Fallen FighterZ / Parte VII: El despertar de Majin Bu
“¡Has fracasado como padre y como guerrero!”
Son Gohan se levanta entre los escombros. Padre e hijo se encuentran cara a cara.
- “Nunca pensé que tu corazón albergara tanta oscuridad, hijo” – le dice Goku. – “Siento mucho todo lo que ha pasado.”
- “No, no lo sientes” – responde Gohan. – “Pero pronto lo harás”.
- “No voy a dejar que Majin Bu despierte con nuestra energía” – dice Goku. – “Así que acabaré con esto rápidamente”.
Son Goku eleva su ki de Súper Saiyajín al máximo y se prepara para luchar.
- “¡HAAAAAAAA!” – grita Gohan, respondiendo de la misma forma.
En las profundidades de la nave, Vegeta y Shin se encuentran frente a Dabra y Babidí.
- “Majin Bu despertará pronto y no quiero que destruya la nave...” – sonríe el brujo. – “Así que será mejor que salgamos a la superficie” – continúa. – “¡PAPARAPPA!” – canta.
Los cuatro personajes son transportados a la superficie junto con la esfera de Majin Bu.
- “¡Acaba con ellos, Dabra!” – ordena Babidí.
Dabra se abalanza sobre Vegeta, pero el saiyajín detiene los ataques del demonio sin dificultad.
El Rey de los demonios enseguida parece frustrarse al no conseguir superar a Vegeta.
- “¿Qué ocurre, diablito?” – se burla Vegeta. – “¿No puedes con un guerrero de verdad?”
Vegeta le da un puñetazo en la cara a Dabra, seguido de una combinación de golpes en el estómago, y finalmente lo empuja con una onda de ki, lanzándole contra unas rocas cercanas.
Shin se alegra al ver que Vegeta tiene su combate controlado.
- “¡Has fracasado, Babidí!” – le dice el Kaioshin.
Goku y Gohan se enzarzan en un violento intercambio de golpes muy igualado.
Tras un choque, ambos recuperan la distancia.
- “Eres extraordinario, Son Gohan” – le dice Goku. – “Nuestras fuerzas están igualadas y yo he dedicado toda mi vida a entrenar”.
- “He estado entrenando con Piccolo” – responde Gohan. – “Pero gran parte de este poder proviene de Babidí”.
- “¿Y has aceptado un poder que no es tuyo?” – dice Goku muy serio. – “Creía haberte educado mejor...”
- “¡Cállate!” – exclama Gohan.
- “Tampoco creo que hayas aprendido eso de Piccolo” – insiste Goku.
Gohan se enfurece al escuchar el nombre de Piccolo y recordar por un instante los sacrificios que éste ha hecho por él.
- “¡¡HAAAAAAAAA!!” – grita mientras una enorme cantidad de ki emana de su cuerpo y su cabello se eriza.
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| Dibujado por Sorita |
Son Goku asiste enmudecido al poder demostrado por su hijo.
- “Son Gohan...” – murmura al sentir el sufrimiento del chico.
El aura de Gohan se ha vuelto mucho más violenta y múltiples rayos de energía chasquean a su alrededor. Son Gohan ha superado el poder del Súper Saiyajín.
En los alrededores de la nave de Babidí, Vegeta arrincona a Dabra.
- “¿Esto es todo?” – se burla Vegeta. – “¡Qué decepción!” – exclama antes de asestarle una patada en la cara y lanzarle contra el suelo.
De repente, el saiyajín percibe el aumento en el ki de Gohan.
- “Pero, ¿qué está pasando?” – murmura perplejo. – “¿Es que el poder de ese crío no tiene límite?”
Shin lanza un ataque de ki a Babidí, pero este se protege con una barrera de energía.
- “¡PAPARAPPA!” – exclama el mago, lanzando una sustancia pegajosa hacia Shin, que parece destinada a retenerle con un extraño poder eléctrico.
El Kaioshin esquiva el ataque elevándose rápidamente y alza su mano, provocando la aparición de un enorme bloque de hierro Katchin que lanza contra el mago.
Babidí se ve forzado a usar su teletransportación para esquivar el ataque.
Mientras tanto, Goku y Gohan se han enzarzado en un combate que el mestizo domina claramente.
