificados.

- “¡¿Dónde está?!” – pregunta Shapner. – “¿Quién va a atacarle?”

Ikose les cuenta lo que sabe. Trunks sale de la casa decidido, pero Karín le detiene.

- “No hagas estupideces.” – le dice el felino. – “Sabes que sería inútil.”
- “Pero…” – replica Trunks.
- “Un Kaioshin dio su vida para traerte de vuelta” – dice el Duende. – “No desperdicies ese regalo.”

Gyuma nota que algo va mal al verlos a todos despiertos. 

- “¿Qué ocurre?” – pregunta el muchacho. 
- “Nada.” – responde Trunks, claudicando. – “Concéntrate en el ritual.”

El Kaioshin, pese a estar al tanto de todo, guarda silencio.

En el mar, los piratas duermen mientras unos pocos hacen guardia. De repente, en el cielo estrellado, parece que varias luces se aproximan a ellos.

- “¿Qué demonios es eso?” – se sorprende un pirata. – “¿Estrellas fugaces?”

Esos puntos de luz cada vez son más grandes y un zumbido parece acompañarlos.

- “¡¿Aviones?!” – se extraña el pirata.

Los aviones sobrevuelan la embarcación, despertando a todos los piratas, que se incorporan sobresaltados.

- “¿Qué pasa?” – pregunta Bacterian, que sale de su camarote mirando al cielo.

Bacterian sale a cubierta y puede ver en el cielo a los aviones del Ejército del Rey Chappa.

- “¡Deteneos!” – exclama mientras intenta alertarles con aspavientos. – “¡Soy yo!” 
- “¿Qué ocurre?” – pregunta Bu.
- “¡Soy Bacterian!” – insiste el Capitán. – “¡Somos amigos! ¡AMIGOS!”

De repente, uno de esos aviones deja caer una bomba que desciende lentamente sobre el navío.

Bacterian observa con incredulidad mientras el artefacto explosivo se acerca a ellos.

Una gigantesca explosión sacude el océano. Una gran nube de hongo se eleva hacia el cielo.

El piloto que ha lanzado la bomba informa por radio. 

- “Impacto confirmado” – anuncia al Rey Chappa. – “Objetivo abatido.”

El Rey Chappa suspira aliviado al escuchar la noticia y enseguida contacta con todos sus Generales para informarles.

- “Dicen que Majin Bu ha sido eliminado” – anuncia Shapner.

Videl, Trunks, Karín y Upa no responden.

- “¿Es que no me oís?” – insiste Shapner.
- “Su ki…” – dice Videl. – “Aún puedo sentirlo…”
- “No ha disminuido ni un ápice” – añade Karín.
- “Bu sigue vivo” – sentencia Trunks.

Shapner enseguida comunica esta información al Rey Chappa.

- “¡BU SIGUE VIVO!” – exclama el General. – “¡SIGUE VIVO!”

El Rey Chappa, al escuchar a Shapner, vuelve a preguntar a su piloto.

- “¿Puede confirmar la muerte de Majin Bu?” – pregunta el Rey.

El piloto sobrevuela de nuevo la zona.

- “No hay rastro del monstruo” – responde el piloto. 

Mientras tanto, en el cielo, una gran nube de humo empieza a condensarse y a adquirir forma humanoide.

- “Espere… Ocurre algo extraño…” – dice el piloto al ver tal fenómeno. – “¡MAJIN BU! ¡ES MAJIN BU! ¡¡SIGUE VIVO!!” – exclama aterrado.

Bu ha regresado. El monstruo contempla su alrededor, donde puede ver algunos restos del barco flotando, entre los que destaca su sombrero pirata destrozado.

El dolor embarga al monstruo al ver que sus amigos han muerto.

- “Bacterian…” – murmura Bu. – “No… Amigos…”

Algo extraño parece que nace en el interior de Majin Bu.

- “No se hace daño a los amigos…” – murmura Bu. – “¡¡NO SE HACE DAÑO A LOS AMIGOS!!” – grita mientras un fuerte humo rosado a presión emana de sus poros, envolviéndole por completo.

