domingo, 9 de septiembre de 2018

DBSNL // Capítulo 58: Aún más perfecto

DBSNL // Capítulo 58: Aún más perfecto
“Vuestro amigo ha sido muy confiado”


Son Goten, transformado en Súper Saiyajín 2, se enfrenta a Magetta. Gracias a su transformación, ahora los ataques de Goten parecen hacer retroceder a su enemigo metálico que, pese a no sufrir daños, al menos ahora los ataques del saiyajín consiguen desplazarle.

- “Si sigo así sólo voy a cansarme...” – murmura Goten.

La fusión de los metamoranos pone en un aprieto a Trunks, que está siendo avasallado por su contrincante.

- “Parece que sacan un mayor rendimiento a la fusión que el que logramos nosotros...” – piensa Trunks mientras se protege.

Son Goten se percata de la situación en la que se encuentra su amigo, algo que Magetta aprovecha para atacar con un chorro de magma a presión que sale de su boca, sin embargo, Goten consigue esquivarlo en el último instante.

- “Tengo que terminar con esto y ayudar a Trunks” – piensa.

Dyspo corre y salta alrededor de Piccolo a toda velocidad y le ataca cuando el namekiano menos se lo espera.

- “No puedo seguir sus movimientos” – dice Piccolo. – “¿Pero qué clase de entrenamiento ha tenido este tipo?”
- “¿Qué ocurre, namekiano?” – se burla el conejo. – “¿Tienes dificultades para seguirme?”

De repente, una voz interrumpe a Dyspo y Piccolo. Alguien del mismo Universo 2, que hasta ahora había guardado silencio y simplemente se había limitado a observar el evento.

- “Ya es suficiente, Dyspo” – dice un ser grande y musculoso, de tez gris y ojos grandes y negros. – “Termina con él y vuelve a la formación”.

Dypso se detiene al instante al escuchar a su compañero.

- “De acuerdo, Jiren.” – responde el conejo. – “Discúlpame. Me he dejado llevar”.

Piccolo, pese a al castigo sufrido, ríe al ver que han regañado a su rival.

- “¿De qué te ríes tú?” – le recrimina Dyspo.
- “Ya veo quién manda en vuestro Universo” – responde el namekiano.

Dyspo, algo crispado por la actitud de su enemigo, le ataca de frente como un relámpago, mientras Piccolo se pone en guardia. Pero algo detiene al conejo. Un rayo de ki fucsia pasa entre él y Piccolo, haciendo que se detengan.

Ambos miran el origen de ese ataque y observan que es Cell quién les ha interrumpido.

- “¿Quién eres tú?” – le pregunta Dyspo. – “¿Acaso vienes a ayudar al namekiano?”
- “Ni siquiera somos del mismo Universo” – responde Cell con una sonrisa. – “Pero Son Goku y sus amigos son míos”.

Piccolo mira extrañado a la creación del Dr. Gero.

- “Maldita sea...” – murmura Piccolo.
- “¡Puedo con los dos!” – exclama Dyspo emocionado por el combate.
- “Deja que luchen” – ordena Jiren a su compañero. – “No te canses inútilmente. Puedes enfrentarte al vencedor”.
- “¡No!” – responde Dipso de malas maneras. – “¡Estoy harto de esperar!”

El conejo ataca a Cell que se protege del ataque. Dyspo retrocede y se dispone a usar la misma táctica que usó contra Piccolo, rodeando a Cell e intentando sorprenderle.

Cell no parece impresionado por los movimientos de su adversario y le sigue con la mirada, observando su juego de pies.

Cuando Dyspo intenta llevar a capo su ataque, Cell sonríe y le escupe, alcanzándole la pierna. El conejo retrocede desconcertado, y al apoyar el pie, la pierna se parte en dos, convertida en piedra, algo que sorprende a todos.

- “¿Piedra?” – murmura Toppo.
- “¿Cómo puede ser?” – exclama Piccolo al reconocer esa técnica.

Cell ríe mientras Dypso se encuentra tumbado en el suelo, viendo como la transformación avanza por su cuerpo.

- “Vuestro amigo ha sido muy confiado” – se burla Cell.



Dibujado por Ipocrito

Lejos de allí, el nuevo Súper Saiyajín se arranca el collar y se lanza a por su amo Frost, que encaja el primer golpe en el estómago sorprendido por el nuevo poder destructor de su esclavo.

El demonio del frío reacciona y le devuelve el golpe, pero el saiyajín insiste y empieza una pelea feroz.