Gohan agarra la cara de Goku y lo estampa contra el suelo, generando un gran cráter, y empieza a golpearle la cara violentamente con una ristra de puñetazos.
- “¡Toda tu vida entrenando, ¿y esto es todo?!” – grita Gohan furioso. – “¡Has fracasado como padre y como guerrero!” – exclama mientras se eleva unos metros, prepara un Masendan y lo lanza a bocajarro contra Goku.
Tras una gigantesca explosión, Gohan observa el gigantesco agujero mientras recobra el aliento.
Son Goku, muy magullado y con la ropa hecha trizas, surge del cráter arrastrándose y se pone se pone en pie tórpidamente.
- “¿Aún quieres seguir peleando?” – dice Gohan exasperado al ver que su padre no se rinde.
- “No voy a abandonarte, Son Gohan” – responde Goku con una tierna sonrisa.
Gohan se enfurece aún más ante la actitud de su padre.
- “Entonces, morirás” – dice Gohan.
- “Lo siento, hijo” – responde Goku. – “Podría intentar culpar mi sangre saiyajín por todo lo ocurrido, pero no me parece justo. Siento mucho haberte fallado. Parece que, al fin y al cabo, no he podido proteger a todo el mundo.”
Son Gohan escucha a su padre con atención mientras aprieta sus puños con rabia.
- “Pero mi fracaso acaba aquí” – continúa Goku. – “Cuando esto acabe y nos hayamos librado de Babidí, me gustaría que fuéramos juntos a pescar, como hace tanto tiempo te prometí” – sonríe Goku.
- “¿¡Te burlas de mí?!” – exclama Gohan.
- “Siento que hayas caído en este abismo de oscuridad por mi culpa” – dice Goku. – “Pero te prometo que no te abandonaré en las sombras... No dejaré que te ahogues en este pozo... Voy a sacarte de ahí… ¡Aunque tenga que hundirme en él para conseguirlo!”
Goku aprieta con fuerza sus puños y su ki se eleva exponencialmente. El suelo a su alrededor tiembla mientras su cabello se eriza.
- “¡HAAAAAAAAA!” – grita al transformarse en Súper Saiyajín 2.
Su aura cambia de la misma forma en que lo hizo la de Son Gohan, volviéndose más agresiva y con electricidad a su alrededor.
Son Gohan asiste perplejo a la transformación de su padre.
- “Papá...” – murmura asombrado.
Vegeta, que ha demostrado ser superior al Rey de los demonios, percibe el aumento de poder de Goku.
- “Kakarotto...” – murmura el saiyajín sorprendido. – “¿Tú también?”
Dabra aprovecha la distracción para abalanzarse sobre el príncipe saiyajín, generando un puñal e intentando acuchillarle, pero Vegeta reacciona a tiempo y detiene su mano.
El Rey de los demonios se prepara para escupir al saiyajín, pero Vegeta agarra su boca y prepara una esfera de ki cuya luz transluce a través de las mejillas del demonio, que enseguida es abordado por el pánico.
- “Vete al infierno” – le dice Vegeta mientras lanza su ataque, que desintegra la cabeza del demonio.
Babidí cae de rodillas al asistir aterrorizado a la muerte de su mejor luchador, mientras Shin se acerca a él por la espalda.
- “Se acabó, Babidí” – le dice el Kaioshin. – “Tus planes han fracasado”.
Goku y Son Gohan se enzarzan en una brutal pelea que hace vibrar el aire y temblar la tierra a su alrededor.
El mestizo libera parte de su rabia contenida en cada golpe y en cada choque, cada vez de una forma más violenta.
Shin alza su mano para acabar con el brujo, pero en ese instante, una alarma le interrumpe y un vapor rosado a presión empieza a emanar del cascarón en el que está encerrado Majin Bu.
- “¡AL FIN!” – exclama aliviado Babidí. – “¡MAJIN BU HA DESPERTADO!”
- “No...” – titubea Shin aterrorizado. – “No puede ser...”
- “¡HA LLEGADO VUESTRO FINAL!” – grita el brujo.
Vegeta contempla la escena.
- “Al fin veremos al protagonista...” – sonríe fanfarrón el saiyajín.
En el desierto, tras un intercambio de golpes, Goku y Gohan recuperan la distancia para intentar recuperar el aliento.