Gyuma siente el ki de Bu y mira al horizonte.

- “¿Qué demonios está pasando?” – se pregunta el muchacho.

Trunks aprieta sus puños al sentir el poder de Bu.

- “Su ki está aumentando…” – dice el hijo de Vegeta. – “¿Qué han hecho?”

El cuerpo de Bu parece que cambia de forma lentamente. 

Mientras tanto, los aviones se preparan para dar la vuelta y atacarle.

Finalmente, el humo que envolvía a Majin Bu ha desaparecido, revelando a un monstruo más alto y estilizado con ojos rojos y escleras negras.

viernes, 19 de julio de 2019

DBSNL // Epílogo: Un futuro oscuro

DBSNL // Epílogo: Un futuro oscuro
“Si consiguiera el alma de Majin Bu…”


En pocas horas, Lapis y Mai han llegado a su cabaña en las montañas.

- “Me alegro de que todo haya salido bien” – sonríe Mai.
- “Sí, solo ha sido un susto” – responde Lapis. – “Es frustrante ver que, después de tantos años, alguien aún ha podido manipularme de esa forma”.
- “Se supone que ahora solo puedo hacerlo yo” – dice guiñándole un ojo de manera cómplice.

El Número 17 sonríe, pero enseguida nota que algo no va bien. Una fuerte jaqueca vuelve a afectarle.

- “¿Lapis?” –  titubea Mai preocupada. 
- “C… C… Corre” – titubea el androide, que cae de rodillas.
- “¡¡LAPIS!!” – grita Mai aterrada.

Lapis alza su mano indicándole que se detenga.

- “No puedo… No puedo detenerle mucho más tiempo…” – dice el androide. – “¡¡HUYE!!”

Mai, asustada, echa a correr a través del bosque.

Mientras tanto, en un planeta remoto, el demonio Garlick, oculto tras su capa y capucha, se escabulle entre las sombras.

- “Si consiguiera el alma de Majin Bu… ¡Esa alma oscura convertida en demonio sería imparable! ¡Estoy seguro!” – cavila el demonio. – “Incluso es posible que pudiera… ¡Podría despertarle! Después de tantos años… ¡Los demonios podríamos volver a reinar!”

Garlick clava la esquirla de la esfera de Mojito en su cuerpo y nota como un inmenso poder le invade. De repente, su ojo derecho se vuelve de color gris.

– “¡Y esos mortales pagarán la ofensa!” – sonríe el demonio de forma terrorífica.

En lo más profundo del Makai, una columna de hielo se alza en el centro de una caverna helada y lúgubre. En su interior, puede distinguirse la silueta de una misteriosa criatura demoníaca encerrada.

miércoles, 17 de julio de 2019

DBSNL // Capítulo 101: La familia Brief

DBSNL // Capítulo 101: La familia Brief
“¿Qué hacéis todos aquí?”


En el laboratorio de la Corporación Cápsula, Bulma, Trunks y Brief estudiaban a los androides dañados cuando Son Gohan ha llegado y les ha transmitido la información que Cell le ha proporcionado. Lázuli, Lapis y Hatchan están conectados a distintas computadoras que analizan sin cesar y con detalle las anomalías en sus psiques. 