Mientras tanto, Shisami intenta embestir al lobo rojo. Basil consigue esquivar todos los ataques del toro, pero ya empieza a estar cansado y cada vez lo hace con más dificultad.

Son Goten, harto de una pelea sin fin con su enemigo metálico, busca en su cinturón algo que tiene guardado. Es una pequeña ampolla con algo escrito en ella. El saiyajín extrae el tapón de corcho y coloca el recipiente en el suelo, ante la mirada desconcertada pero atenta de Magetta.

- “Espero no fallar...” – murmura preparándose para realizar su nueva técnica.

Goten extiende sus manos hacia su rival mientras sonríe.

- “¡MAFUBA!” – exclama mientras un torbellino verde envuelve a Magetta, que contempla desconcertado como su cuerpo empieza a elevarse. 

El gigante metálico clava sus manos en el suelo, pero no es suficiente para resistir la fuerza del Mafuba, que lo engulle en su torbellino. 


Dibujado por Ipocrito


Piccolo observa desde lejos con una sonrisa nerviosa la técnica que en su día temió.

- “Es increíble lo lejos que han llegado estos chicos...” – murmura el namekiano.

Finalmente, y con un gran esfuerzo, Son Goten consigue meter a Magetta en el pequeño recipiente y se apresura a cerrarlo.

- “¡Lo logré!” – exclama Goten mientras se limpia el sudor de su frente. – “No las tenía todas conmigo...”

Son Goten, que ha vuelto a su estado base, observa la botella y mira al vacío más allá del límite del ring. Su momento de alegría se desvanece y su mirada se vuelve triste y melancólica.

- “Lo siento...” – murmura el chico apretando los ojos y mostrando una contradicción interior. Sabe lo que debe hacer, pero conoce sus consecuencias. – “... pero hay demasiado en juego”.

El saiyajín, muy a su pesar, termina lanzando la botella al vacío y ésta se desvanece.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

OLD MAN GOHAN // Capítulo 38: Evacuación

OMG // Capítulo 38: Evacuación


Videl y Shapner organizan sus tropas y se preparan para afrontar el ataque mientras Ikose y Gyuma dirigen la evacuación.

Todos los habitantes de la zona se dirigen hacia la costa Sur, escoltados por el Ejército Rebelde.

- “¡No podemos retrasarnos!” – exclama Videl, subida en una tanqueta de combate. – “¡El Ejército Imperial...!”

Pero el zumbido de varios bombarderos sobrevolando el castillo de Pilaf interrumpe a la Comandante, que unos instantes después puede ver estallar el castillo en mil pedazos en el horizonte.

- “Ya están aquí...” – murmura Shapner.

Los civiles y los soldados se quedan petrificados al ver su hogar reducido a cenizas.

- “¡Vamos! ¡Vamos!” – les hace reaccionar Videl. – “¡Seguiremos con el plan!”
- “¡Démonos prisa!” – añade Ikose.

El Ejército Rebelde se detiene mientras los civiles avanzan hacia el mar.

En el horizonte ya se divisan los Ejércitos enemigos provenientes de la Capital del Oeste y de Orange City.

- “Han venido con todo...” – se asusta Ikose al ver la gran cantidad de soldados, tanques y robots de combate que se agrupa frente a ellos. – “Son demasiados...”
- “¡Aguantaremos!” – responde Videl. – “¡Lucharemos hasta el final! ¡Protegeremos a los nuestros!”
- “¡Sí!” – responden los soldados rebeldes.

En la Capital del Oeste, Ranfan se encuentra en su sala de mando dando órdenes a sus tropas y coordinando sus movimientos con Killa, que se encuentra en Orange City realizando el mismo trabajo.

- “El castillo ha sido destruido” – dice Killa.
- “Están huyendo como ratas” – responde Ranfan. – “¡Acabemos con ellos!” – exclama impaciente.
- “Tranquila, Ranfan.” – intenta calmarla el General. – “Si nos apresuramos demasiado...”
- “Pues que tus hombres se queden atrás” – le interrumpe Ranfan. – “¡Yo ataco ya!”

El Ejército de la Capital del Oeste avanza hacia el reducido Ejército Rebelde.

- “No podemos cometer errores” – dice Videl.
- “¡Robots de combate! ¡Adelante!” – ordena Shapner.

Un pequeño grupo de robots tripulados avanzan hacia el Ejército enemigo.