- “¡Espera, Son Gohan!” – exclama Goku.
Gohan detiene su avance.
- “¿Sientes ese poder?” – le dice Goku. – “¡Majin Bu ha despertado!”
Gohan mira al horizonte y sonríe.
- “No hay para tanto...” – murmura el mestizo.
- “Tengo un muy mal presentimiento…” – responde Goku.
- “¡No me importa!” – exclama Gohan cargando contra su padre.
En la superficie de la nave, el cascarón se abre, vacío, y libera una nube de vapor rosado que asciende hacia el cielo.
- “Huele a caramelos rancios...” – murmura Vegeta.
- “No...” – murmura desolado Babidí. – “No puede ser...”
- “¡JAJAJA!” – ríe Shin. – “¡Se acabó, Babidí! ¡Tu monstruo ha muerto!”
Vegeta, con semblante preocupado, mira al cielo.
- “¿Qué ocurre?” – dice Shin mientras alza su mirada.
El humo empieza a condensarse y tomar forma humanoide, hasta que un orondo ser rosado aparece frente a nuestros amigos.
- “¡BUUUUUUUUU!” – grita el ser mágico.
Shin contempla con horror a dicho ser, mientras Babidí parece desconcertado.
- “¿Es ese Majin Bu?” – piensa el brujo. – “Shin es el único que lo ha visto antes...”
El brujo se da la vuelta y mira de reojo a Shin.
- “¡Sí! ¡Tiene que ser él!” – se alegra al ver la cara de terror del Dios.
Shin da un paso atrás invadido por el miedo.
- “¡Huyamos!” – le dice a Vegeta. – “¡Tenemos que salir de aquí!”
- “¿Estás de broma?” – dice el saiyajín esbozando una sonrisa. – “Ahora empieza la diversión.”
- “¡¿Es que estás loco?!” – exclama el Kaioshin. – “¡Los saiyajín habéis demostrado ser muy fuertes, pero no sois rivales para una criatura como Majin Bu!”
Vegeta ignora a Shin y camina hacia el monstruo.
Babidí ríe feliz al ver renacido al monstruo creado por su padre.
- “¡Soy el hijo de Bibidí!” – le dice el mago. – “¡Soy tu nuevo amo! ¡Acaba con ellos, Majin Bu!”
El monstruo se da la vuelta y sonríe de forma bobalicona.
- “Esto será más fácil de lo esperado...” – sonríe Vegeta.
Shin contempla la escena preocupado.
- “¿De verdad puede ganar?” – se pregunta el Dios.
La mirada de Majin Bu cambia de repente y se vuelve terrorífica y malvada. Por los orificios de su cabeza libera vapor a presión.
- “¿¡QUÉ!?” – se sorprende Vegeta al notar como el ki del monstruo se eleva de forma exponencial.
Majin Bu golpea a Vegeta en la cara y le lanza contra una montaña, que se derrumba sobre el saiyajín.
- “¡Bravo, Majin Bu!” – celebra Babidí emocionado. – “¡Has noqueado a ese estúpido terrícola de un solo golpe! ¡Eres extraordinario!”
El monstruo vuelve a mostrar su carácter bobalicón y lo celebra haciendo una pose de forzudo.
- “Estamos perdidos...” – titubea Shin.
En el desierto, Gohan prepara un Masenko que lanza contra su padre, quien lo desvía hacia el cielo golpeándolo con su mano.
Gohan vuelve a abalanzarse contra Goku, pero éste le esquiva con el Shunkanido y le lanza al suelo de una patada.
- “¡Escúchame, Son Gohan!” – insiste Goku. – “¡El poder de Majin Bu ha aumentado! ¡Nunca nos hemos enfrentado a nadie así, pero juntos encontraremos la forma de derrotarle! ¡Aún tenemos una oportunidad!”
- “¡Majin Bu no me interesa!” – responde Gohan.
- “¡Va a matar a todo el mundo!” – insiste Goku. – “Tu madre, Piccolo, Krilín, esa chica del torneo... ¡Todos morirán!”
Son Gohan aprieta fuertemente los dientes mientras parece que intenta recapacitar.
Vegeta se levanta de entre los escombros algo malherido.
- “Maldito seas...” – murmura el saiyajín.
Babidí se acerca a Majin Bu.