- “Así que ese es el origen de las interferencias que Lázuli acusaba…” – reflexiona Bulma.
- “Y también explica el misterioso satélite que el Ejército Real derribó…” – añade Trunks.
- “El Dr. Wheelo, ¿eh?” – murmura Brief. – “Nunca imaginé que ese canalla siguiera con vida”.
- “¿Usted le conocía?” – pregunta Gohan.
- “¡Es uno de los grandes genios de la historia!” – responde Brief. – “Pero sus métodos siempre han sido demasiado retorcidos… Asistí a una conferencia suya, hace muchos años.”
 -“¿Qué sabes sobre él, abuelo?” – pregunta Trunks.
- “Yo era solo un estudiante…” – explica Brief. – “Fui a esa conferencia persiguiendo a una muchacha de mi clase… Sus ojos azules y su larga melena castaña me tenían enamorado… Yo era un chico apuesto, pero…”
- “¡Papá! ¡Céntrate!” – le interrumpe Bulma.
- “Lo siento, lo siento.” – se disculpa el Dr. Brief. – “Wheelo era un genio en muchos campos, pero sin duda su especialidad era la Inteligencia Artificial. No me cuesta creer lo que me cuentas, Son Gohan.” – explica. – “Y Kochin también era brillante, incluso puede que sus conocimientos de bioingeniería superaran los de Gero. Eran auténticos pioneros. Para la comunidad científica, su desaparición fue una gran pérdida.”
- “¿Qué ocurrió?” – pregunta Gohan.
- “Los rumores dicen que trabajaban en un proyecto secreto para una sociedad privada en un laboratorio oculto en las Montañas Tsumisumbri… Todo muy misterioso.” – responde Brief.
- “La Red Ribbon…” – murmura Bulma.
- “Concuerda con lo que Cell me ha contado” – confirma Gohan.
- “Pero algo salió mal” – continúa Brief. – “Al parecer, tuvieron un accidente en el laboratorio y quedaron sepultados bajo el hielo.”
- “Puede que la Red Ribbon se deshiciera de ellos por miedo…” – dice Trunks.

Brief, de repente, se marcha de la sala sin decir nada.

- “¿Qué ocurre?” – pregunta Bulma.
- “¿A dónde vas?” – insiste Trunks.

El doctor entra en una especie de almacén polvoriento y desordenado y se zambulle entre las cajas buscando algo.

Mientras tanto, en el laboratorio helado, Cell ha puesto al día a Piccolo y ahora investigan el lugar.

- “¿Y dónde está esa cosa que te atacó?” – pregunta Piccolo.
- “No lo sé…” – responde Cell.
- “Y si este es Kochin…” – dice Piccolo mirando el cadáver del viejo doctor. – “¿Dónde está Wheelo?”

El insecto se acerca a una computadora y se pone a teclear.

- “¿Qué buscas?” – pregunta Piccolo.
- “A Wheelo” – responde Cell.

En la Corporación Cápsula, Brief ha encontrado algo.

- “¡Aquí está!” – exclama el doctor. – “¡La he encontrado!”
- “¿Qué has encontrado?” – pregunta Trunks.
- “¡Una copia de la Tesis Doctoral de Wheelo!” – responde Brief.
- “¡Eso es fantástico!” – celebra Bulma.
- “¡Seguro que nos ayudará a comprender su forma de programar!” – exclama Trunks.
- “Es usted una caja de sorpresas, Doctor Brief” – sonríe Gohan.
- “Esa chica estaba muy interesada en la Inteligencia Artificial… ¡Y yo muy interesado en ella! Así que tenía que ponerme a estudiar si quería acercarme a ese cuerpo…”
- “¡Papá!” – le interrumpe Bulma de nuevo ruborizada.

Mientras tanto, en el planeta de Kaiosama, Goku y Vegeta devoran todo lo que el Kaio del Norte les pone sobre la mesa.

- “¡Está todo riquísimo!” – celebra Goku. – “¡Eres un gran cocinero, Kaiosama!”
- “Me vais a vaciar la despensa…” – lamenta Kaiosama.
- “¡Pelear en el Makai es agotador!” – responde Goku.
- “Era como estar en el interior de Majin Bu” – añade Vegeta.
- “Seguro que una magia oscura opera en ese lugar…” – murmura Kaiosama.
- “Ya hemos derrotado al Rey de los demonios” – dice Goku. – “¡Y a Mojito!”
- “Siempre tienes una actitud positiva…” – dice Kaiosama. – “Es realmente admirable.”
- “Ingenua, diría yo” – añade Vegeta, que aprovecha la oportunidad para criticar a su compañero.

Las horas pasan y la noche cae en la Tierra. La familia Brief sigue trabajando en el taller. Mientras tanto, en uno de los salones de la Corporación, los demás se encuentran reunidos. Mai ya ha llegado. Cada vez están más impacientes.