- “¿Piensan combatirnos con esto?” – se burla Ranfan al ver las imágenes retransmitidas.

De repente, los robots apuntan al suelo y disparan varios misiles, generando una gran cortina de polvo y humo que dificulta la visión al Ejército Imperial.

- “¡Seguid avanzando!” – ordena Ranfan por radio.

La polvareda empieza a disiparse y el Ejército Imperial repara que se encuentra en una zona plagada de objetos redondos incrustados en el suelo.

- “Eso son...” – murmura un soldado.
- “¡Minas PEM!” – exclama asustado otro.

Las minas estallan y generan un pulso electromagnético que inhabilita toda la maquinaria del Ejército de la Capital del Oeste.

- “¡AHORA!” – ordena Videl.

El Ejército Rebelde empieza a avanzar hacia el ejército enemigo, ahora en desventaja, y empieza a ganar terreno.

- “¡Maldita sea!” – se lamenta Ranfan.
- “Te dije que no te apresuraras...” – le recuerda Killa.
- “¡Cállate y ayúdame!” – le dice Ranfan enfadada.

El Ejército de Orange City también avanza hacia el campo de batalla.

En la costa, los civiles ya embarcan en los navíos rebeldes mientras se escuchan a lo lejos los disparos y las explosiones del conflicto bélico cercano.

- “¡Vamos! ¡Rápido!” – coordina Ikose.
- “¡No os paréis!” – insiste Gyuma.

Con la ayuda del ejército de Killa, las fuerzas rebeldes empiezan a retroceder.

- “¡No aguantaremos mucho tiempo!” – exclama Shapner. – “¡Nos están aniquilando!”

El Ejército Imperial no solo les supera en número, sino que sus armas son superiores a las rebeldes.

Videl mira de reojo hacia la costa.

- “Necesitan más tiempo...” – murmura Videl.

La Comandante cierra los ojos y respira hondo. Por un instante en su mente, el campo de batalla se queda en silencio. Puede escuchar cada pisada de cada soldado que la rodea como si el mundo se moviera a cámara lenta. A su alrededor, las pequeñas piedras del campo de batalla empiezan a vibrar y levitan unos centímetros sobre el suelo.

De repente, Videl abre los ojos y en un instante se abalanza rauda sobre sus enemigos. Uno por uno derrota a los soldados de sus alrededores a una velocidad pasmosa y sin que ellos puedan reaccionar.

Un robot de combate enemigo ha identificado a Shapner y ha recibido órdenes para acabar con el General rebelde.

El robot salta sobre el General y se prepara para asestarle un puñetazo, pero Videl aparece como un rayo y golpea el codo del robot, arrancándole el brazo.

La Comandante coge impulso y atiza un puñetazo a la cabina del piloto, dejándole fuera de combate e inutilizando al robot.

- “¿Estás bien?” – pregunta Videl.
- “¡Impresionante!” – se sorprende Shapner.

Pero la comandante ha llegado a su límite y se desmaya frente al General, que consigue sujetarla antes de que caiga al suelo.

- “¡Videl!” – se alarma Shapner. – “Has forzado demasiado...”
- “Estoy bien...” – responde la Comandante agotada.

Desde la costa, mientras la gente sigue embarcando, Gyuma se queda contemplando la batalla ensimismado. Puede ver a lo lejos a su madre y a Shapner luchando por su gente y a Ikose a su lado coordinando la evacuación. El joven aprieta fuerte sus puños, lleno de rabia e impotencia.

- “No podemos ganar esta guerra…” – piensa el chico. – “El Imperio Plateado es demasiado fuerte… y ahora otra amenaza aún más peligrosa nos acecha... ¿Dónde está el Guerrero Dorado? ¿Por qué no nos ayuda? Mi madre y los demás siempre hablan de él como un héroe... ¡pero es un cobarde!”
- “¡Gyuma!” – le interrumpe Ikose sacándole de su trance. – “¡Asegúrate de que todos han embarcado!”

Gyuma mira a Ikose. Su mirada es melancólica pero decidida.

- “¿Qué ocurre?” – le pregunta Ikose.
- “Lo siento” – responde Gyuma. – “Tengo que hacerlo. Os prometo que le traeré de vuelta”.
- “¿De qué estás...?” – murmura Ikose mientras entiende las palabras del joven soldado. – “¡NO!” – exclama. – “¡Espera! ¡No puedes...!”

El chico coloca rápidamente sus manos frente a su rostro.