- “¡Bien hecho, mi criatura!” – exclama el mago. – “Ahora, ¡mátalos!”
Bu responde al mago con una mueca.
- “Si no me obedeces, tendré que encerrarte” – responde el brujo. – “Conozco el hechizo para hacerlo”.
Majin Bu parece pensárselo durante un instante y responde con una reverencia.
- “Bien hecho” – le dice Babidí.
- “¡BUUUUUU!” – exclama el monstruo mientras avanza hacia Vegeta dando saltos como si fuera un niño.
Vegeta se pone en guardia, listo para luchar.
- “¡Veamos hasta dónde llega tu poder!” – exclama Vegeta abalanzándose contra el monstruo.
El saiyajín golpea a Bu en la cara, enterrando su puño en ella como si estuviera hecha de chicle.
- “Pero, ¿qué...?” – se extraña Vegeta.
El saiyajín insiste con una combinación de golpes que Bu encaja como si fuera un muñeco de trapo y finalmente le lanza lejos con una patada. El monstruo, deformado por los golpes, rebota por el suelo hasta perder la inercia.
- “No...” – se preocupa Babidí. – “Bu...”
Pero el monstruo se levanta de un salto y su cuerpo recupera la forma original, como si no hubiera recibido ningún daño.
- “No es posible...” – murmura Vegeta preocupado.
- “¡JAJAJAJA!” – ríe Babidí. – “¡Bu es invencible! ¡Acaba con ellos, Bu! ¡Mátalos a todos! ¡Hazles sufrir!”
De repente, Vegeta se da la vuelta y alza su mano hacia el brujo.
- “Cállate” – dice mientras lanza un Big Bang Attack que desintegra a Babidí.
Shin se alarma mientras la explosión alza una inmensa nube de polvo.
- “¡NO!” – grita el Kaioshin. – “¿Qué has hecho? ¡Babidí era el único que podía encerrarle! ¡Nuestra única posibilidad de sobrevivir era que Bu escapara a su control y él se viera obligado a encerrarle de nuevo, igual que hizo su padre!”
- “Me parece una manera muy ruin de vencer” – responde Vegeta. – “Los saiyajín no recurrimos a trampas baratas. Le derrotaremos a nuestra manera.”
En el desierto, Goku y Gohan siguen luchando. Son Goku prepara un Kamehameha, pero Gohan le lanza un Makankosappo.
Goku desaparece, esquivando el ataque de Gohan, y reaparece a su espalda.
- “¡HAAAAAA!” – grita al lanzar la técnica de la Escuela Tortuga contra la espalda de su hijo.
Tras la gigantesca explosión, el mestizo se ha estrellado contra el suelo.
- “No te levantes, Son Gohan” – le advierte Goku.
Pero el mestizo, ensangrentado y enfurecido, vuelve a ponerse en pie.
Vegeta se eleva y extiende sus brazos hacia los lados mientras se envuelve con el aura del Súper Saiyajín.
- “¿Te crees muy fuerte?” – le dice Vegeta. – “¡Pues veamos hasta dónde llega tu resistencia!”
Majin Bu sonríe de forma burlona.
Shin asiste asombrado a la escena.
- “Le está provocando para que no esquive el ataque...” – murmura Shin.
Vegeta junta sus manos frente a él.
- “¡FINAL FLASH!” – exclama al disparar un poderosísimo ataque de ki que avanza a toda velocidad hacia el monstruo Bu y le sobrepasa, perdiéndose en el espacio.
Al disiparse la polvareda, Vegeta y Shin se dan cuenta de que Majin Bu ha perdido la parte superior de su cuerpo.
- “¡Lo has logrado, Vegeta!” – celebra Shin.
Pero Vegeta sigue preocupado.
- “No puede ser...” – murmura el príncipe saiyajín con algo de miedo perceptible en su voz. – “Su ki apenas ha disminuido...”
Tras un choque, Goku y Gohan se detienen un instante para recuperar el aliento.
En ese momento, Son Goku parece percatarse de algo y esboza una tímida sonrisa.
- “Luchas como un verdadero guerrero, Son Gohan” – le dice Goku.
- “La magia de Babidí ha aumentado mucho mi poder” – responde el mestizo. – “¡Y hace que luche sin compasión!” – exclama expulsando su ki.