- “Esto es un sinvivir…” – murmura Krilín.
- “No seas pusilánime” – dice Yamcha. – “¡Anímate! ¡Están en buenas manos!”
- “Están tardando mucho…” – dice Suno.
- “Confiad en mi familia” – los anima Bra.
- “Sí…” – suspira Mai.
- “Trunks se ha convertido en todo un cerebrito” – sonríe Goten. – “Se me hace raro.”
- “Algunos se toman en serio sus estudios…” – le espeta Gohan.
- “Tampoco hace falta que aproveches para atacarme…” – dice Goten avergonzado.
- “¡JAJA! ¡Papá te ha reñido, tío Goten!” – se burla Pan apuntándole con el dedo.
- “¡Oye! ¡Tú no te metas!” – responde Goten.
- “¿Dónde están Goku y Vegeta?” – pregunta Marron.
- “A saber…” – suspira Puar.

Ub se encuentra solo en el balcón, mirando las estrellas. Son Gohan no tarda en acercarse.

- “¿Va todo bien, Ub?” – le pregunta el mestizo.
- “Sí… Sí, todo bien” – responde Ub.
- “Pareces preocupado…” – insiste Gohan. – “¿Necesitas hablar?”
- “Verás… Hoy, desde que me he topado con Mr. Bu, me siento algo extraño…” – dice Ub. – “Es difícil de explicar.”
- “Supongo que es normal” – responde Gohan. – “Tiene que ser complicado saber que antes eras otra persona y que parte de ella sigue por aquí. A lo mejor Piccolo puede darte algún consejo.”
- “Sí, es raro.” – responde Ub.
- “¿Papá está siendo muy duro contigo?” – le pregunta el mestizo.
- “El señor Goku es extraordinario” – dice el chico. – “Me gustaría poder ser como él.”
- “A mí también me gustaría” – responde Gohan con una sonrisa.

De repente, Bulma sale del laboratorio.

- “¡Lo hemos conseguido!” – exclama la científica, provocando que los presentes salten de sus asientos celebrando. – “¿Somos buenos o somos muy buenos?” – fanfarronea.
- “¿Podemos verlos?” – pregunta Krilín emocionado.
- “Aquí están” – dice Bulma guiñando un ojo.

Los tres androides llegan a la sala por su propio pie y enseguida son abrazados por sus seres queridos.

- “Me tenías preocupada” – llora Mai.
- “Lo siento” – responde Lapis.
- “Siento mucho haber tenido que pegarte…” – se disculpa Yamcha con Hatchan.
- “No pasa nada” – responde el Número 8. – “Casi hago daño a Suno y a Puar.”
- “¡Me alegro de que vuelvas a ser tú!” – le abraza ella.
- “¡Lázuli!” – la abraza Krilín.
- “¡Mamá!” – se une Marron.
- “Siento mucho lo ocurrido” – dice Lázuli.

Son Gohan se acerca a Bulma y Trunks.

- “Sois fantásticos” – les alaba.
- “Hemos anulado las interferencias” – explica Bulma. – “Ha sido fácil con Hatchan, porque es puramente mecánico. La Número 18 ha tenido más complicaciones…”
- “Y el Número 17 ha sido pura suerte” – dice Trunks.
- “¿Suerte?” – pregunta Gohan.
- “No había forma de contrarrestar las interferencias, pero a base de trastear el código, se han detenido… Pero no me pidas que lo haga otra vez” – fanfarronea el hijo de Vegeta.
- “Bueno, ¡lo importante es que se acabó!” – dice Bulma.
- “Sí, así que… ¡podremos celebrar tu cumpleaños en paz!” – exclama Gohan. – “¿Cuántos son?”
- “¡SHHH!” – interviene Trunks, que le tapa la boca a Gohan.

Bulma agacha la cabeza, como si de repente una nube negra se posara sobre ella.

En el laboratorio de Tsumisumbri, Cell parece que ha encontrado algo en el ordenador y se queda perplejo observando la pantalla.

- “Acaso… ¿Es posible?” – murmura el insecto.