- “¡TAIYO-KEN!” – exclama Gyuma, cegando a Ikose con la técnica de la Escuela Grulla.

El Ejército Rebelde empieza a retroceder, pues el Imperio empieza a ganarles terreno.

- “¡Retirada!” – exclama Shapner. – “¡A los navíos! ¡Pelotones Foxtrot y Tango, cubrid la retirada!”

En unos segundos, Ikose empieza a recuperar la visión.

- “Estúpido crío...” – refunfuña enfadado.

Shapner y Videl llegan hasta Ikose.

- “¿Aún no hemos evacuado por completo?” – pregunta Shapner.

Ikose sigue rascándose los ojos intentando recuperarse del destello.

- “¿Qué ha pasado?” – pregunta Videl. – “¿Dónde está Gyuma?” – se preocupa.
- “No he podido hacer nada...” – responde Ikose tímidamente. – “¡Me ha cegado!”

Videl intenta salir corriendo tras su hijo, pero no tiene fuerzas y se desploma al dar unos pocos pasos.

- “¡Videl!” – exclama Ikose.
- “Esta agotada” – dice Shapner mientras la socorre. – “Hay que subirla al navío”.
- “¿Y Gyuma?” – pregunta Ikose.
- “Estará bien” – responde Shapner. – “Le buscaremos después”.

Mientras tanto, el Ejército Plateado empieza a disparar directamente a los navíos.

- “¡Maldita sea!” – exclama Ikose.

Un misil PEM impacta contra el motor del barco y lo incapacita.

- “Estamos perdidos...” – se lamenta Shapner.

Pero en ese instante, varios proyectiles provenientes del mar estallan en el cielo, sobre el ejército enemigo.

- “¿Qué es eso?” – se extrañan nuestros amigos.

Del cielo cae una lluvia de esferas negras de unos diez centímetros de diámetro. Las extrañas esferas caen al suelo y ruedan varios centímetros ante la sorpresa de los soldados.

- “Pero, ¿qué demonios...?” – dice un soldado mientras se acerca cautelosamente.

De repente, todas las la esferas saltan y unos pequeños brazos y piernas aparecen, seguidos de ojos y boca, sorprendiendo a los soldados.

El pequeño robot sonríe y saluda.

- “¡Soy una bomba!” – exclama alegremente.
- “¡¿QUÉ?!” – se asustan los soldados.

Todos los robotitos empiezan a estallar en cadena y el campo de batalla se convierte en un infierno para el Ejército Imperial.

En el horizonte marino, varios navíos navegan hacia la costa.

- “¡Isla Papaya ha respondido!” – se alegra Ikose.

En la proa del barco principal, Punta dirige el ataque espada en alto.

- “¡Proteged a los supervivientes!” – ordena el Pirata. – “¡Adelante, piratas!”

domingo, 2 de septiembre de 2018

DBSNL // Capítulo 57: Rebelión

DBSNL // Capítulo 57: Rebelión 
“Malditos monos”


Beerus y Champa se enfrentan a su antiguo maestro, Sidra, pero se estorban entre ellos al atacarle y el Hakaishin del Universo 4 aprovecha esa situación para superarles y repelerles.

- “No habéis aprendido nada” – les dice Sidra. – “Por eso no os consideré dignos del puesto.”
- “Cállate.” – murmura Beerus escupiendo al suelo mientras se levanta.
- “Cuando me dijeron que dormiste durante la aparición de Bibidí y Majin Bu, no tuve ninguna duda de que decían la verdad.” – continúa el Hakaishin. – “Y me avergüenza no haberme dado cuenta antes”.

Champa se reincorpora y se situa junto a Beerus.

- “Champa” – dice Beerus. – “Si seguimos así no lograremos nada.”
- “¿Qué sugieres?” – le pregunta Champa.
- “Hace tiempo que no luchamos juntos...” – sonríe Beerus. – “Pero tenemos que coordinarnos si queremos derrotarle.

Su hermano sonríe también.

- “Ha pasado mucho tiempo...” – responde. – “Pero la verdad es que lo echaba de menos.”

Uno de los perros saiyajín se abalanza sobre Freezer, que se encuentra frente a Gohan, y el tirano lo repele.

- “Malditos monos” – dice Freezer asqueado.

El saiyajín se reincorpora, pero Freezer le atraviesa el corazón con su rayo mortal.