- “¿Es eso cierto?” – sonríe Goku, preparándose para continuar el combate.
El monstruo Bu se regenera en un santiamén.
- “Eso ha sido divertido” – sonríe alegremente Majin Bu.
- “Maldición...” – lamenta Vegeta. – “Además de ser muy fuerte parece inmortal... ¿Por qué estás tardando tanto, Kakarotto?”
- “¡Me toca a mí!” – dice el monstruo mientras agarra su barriga y la estira hasta obtener una tira de pasta rosa.
Vegeta, cuyas fuerzas empiezan a flaquear, no duda en atacar de nuevo al monstruo. Majin Bu le lanza un ataque de ki, obligando a Vegeta a esquivarlo, y aprovecha el momento para interceptarle lanzándole el trozo de chicle que ha preparado, que se enrolla en el saiyajín y le inmoviliza.
El príncipe saiyajín, aprisionado, cae al suelo.
- “¡BUUUUU!” – grita el monstruo mientras corre hacia él con los brazos extendidos y lo patea como si fuera una pelota de playa.
Vegeta sale disparado, pero el monstruo se lanza sobre él, sentándose encima y castigándole con una combinación incesante de puñetazos en la cara.
- “¡BUUU! ¡BUUUU!” – exclama el monstruo, que se está divirtiendo.
De repente, alguien aparece en escena y patea a Majin Bu, apartándole de Vegeta.
- “¡Papá!” – exclama el chico. – “¿Estás bien?”
El joven Trunks ha aparecido y se apresura a ayudar a su padre a liberarse del chicle que le envuelve.
Vegeta, muy malherido, se pone de nuevo en pie.
- “¿Qué haces tu aquí?” – le dice Vegeta. – “¡Vete!”.
- “¡He venido a ayudarte!” – responde su hijo. – “¡Voy a luchar contigo! ¡Juntos podremos derrotarle!”
- “¡Te he dicho que te largues!” – le grita Vegeta.
- “Papá...” – dice Trunks, triste al no comprender el rechazo de su padre.
El monstruo Bu se pone en pie y empieza a liberar humo por los orificios de su cabeza.
- “Ese chico me ha pegado...” – murmura el monstruo mientras se envuelve en una esfera fucsia de ki. – “¡Y AHORA ESTOY FURIOSO!” – grita al liberar una poderosa onda expansiva que arrasa con todo lo que encuentra a su alrededor.
En el desierto, Goku y Gohan siguen centrados en su combate.
De repente, Gohan parece distraerse un instante al sentir el poder devastador de Majin Bu.
- “Tenemos que hacer algo...” – le dice Goku. – “¡Ayúdame a detener a ese monstruo!”
Gohan parece recapacitar un instante.
- “Tengo que luchar contra ti…” – responde Gohan.
Son Goku sonríe.
- “Si quieres seguir peleando, podemos reanudar nuestro combate cuando nos hayamos encargado de Majin Bu.” – dice Goku. – “Al fin y al cabo, ya hace rato que ha desaparecido la marca de Babidí de tu frente”.
Gohan se queda estupefacto al escuchar a su padre y darse cuenta de que ha continuado luchando por su propia frustración y no por las órdenes del mago.
- “Yo... Lo siento...” – dice Gohan agachando la cabeza.
De repente, alguien se acerca a ellos.
- “Piccolo...” – suspira Gohan como si estuviera viendo un fantasma.
- “Parece que Dabra ha muerto.” – sonríe Goku. – “Me alegro de verte.”
El namekiano, muy serio, se acerca a Gohan.
- “Son Gohan...” – dice Piccolo. – “Entiendo tu frustración. Yo más que nadie he conocido lo que significa estar sólo. Lo estuve hasta que te conocí”.
Gohan parece tranquilizarse y conmoverse ante las palabras de su mentor.
- “Crecí sólo y con la única misión de vengarme de tu padre. Odiándole cada segundo de mi vida y preparándome para cuando llegara el momento de enfrentarme a él y matarle.” – continúa el namekiano. – “Hasta que descubrí que yo podía crear mi propio camino. Vosotros me cambiasteis. Goku tuvo compasión y me trató como un rival, no como un enemigo. Y después tú… te convertiste en mi amigo.”
- “Piccolo...” – murmura Gohan.