Goku y Vegeta aparecen en la Corporación Cápsula con el Shunkanido.

- “¿Qué hacéis todos aquí?” – pregunta Goku al ver a todos reunidos. – “¿Habéis hecho una fiesta?”
- “¡¿Se puede saber dónde estabais?!” – les pregunta Bulma enfadada.
- “¿Qué ocurre? ¿Por qué estás enfadada?” – se asusta Goku. – “Whis nos necesitaba para un asunto…” 

Vegeta retrocede lentamente, intentado librarse del chaparrón, pero pronto se topa con Bra.

- “¡¿A dónde te crees que vas, papá?!” – dice enfadada en el mismo tono que su madre. – “¡Cómo se os ocurre marcharos sin avisar! ¡Aquí nosotros hemos tenido problemas serios!”

Los presentes se ríen al ver a los dos saiyajín siendo arrinconados y regañados por las mujeres de la casa.

domingo, 14 de julio de 2019

ESPECIAL DBSNL /// Prodigal son // Universos 6 y 7 / Parte V: Temporada de zorro

Prodigal son / Parte V: Temporada de zorro
“El juego es más divertido si hay más jugadores.”


El planeta Litt, uno de los principales centros de adiestramiento militar del Imperio, ha sido liberado por Liquir, que no ha necesitado más que dos de sus colas para llevar a cabo tal hazaña.

Como agradecimiento, los litt supervivientes se arrodillan ante el kurama, ofreciendo su lealtad.

- “Le serviremos, señor Liquir” – dice el soldado de mayor rango.
- “No busco un ejército” – responde el zorro. – “Estoy satisfecho con que dejéis de luchar por el Imperio.”
- “Es una tradición de nuestro pueblo” – insiste el soldado. – “Usted ha demostrado fuerza y honor. Le seguiremos.”
- “Ya os he dicho que no necesi…” – repite Liquir.

En ese instante, Liquir siente una perturbación en el aire que le alerta de un peligro cercano y esquiva por los pelos un disparo de energía que deja un rasguño en su mejilla.

- “¿Qué demonios…?” – se pregunta el kurama.
- “¡Proteged a vuestro señor!” – exclama el soldado litt.

Liquir ignora a sus nuevas tropas y se eleva rápidamente intentando localizar a su agresor.

En una montaña cercana, el cazarrecompensas con uniforme de la Patrulla Galáctica ha sido quien ha realizado el disparo. 

- “Maldita sea…” – murmura el personaje, que desenrosca el cañón que había añadido a su pistola para aumentar la precisión. – “Es ágil…”

Mientras tanto, la banda de piratas espaciales se encuentra agazapada tras unos matorrales, cerca de la zona que ahora sobrevuela Liquir.

- “¡Diablos!” – maldice Hart.
- “Parece que no somos los primeros en llegar…” – dice Dmond.
- “No voy a permitir que otro se quede con mi recompensa” – murmura entre dientes Klub.
- “Sabíamos que esto podía pasar” – les calma Spade. – “El juego es más divertido si hay más jugadores.” – sonríe.
- “Además, ¿dónde está tu espíritu de cazador, Klub?” – le provoca Dmond. – “¡Vamos a cazar un kurama!”

En ese instante, cuatro motocicletas aerodeslizantes aparecen en el horizonte, acompañadas por una bestia de aspecto canino y fiero. Sobre los vehículos, cuatro jinetes con rostro idéntico, cara alargada con mentón prominente, tez grisácea y bigote, y vestidos de la misma forma, con pantalón negro y camisa verde, con un poncho marrón encima, un pañuelo rojo al cuello, y botas y sombrero de cowboy. La única diferencia entre ellos es su estatura, distinta en cada uno. Sus motocicletas rugen mientras se acercan a toda velocidad.

Spade y sus hombres los observan desde la distancia.

- “Maldita sea…” – lamenta Hart. – “Los hermanos Pastafresca”.
- “Tan ruidosos como siempre” – añade Dmond.

Liquir enseguida escucha a a los bandidos acercarse.