Otro de los saiyajín, esta vez una mujer, que se encontraba masacrando a dos soldados del Universo 3, al ver a su hermano caer frente al tirano, se lanza a por Freezer, que la golpea sin apuro con la cola, igual que hizo con el anterior y se dispone a rematarla.

- “¡¡Ya es suficiente!!” – grita Son Gohan furioso mientras golpea a Freezer en la mejilla y le hace retroceder.

Freezer, furioso, clava su mirada en Gohan.

- “¿Cómo osas golpearme?” – le dice entre dientes. – “¿¡Cómo osas golpear a un Dios de la destrucción!?” – grita mientras emite una violenta ola de ki.

El tirano ataca a Gohan con un potente ataque de ki que el mestizo intenta soportar cruzando los brazos frente a él, pero finalmente sale despedido a causa de la gran explosión.

- “Creo que tendré que buscarme otra pareja de baile” – murmura Cell mientras se aleja caminando del combate entre Gohan y Freezer.

La saiyajín que había sido golpeada por Freezer sigue en el suelo, convulsionando y con los ojos en blanco. Al parecer, el demonio del frío la ha herido gravemente con un simple golpe.

Renso, el tercer saiyajín del Universo 1, que había sido golpeado por Mirai Trunks al enfrentarse a Vegeta, se levanta y observa a sus amigos caídos, algo tembloroso por la impotencia que está sufriendo durante el torneo al verse superado por la mayoría de participantes.

También contempla a Vegeta y Goku transformados en Súper Saiyajín Blue, a Goten, Trunks y Gohan transformados en Súper Saiyajín 2, y cómo éste último ha reaccionado frente a su compañera caída pese a no conocerla.

El saiyajín mira sus manos y parece preguntarse si ese poder también reside en su interior.

El demonio del frío del Universo 1 se acerca a su saiyajín malherida y la observa, claramente decepcionado.

- “Que desperdicio” – dice el demonio. – “Así no me sirves” – añade antes de pisar la cabeza de la saiyajín para acabar con su vida.

Renso asiste atónito a la terrible escena y aprieta con fuerza sus puños mientras un torrente de lágrimas cae por sus ojos.

- “F... Frost...” – murmura temblando de rabia.

El demonio del frío se percata de la reacción de su otro saiyajín. 

- “¿Qué haces ahí parado?” – le dice Frost.

Los ojos del saiyajín se quedan en blanco mientras su musculatura aumenta y las venas de su cuerpo se realzan en su piel. Un enorme ki emana de su interior.

Son Gohan se levanta tras el ataque de Freezer. Está algo herido y ha perdido la parte superior de su uniforme, quedando con el torso desnudo.

- “Ese poder...” – murmura observando al saiyajín.
- “Va a haber problemas...” – murmura el ángel Kus.

Vegeta, con una pícara sonrisa, y el resto de participantes, también observan al saiyajín, pues su enorme ki no pasa desapercibido. 

Freezer también contempla el cambio del saiyajín, que le trae malos recuerdos.

- “¡¡¡FROOOOOOST!!!” – grita el saiyajín mientras la brillante luz amarilla emitida por el saiyajín inunda el estadio, seguida por una violenta corriente de aire.

Al disiparse, el saiyajín se ha transformado en Súper Saiyajín, y su cabello y su cola brillan con luz dorada.

Dibujado por Ipocrito

Son Goku y el Yadrat parecen jugar al gato y el ratón usando el Shunkanido por todo el ring. Ambos contrincantes aparecen y desaparecen en medio de todos los enfrentamientos que están aconteciendo.

- “Su dominio de la técnica es superior al mío...” – murmura Son Goku resignado, mientras sigue persiguiéndole.

Trunks, ahora transformado en Súper Saiyajín 2, es superior a Kaflal y Samsal, que recuperan la distancia y se miran con complicidad antes de separarse ligeramente en un movimiento que Trunks reconoce.

- “¿No me digas que...?” – dice algo sorprendido.
- “¡Fuuuu...!” – dicen los metamoranos al unísono.
- “¡Maldición!” – dice Trunks lanzándose a por ellos intentando evitar que realicen la fusión.
- “¡...sión!” – continúan ellos.

En ese instante el Yadrat se cruza un momento frente a Trunks, seguido por Goku, y evitan que el chico llegue a tiempo para evitar la técnica de los metamoranos.

- “¡HAA!” – gritan emitiendo una fuerte luz, que al desvanecerse revela el resultado de la fusión.
- “Esto no va a ser fácil...” – murmura Trunks algo resignado.


Dibujado por Ipocrito