- “Ahora la Tierra te necesita. La gente que nos importa corre peligro... así que lucharé para protegerles.” – le dice Piccolo extendiendo su mano hacia el mestizo en forma de invitación. – “Lucha a mi lado, amigo mío.”
La polvareda se disipa en la superficie de la nave de Babidí y revela un gigantesco cráter.
Vegeta ha protegido a Trunks, que ahora yace inconsciente en los brazos de su padre.
- “Trunks... ¡Trunks!” – intenta despertarle Vegeta.
El monstruo Bu celebra el destrozo que ha creado con un bailoteo.
El príncipe saiyajín coloca a Trunks en el suelo con delicadeza.
- “Me has salvado, hijo” – susurra Vegeta. – “No voy a desperdiciar esta oportunidad que me has dado.”
Vegeta se pone en pie y mira a Majin Bu.
- “Descansa un poco” – murmura Vegeta, mirando de reojo a su hijo con ternura. – “Estoy orgulloso de ti”.
Vegeta se eleva y avanza hasta Bu.
- “¿Sigues vivo?” – se extraña el monstruo.
- “Has hecho daño a mi hijo” – le dice Vegeta. – “He encontrado la paz en este planeta. He formado una familia aquí. Y has intentado arrebatármelo...” – continúa. – “No te lo perdonaré… ¡¡NO TE LO PERDONARÉ!!” – grita con rabia.
En ese momento, el cabello de Vegeta se eriza y su aura se vuelve más violenta, provocando la aparición de rayos de energía a su alrededor.
Majin Bu parece confuso ante la transformación de Vegeta.
El príncipe saiyajín contempla sus manos, abrumado ante su propio poder, y sonríe.
- “Yo también he conseguido llegar más allá del Súper Saiyajín” – dice mientras aprieta los puños satisfecho. – “Así que este es tu truco, Kakarotto.”
De repente, Goku, Gohan y Piccolo aparecen junto a Vegeta con el Shunkanido.
- “Habéis tardado mucho” – les dice Vegeta sin perder la sonrisa.
- “Vegeta...” – le dice Gohan, con intención de disculparse.
- “Ahora no” – le corta Vegeta. – “Centra tu rabia en Majin Bu. Nos hará falta.”
- “Está bien” – responde Gohan, listo para luchar.
- “Piccolo, por favor, encárgate de Trunks” – le pide Vegeta.
Piccolo se sorprende al escuchar a Vegeta pedir algo “por favor”.
- “Déjanos a Majin Bu a nosotros” – añade Goku. – “Y dale esta semilla al chico” – dice dándole una senzu.
- “Yo me encargo.” – responde Piccolo, sabiendo que el poder del monstruo le sobrepasa. – “Vosotros luchad sin conteneros. No os preocupéis por nada”.
- “Seré mejor que nosotros también nos tomemos una” – dice Vegeta.
- “Sí” – responde Goku, repartiendo una a cada uno.
- “Puede que Shin siga vivo” – le dice Vegeta a Piccolo.
- “Le buscaré” – responde Piccolo.
El namekiano se aleja hacia Trunks.
- “¿Intenta huir?” – se pregunta Bu.
Los tres guerreros, que han conseguido un poder más allá del Súper Saiyajín y han repuesto fuerzas tomándose una semilla senzu, se encuentran cara a cara con el monstruo de Babidí.
- “Así que éste es Majin Bu...” – dice Goku analizando a su enemigo.
- “Su poder y resistencia son descomunales.” – dice Vegeta. – “Parece que nada consigue hacerle daño. Se regenera con una facilidad pasmosa.”
- “Vamos a tener que darlo todo” – sonríe Goku. – “¿Estás listo, Son Gohan?”
- “Estoy preparado” – responde el mestizo. – “Yo le he despertado. Es mi responsabilidad acabar con él”.
- “Lo haremos juntos” – responde Goku.
Majin Bu sigue pendiente de Piccolo, pero Vegeta llama su atención.
- “¡Eh! ¡Bola de grasa!” – le insulta Vegeta. – “¿Qué te parece si empezamos el segundo asalto?”
- “¿Me has insultado?” – se enfada Bu.
Los tres saiyajín se ponen en guardia, listos para luchar contra al enemigo más fuerte al que jamás se han enfrentado.