- “¿Quiénes son esos?” – se pregunta el zorro al verlos.

Los cuatro jinetes se colocan en formación en punta flecha, con su mascota al frente, a medida que se aproximan a su objetivo.

- “¡A por él, Patapum!” – grita el hermano de menor estatura, que lidera la banda.

El perro se adelanta a los bandidos y se abalanza sobre Liquir, mordiéndole un brazo. El kurama sacude el brazo para liberarse, apartando al perro, pero la bestia insiste mientras los hermanos se acercan, así que Liquir, algo confuso ante la situación, intentar escabullirse.

Los hermanos y su mascota le persiguen y recortan distancia fácilmente.

- “¡Ya es mío!” – exclama el más alto de los bandidos, que hace girar un lazo de energía sobre su cabeza y después lo lanza sobre el zorro, atrapándole por el cuello.

- “¡Buen trabajo, Fettucine!” – celebra el hermano más bajo.

Liquir se ve obligado a detenerse e intenta liberarse, pero el segundo más alto de los hermanos atrapa su brazo derecho con otro lazo.

- “¡Ya es nuestro!” – celebra el bandido.
- “¡No le sueltes, Macaroni!” – le anima Fettucine.

Otro lazo, lanzado por el segundo hermano más bajo, atrapa el brazo izquierdo del kurama, que sigue luchando por liberarse.

- “¡No te resistas!” – le grita el bandido.
- “¡Tira más fuerte, Tagliatelle!” – exclama Macaroni.

Macaroni y Tagliatelle atan las cuerdas a sus motocicletas y así logran tensarlas, dejando a Liquir inmovilizado.

Mientras tanto, Fettucine aumenta la energía que recorre su lazo, electrocutando al kurama hasta aturdirle.

El hermano de menor estatura y su mascota se acercan al zorro.

- “Nos van a dar una gran recompensa por tu cabeza…” – sonríe el bandido.
- “¡Mucho dinero!” – grita Macaroni.
- “¡Seremos ricos!” – exclama Fetuccine.
- “¡Silencio!” – ordena el líder.
- “Lo siento, Gnocci” – se disculpa el más alto.
- “Nos hemos dejado llevar…” – añade Macaroni.
- “¡SHHHH!” – insiste Gnocci. – “¡Basta!”

El bandido saca un cuchillo e intenta colocarlo en el cuello de Liquir, pero no llega.

- “Maldita sea…” – refunfuña Gnocci. – “¡Patapum, ven aquí!”

Mientras tanto, los piratas espaciales se acercan al lugar.

- “¡Van a quitarnos la recompensa!” – refunfuña Klub.
- “Tendremos nuestra oportunidad” – le calma Spade.

El perro se coloca delante de Gnocci y el bandido se sube a él, poniéndose de pie, alcanzando así el cuello de Liquir.
- “Bien…” – sonríe el bandido.
- “No sabía que había bandidos en miniatura” – se burla Liquir.
- “¡Cállate!” – se enfurece Gnocci. – “¡Voy a rebanarte el cuello!”

Un sonido de pisadas alerta a los bandidos. Alguien se acerca.

- “¡Hola, muchachos!” – dice el guerrero con armadura de patrullero.
- “¡Meerus!” – se asustan los bandidos.
- “Los bandidos más temidos de la Galaxia del Oeste. ¡Los hijos del temible Spaghetti Pastafresca!” – sonríe Meerus. – “Ha pasado mucho tiempo…”
- “¡¿Qué hace aquí la Patrulla Galáctica?!” – pregunta Macaroni.

Fettuccine desenfunda su arma, dispuesto a sorprender a Meerus y acabar con él, pero éste es más rápido y le desarma disparando a su pistola.

- “Ya sabéis quién es el más rápido” – se burla Meerus.
- “La Patrulla Galáctica… ¡Siempre entrometiéndose en nuestros planes!” – refunfuña Gnocci.

Liquir se limita a observar la escena en silencio.

- “A este paso, se eliminarán entre ellos” – piense el kurama. – “Será mejor esperar…”

Meerus se acerca a Liquir y le observa detenidamente. 

- “El Imperio te ha puesto un precio alto” – sonríe el guerrero. – “¿Crees que puedes engañarme?”

Liquir sospecha que Meerus ha descubierto su farol.

Gnocci, al lado de Meerus, se da cuenta de que el símbolo de la patrulla en su armadura ha sido borrado.

- “¡Espera un momento!” – exclama el bandido. – “¡¿Ya no eres un patrullero?!”
- “No ganaba lo suficiente” – responde Meerus.
- “¡JAJAJA!” – ríe Gnocci. – “¡Al final acabarás cabalgando a nuestro lado!”
- “No he caído tan bajo” – responde el ex-patrullero.
- “Y dime, Meerus, ¿sería posible llegar a un acuerdo?” – pregunta tímidamente.

La propuesta llama la atención del ex-patrullero. 

- “¿Qué tipo de acuerdo?” – pregunta Meerus.
- “Podríamos dividir la recompensa entre los cinco, a partes iguales…” – sugiere Gnocci.
- “Estoy de acuerdo en repartirlo a partes iguales” – sonríe el ex-patrullero. – “Pero somos dos partes, vosotros y yo.”
- “¡¿Estás de broma?!” – exclama el bandido. – “¡Nosotros hemos hecho todo el trabajo!”

Meerus pone la mano en su pistola lentamente.

- “No seáis estúpidos” – dice el ex-soldado. – “La caza va a empezar ahora.”

De repente, Liquir genera una poderosa explosión de energía que repele a todos los presentes. Las cuerdas de energía se rompen. La tercera cola aparece en el kurama.

Meerus desenfunda su arma y dispara, pero Liquir esquiva los disparos y le propina una patada, lanzándole contra unas rocas cercanas.

Los cuatro bandidos también disparan, pero ninguno logra acertar.

Liquir lanza una ráfaga de ki que hace saltar a los hermanos por los aires, noqueándoles.

Patapum salta sobre el zorro por la espalda y le muerde una de las colas, agarrándose a ella. Liquir la sacude y estampa al perro contra el suelo, dejándole fuera de combate.

Meerus se ha levantado y apunta al kurama con un pequeño cañón que ha aparecido en su brazalete derecho. Al apretar un botón, una barrera de energía sale proyectada de ese artefacto y envuelve a Liquir, atrapándole como si fuera un saco de energía.

- “¡Te tengo!” – exclama el ex-patrullero, que aprieta otro botón y hace que Liquir reciba una descarga eléctrica. – “Ya eres mío…”

Liquir parece estar sufriendo.

- “Tecnología tsufur” – sonríe Meerus. – “Está hecho para atrapar a tipos más grandes y fuertes que tú”.

De repente, la barrera estalla en mil pedazos que se desintegran y Meerus sale repelido al instante, chocando contra la moto de uno de los bandidos y quedando aturdido en el suelo. La cuarta cola ha aparecido en el kurama.

- “Se acabó el juego” – dice Liquir, que apunta a Meerus con su mano y prepara una onda de ki.

Pero, justo en ese instante, una jaula de ki morado se genera a su alrededor.

- “¡Le tenemos!” – exclama Dmond.

Hart, Klub y Dmond han rodeado a Liquir y han generado una jaula de energía entre los tres.

Spade materializa un arpón de ki en su mano y se acerca al kurama.

- “¡Ya eres nuestro!” – sonríe el pirata.

Liquir echa un vistazo a su alrededor. Los cuatro banidos y Meerus están noqueados. Solo los cuatro piratas le rodean.

- “Sois valientes” – dice el kurama. – “Así que os haré una propuesta: Marchaos y viviréis.”
- “No estás en condiciones de negociar” – responde Spade.

De repente, un nuevo individuo aparece en escena. Es el misterioso personaje del sector Dormideus. Sus pasos alertan a los piratas.

- “¿Quién demonios eres tú?” – le pregunta Spade.

El guerrero camina lentamente hacia ellos, en silencio, y desenfunda su cimitarra.